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La Habana
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Prensa Latina, XXX aniversario

Hablar de Prensa Latina es hablar de Masetti

Baldomero Álvarez Ríos • La Habana

Fotos: Archivo de Prensa Latina

 

En nuestro tiempo y para que realmente ejerza una verdadera función social el periodismo tiene que estar estrechamente vinculado a toda causa de justicia popular, al movimiento de liberación nacional que sopla como un viento huracanado desde los países del Tercer Mundo. Resulta oportuno hacer este breve preámbulo para señalar que entre esos instrumentos de prensa que cumplen su papel histórico con los pueblos se cuenta la agencia informativa Prensa Latina.

Surgida hace justamente treinta años —el 16 de junio de 1959—, Prensa Latina le dio un nuevo contenido al periodismo noticioso latinoamericano.

Desde hace muchísimos años la gran prensa de esta región hemisférica ha utilizado los servicios informativos de grupos o monopolios que imprimen a sus exposiciones lo que conviene a intereses poderosos, que bien subvencionan o pagan millones de dólares por concepto de publicidad. Unas veces mediante el ocultamiento o esquiva de la noticia, otras mediante la tergiversación de los hechos la información ha sido tradicionalmente atemperada a los intereses de la sociedad burguesa, de los grupos dominantes del imperialismo norteamericano.

Romper esa muralla de deformación y de silencio construida por el poder dominante es una tarea ingente. Prensa Latina se trazó entre otros objetivos contribuir a esa quiebra. Para cumplimentarlo ha contado con la ayuda de periodistas imbuidos de este nuevo espíritu consecuente con la época y encargados de transmitir los acontecimientos vistos desde todos los ángulos. También ha tenido el respaldo de no pocas publicaciones que han permitido satisfacer las apetencias de un público afanoso de conocer la verdad.

En su esfuerzo inicial Prensa Latina contó con un joven valor del periodismo argentino, Jorge Ricardo Masetti, transformado años después en mártir guerrillero en la lucha de liberación. Reportero de aguda sensibilidad que algún tiempo antes había viajado miles de millas —desde Buenos Aires hasta la Sierra Maestra, en Cuba— para escribir sensacionales reportajes sobre nuestra gesta insurreccional, Masetti fue director fundador de Prensa Latina.

Con un amplio sentido del papel de la Revolución Cubana en la historia de Latinoamérica, Masetti sabía también del valor que tendría la noticia con una nueva orientación. Esto es, que no solo tuviera una presentación clara, sino que se le buscara en el fondo para presentarla al oyente o lector con su cara más idealista y significativa.

No se trataba ya de difundir las noticias que habitualmente silenciaban las agencias de los países capitalistas, como las huelgas obreras de las fábricas o de pequeños talleres de regiones apartadas en Latinoamérica; las ocupaciones de tierras latifundiarias por campesinos despojados de todas posibilidades y recursos; los brotes rebeldes surgidos de los campos de numerosos países; la creciente rebelión de los estudiantes; los fallecimientos por inanición de miles de niños de aldeas y montañas americanas, etcétera.

Prensa Latina obligó a los que temen a la competencia, a publicar informaciones hasta entonces vedadas y puso al descubierto otros ingredientes de la noticia que eran ocultados por las agencias mercantilizadas y comprometidas con los órganos de prensa de la alta burguesía. Y las razones de muchos hechos.

Las ocupaciones de tierras generadas por la explotación y la miseria ya no quedarían en la historia para los lectores de la prensa y oyentes de la radio, como “simples asaltos vandálicos de los campesinos” o “atentados a la propiedad privada de la tierra”. Las huelgas obreras no serían las demandas exageradas de la clase trabajadora “en perjuicio de empresarios bondadosos”.

Las noticias sobre los fallecimientos por inanición de niños y ancianos en los ranchos venezolanos o en los mocambos brasileños, o en las aldeas rurales de Bolivia y Perú pasaban a formar parte de la cantera informativa de un periodismo consecuente con la realidad social en el mundo de hoy.

Con el nacimiento hace treinta años de Prensa Latina nació también un nuevo mundo en la vida de la noticia latinoamericana. Y este es un reconocimiento que deben los pueblos del continente a esta organización que es resultado del cambio producido en Cuba con la Revolución.

Y como hablar de Prensa Latina es hablar de Masetti, hay que destacar en este aniversario la distinción que hiciera hace algunos años la Organización Internacional de Periodistas, la cual le otorgó post mortem el Premio Internacional del Periodismo, su galardón más alto.

Masetti cayó en Argentina en 1964, pero su ejemplo de combatiente perdurará siempre en las tierras que regó con su sangre. Su obra como periodista al frente de Prensa Latina está viva en las noticias de los niños que mueren desamparados, en los campesinos que rescatan la tierra, en los estudiantes que protestan en las universidades, en los trabajadores que exigen derechos, en los guerrilleros que pelean por la liberación.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
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