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La paciencia se agota
con Roberto Micheletti.
La inflexible posición
del Gobierno golpista de
Honduras para devolver a
Manuel Zelaya al poder,
ha empujado a la
Organización de Estados
Americanos (OEA) a
consensuar unas
drásticas sanciones
contra el régimen
hondureño si el diálogo
fijado para el sábado
vuelve a fracasar.
Fuentes cercanas a la
organismo interamericano
aseguraron ayer a
Público que entre las
medidas barajadas se
encuentra el corte de
comunicaciones y
trasmisiones del país
centroamericano, y la
creación de un tribunal
ad hoc para juzgar los
crímenes cometidos por
los golpistas desde que
revirtieron el orden
constitucional el 28 de
junio.
"Ha sido expulsado de la
OEA, se ha intentado
abrir una vía pacífica
pero por el momento sólo
hemos recibido negativas
por parte del Gobierno
de facto. El siguiente
paso será estrangular
económicamente al país
mediante un boicot
general. Estamos a punto
de alcanzar un consenso
general", señalaron
estas fuentes.
La aplicación de estas
sanciones comenzarían a
aplicarse el mismo
sábado, día que concluye
el ultimátum anunciado
ayer por Manuel Zelaya
para que los golpistas
le repongan en el poder.
"Si la próxima reunión
no se aceptan los
mandatos expresos de las
organizaciones
internacionales y la
constitución de Honduras
se considerará fracasada
la mediación y se
procederá a aplicar
otras medidas", indicó
ayer el presidente
derrocado, de viaje en
Guatemala.
Por su parte, Roberto
Micheletti continuó ayer
intentando maquillar de
normalidad una realidad
convulsa. Ayer cesó
amigablemente a su
controvertido canciller,
Enrique Ortez, que
amargó los frustrados
intentos de los
golpistas por endulzar
su imagen internacional
al calificar a Barack
Obama de "negrito que no
sabe nada". Su puesto
será ocupado por Carlos
López, un adinerado
abogado que ya ocupó
este cargo durante el
gobierno de José Azcona,
entre 1986 y 1990.
Para evitar que la
próxima ronda concluya
con un peligroso
fracaso, el secretario
general de la ONU, Ban
Ki-Moon mantuvo ayer una
reunión telefónica con
el mediador de la
crisis, Óscar Arias,
para ofrecerle
asistencia técnica.
"Esperamos que entre
todos logremos el
acuerdo", según el
portavoz del organismo,
Michele Montas. Estados
Unidos, a través del
departamento de Estado,
reiteró por enésima vez
su exigencia a
restablecer el orden
democrático finiquitado
el 28 de junio.
Exigencia a EEUU
La ministra de
Exteriores del Gobierno
depuesto, Patricia
Rodas, apeló en una
entrevista a la cadena
venezolana Telesur que
la condena del Gobierno
estadounidense al golpe
de Estado debe pasar "a
la acción" con sanciones
económicas y políticas.
"Solicitamos que las
sanciones en contra del
régimen de facto sean
efectivas en términos
económicos, en términos
de reservas
internacionales, en
términos de
transferencias y
desembolsos", explicó la
canciller.
Antes partir desde
Managua hacia Guatemala
donde mantuvo una
reunión con el
mandatario Álvaro Colom,
Manuel Zelaya difundió
un comunicado donde
indica su convencimiento
de que los retrasos e
incumplimientos por
parte del Gobierno de
facto "sólo pretenden
ganar tiempo para llevar
a cabo un proceso
electoral bajo sus
condiciones ilegales".
Zelaya considera
"ofensiva" la pretensión
del régimen de Roberto
Micheletti de dar largas
a la mediación de Óscar
Arias, cuyo único
objetivo es el de
"cumplir la resoluciones
de la OEA y de la ONU,
que rechazaron el golpe
de Estado y exigen mi
restitución". El
interior del país, los
principales sindicatos
anunciaron la
convocatoria de una
huelga general
indefinida si el diálogo
fracasa. |