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Todavía ningún vocero
del Golpe de Estado en
Honduras ha explicado en
cuál artículo de la
Constitución o de alguna
ley o código de ese
país, se establece la
sanción penal de sacarlo
a uno en pijamas de su
propia habitación y
echarlo al aeropuerto de
otro país sin más ni
más. Ojo, sin juicio
previo. Una rareza,
verdad?
La rebuscada juridicidad
de los golpistas es de
un absurdo
desconcertante. Uno no
pudo imaginar que entre
tantas lumbreras que
tiene la derecha en sus
filas, intelectuales
como Vargas Llosa,
pajúos como Jorge
Castañeda, charlatanes
como Montaner, ex
presidentes impotentes
como Aznar, pudieran
pecar de una ignorancia
ilimitada en un acto de
tal significación para
sus planes
restauradores.
Es que la derecha,
maldita, cobarde,
traidora y asesina como
es, se está reagrupando
para arremeter desde su
despecho de desplazada
por las fuerzas de la
historia. Se decidieron
a volver y Honduras es
la cabeza de playa
escogida para
desembarcar. Al plan lo
han llamado
“Resurrección
Neoliberal”. No
olvidemos que las crisis
capitalistas siempre
generan engendros
endemoniados como el
nazismo.
No es extraño que así
sea. Este pobre país ha
sido base gringa desde
sus inicios. Aún manda
allí la innombrable base
de Palmerola. Es un país
hecho por la CIA.
El supuesto “canciller”
de los usurpadores habla
con soberbia brutal. A
una valiente periodista
de Radio Globo-Honduras
la quiso vapulear con
arrogantes citas
parisinas. Pero no pudo
responderle la pregunta:
de cuál presidente
electo habla usted, aquí
el único Presidente
electo en Manuel Zelaya.
A los tipos se les salía
lo mafioso por la
mirada.
Lo cierto es que
jurídicamente los
golpistas no han pegado
una. Siendo el plano
escogido por ellos para
legitimarse, con la
ayuda espontánea de CNN
y sus similares, no han
logrado hilvanar una
sola idea coherente con
sus acciones.
Acaban de asesinar a los
primeros mártires de
esta gesta popular.
Mientras se proponían
impedir la llegada de
Zelaya al aeropuerto de
Tegucigalpa, no
aguantaron las ganas de
disparar, para que no
fallaran las santas
predicciones del
Monseñor que en nombre
de dios una vez más se
cagó en el nombre de
Jesucristo.
Las gentes buenas del
planeta esperamos que
cese la barbarie y la
impunidad.
Pero en Honduras no se
sabe quién da las
órdenes. Es un misterio.
Los golpistas se ven
todos tan incapaces, tan
ineptos, tan brutos. El
megalómano usurpador es
un sátrapa energúmeno
que sólo abre la jeta
para rebuznar. El
general traidor parece
combinar el cerebro de
un “Sargento García” con
la crueldad de un buen
discípulo de la Escuela
de las Américas. ¿Quién
los dirige?
No es que estemos
insinuando que sea el
comandante de la Base de
Palmerola, pero
Negroponte anduvo por
allí hace poco tiempo,
y, por el
envalentonamiento de los
golpistas, se nota que
los delincuentes están
guapos y apoyados.
El Canciller de los
Trabajadores y de la
Dignidad Bolivariana
Nicolás Maduro informó
desde Washington, de los
retrasos inexplicables
de la salida del avión
venezolano que llevaría
a Zelaya hasta su
Patria. ¿Qué pudiéramos
suponer?
Por Obama no me
pregunten. Cada vez me
recuerda más a Mónika
Lewinsky. |