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Negar la verdad o
tergiversarla
desprestigia a los
medios de comunicación.
En ese sentido el mundo
hoy vive “con las patas
hacia arriba”. El
tratamiento mediático
dado en influyentes
órganos de prensa
internacionales y
hondureños al golpe de
Estado fraguado contra
el presidente José
Manuel Zelaya Rosales
por la oligarquía
empresarial y la alta
cúpula de las Fuerzas
Armadas así lo
evidencia.
Dos horas después de
haberse realizado la
falsa aprobación del
Congreso Nacional, sobre
la base de una carta de
renuncia fraudulenta, de
un nuevo presidente, la
foto del “Goriletti”
apareció en la
autollamada
“enciclopedia libre”:
Wikipedia. El texto
debajo de la imagen del
evidente líder golpista
dice: “Roberto
Micheletti fue designado
Presidente de
Honduras en
funciones por el
Congreso de la
República, el
28 de junio
de
2009, tras la
detención y posterior
deportación a
Costa Rica
del presidente Manuel
Zelaya, un acto
catalogado de
golpe de Estado
por la comunidad
internacional”.
Zelaya no fue detenido;
lo secuestraron mientras
dormía en su residencia,
como lo mostraron
claramente las imágenes
de Telesur tomadas en el
lugar de los hechos. La
puerta de entrada fue
violentada a tiros y las
interiores a culatazos
de fusiles. El golpe de
Estado no lo es porque
lo catalogue así la
comunidad internacional,
como aparece en la cita
de referencia. Es un
golpe de Estado
premeditado, ejecutado y
con todas las
características que
requiere para ser
llamado de ese modo.
El influyente diario
derechista hondureño, La
Prensa, el de mayor
circulación de ese país,
en su edición de hoy
presenta una foto a toda
página de “Don” Roberto,
con los brazos abiertos,
como un Mesías, y el
titular: “Micheletti:
prometo combatir el
hambre y la
inseguridad”. Ni una
sola palabra sobre el
artero golpe. Sobre
Zelaya sólo aparece una
ridícula descripción de
cómo fue secuestrado por
cientos de militares
bien armados y
trasladado a Costa Rica.
Ni siquiera la frase
“por la fuerza” acompaña
el desfachatado retrato
escrito de lo
acontecido. ¿Acaso los
programas sociales del
presidente Zelaya no
combatían el hambre y la
inseguridad?
Otro diario de esa
nación, El Heraldo,
encabeza su portada con
una nota titulada:
“Zelaya planificaba
disolver el Congreso”, y
a continuación un texto
en el cual su autor
pretende demostrar la
afirmación a través de
rumores y pesquisas sin
base sólida alguna.
De esa forma muchos
medios de comunicación
han tratado tan serio
problema en la hermana
acción centroamericana.
Es, como se ha
calificado, la
consagración del
terrorismo mediático, es
otro golpe paralelo, muy
poco profesional,
irrespetuoso,
manipulado…
Por suerte, otros
órganos de prensa que se
respetan han reflejado
la acción con la
veracidad y
consideración que
merece. Telesur en un
ejemplo, como también lo
son diversos canales de
televisión de países
latinoamericanos,
periódicos, emisoras de
radio y sitios en
Internet.
Ante el indecoro de
algunos, por suerte, hay
muchos otros con decoro
en esta región del
planeta. La verdad
también es escrita con
la pluma del honor y la
vergüenza. La historia
castigará a quienes
actúan de mala fe,
valiéndose del poder
extraordinario poder de
influencia de los medios
de comunicación.
Pobres mortales. |