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Roberto Marín, reportero de El
Heraldo, medio a
favor de Micheletti, y
Benjamín Fernández de
CNN, cadena
norteamericana que lleva
la batuta para presentar
a los usurpadores como
legítimas autoridades en
Honduras, explicaron por
teléfono a VTV, de
manera didáctica, por
qué allí se ha dado un
golpe "democrático"
Pese a la férrea censura
informativa y de prensa
impuesta por los
usurpadores del Gobierno
en Honduras, que ha
cerrado televisoras,
colocado soldados y
desalojado a periodistas
de sus sitios de
trabajo, la autollamada
"Sociedad Interamericana
de Prensa" (SIP) se ha
negado a condenar esta
violación a la libertad
de expresión, convertida
en el mayor atropello a
este derecho humano en
los pocos años
transcurridos del siglo
21.
La SIP, que condena
constantemente a
Venezuela por supuestas
restricciones a la
libertad de prensa,
información y expresión,
además de cómplice de un
gobierno de facto que
somete a su pueblo a un
cerco y a una dictadura
mediática, exonera a los
periódicos y televisoras
cuyos dueños pertenecen
a este gremio que se
dice llamar
interamericano.
Esta apreciación se
reforzó luego que la
periodista de VTV, Karen
Méndez, en la
realización de un
reportaje sobre la
estrategia
comunicacional
derechista en el
continente para tratar
de "lavarle la cara" a
la dictadura existente
en Honduras, realizó
varias llamadas
telefónicas a los
periódicos y televisoras
que identifican a
Micheletti como
"presidente interino",
"designado" o "de
transición" y que
consideran al golpe como
una "sucesión forzada" o
peor aún, "golpe
democrático o
constitucional".
Todas las llamadas
fueron infructuosas, a
excepción de dos: la
primera a Roberto Marín,
reportero de El Heraldo
de Tegucigalpa, medio
que es aliado
incondicional de
Micheletti, y a Benjamín
Fernández, de CNN En
Español, cadena
norteamericana que
-desde la ciudad
estadounidense de
Atlanta- lleva la batuta
para tratar de presentar
a los usurpadores como
legítimas autoridades en
Honduras.
Ambos interlocutores
quedaron en evidencia
cuando respondiendo
amablemente la llamada
telefónica de la
periodista de VTV,
cambiaron el tono de voz
al conocer las
interrogantes que se le
planteaban, tratando de
desviar su
responsabilidad por la
cobertura realizada y
excusándose en que no
estaban autorizados para
hablar, y cuando nada de
esto resultó para acabar
con las preguntas
incómodas,
simplemente....
colgaron.
Vea el video con el
reportaje especial para
que pueda sacar sus
conclusiones, y
pregúntese si la SIP
consideraría decir algo
contra estos dos medios
internacionales por su
cobertura atentatoria de
la libertad de
expresión.
http://www.vtv.gov.ve/noticias-nacionales/20443 |