|
Hermanos y hermanos de
la América toda:
Con gran preocupación la
Casa del Festival,
institución cultural
encargada de las labores
organizativas del
Festival Internacional
del Nuevo Cine
Latinoamericano, ha
seguido de cerca los
acontecimientos
ocurridos en la hermana
República de Honduras.
Jóvenes y profesionales
del cine de ese país,
rompiendo el cerco
mediático impuesto tras
el golpe de estado, han
denunciado no pocos
actos de violencia y
barbarie contra la
comunidad del
audiovisual hondureño y
contra el pueblo que
trata, brutalmente
reprimido, de
enfrentarse al golpe de
estado.
Apoyándose en un
verdadero golpe
mediático que acompaña
al de estado, los
usurpadores cierran o
silencian estaciones de
radio y televisión, y
producen amenazas y
agresiones físicas a
periodistas y cineastas,
para hacer ignorar al
pueblo hondureño, que
los golpistas están
siendo repudiados por el
mundo y que han sido
declarados ilegítimos
por los Organismos
internacionales.
La historia se repite.
Vuelve la vida de los
cineastas a correr
verdadero peligro. Las
cámaras que con ojos de
pueblo desenmascaran
acciones e intenciones,
se tornan objeto de fría
y calculada persecución.
Nada más cercano a aquel
Plan Cóndor que dirigido
por el Imperio y sus
secuaces intentaron
exterminar la izquierda
en el Cono Sur de
América.
El Festival
Internacional del Nuevo
Cine Latinoamericano
denuncia ante los
intelectuales de todo el
mundo, y en particular
de nuestra región, las
atrocidades, represión y
abusos que sufren
nuestros compañeros del
audiovisual en Honduras,
a partir del plan que
los golpistas de ese
país tratan de aplicar
silenciando y ocultando
la lucha del pueblo por
recuperar sus
libertades.
¡Expresarnos todos para
romper el plan de
silencio! ¡Expresarnos
todos para romper el
riesgo que
complicidades, cálculos,
cobardías y maniobras
que en el seno del
Imperio y entre sus
servidores van
destinadas a sacrificar
a Honduras y su pueblo! |