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El conflicto entre el presidente
Manuel Zelaya Rosales y
la oligarquía de
Honduras, que incluye a
los dueños de grandes
medios de prensa y
televisión, se remonta
al comienzo de su
período de cuatro años,
iniciado el 27 de enero
de 2006. Antes que el
Presidente se vinculara
con PetroCaribe y el
Alba, comenzó a ser
atacado a diario por los
grandes medios
hondureños, cuyos pocos
propietarios también
poseen la tierra,
controlan el poder
financiero y la economía
local e integran la
clase política que
maneja el Parlamento, el
Poder Judicial y …las
fuerzas armadas.
“Un pequeño número de empresarios
poderosos con
influencias comerciales,
políticas, y vínculos
familiares, son dueños
de la mayoría de los
medios de comunicación
del país”. Esta
conclusión aparece en el
informe 2008 de derechos
humanos de la embajada
de Estados Unidos en
Honduras*, elaborado
cuando todavía gobernaba
George Bush.
El reducido grupo de
empresarios que se
apropió del "derecho" a
informar monopoliza "la
libertad de expresión"
en una suerte de
“feudalismo mediático”
al servicio dirctor de
sus propios intereses
económicos y políticos,
a la vez que explota una
rentable veta de
negocios. En Honduras
existen cuatro diarios
de circulación nacional,
propiedad de tres
familias, en tanto la
radio y televisión están
controladas por un
cuarto grupo, de acuerdo
a un reporte de la
periodista hondureña
María Teresa
Castellanos. También
tienen relevancia dos
revistas de papel, una
de ellas en inglés.
Honduras, considerada la nación
americana más pobre
después de Haití, vive
aún en el feudalismo. La
oligarquía terrateniente
posee la incipiente
industria, el sistema
financiero y el
comercio, en tanto sus
“cuadros militares”
dirigen personalmente a
las fuerzas armadas, no
a través de individuos
de clase media como en
otros países. Los dueños
del poder y la riqueza
integran también la
“clase política” de
donde surgen los jefes
del congreso –como
Roberto Micheletti–, del
poder judicial y del
ejército.
Con los socios locales de la
Sociedad Interamericana
de Prensa (SIP)
incorporados plenamente
a los “dueños” del país,
el golpe en Honduras
encarna la amenaza de un
retroceso histórico y
político que atañe a
toda América Latina, con
el poder
industrial-militar-mediático
de EEUU manipulando de
nuevo un golpe de estado
desde la oscuridad, como
en los viejos tiempos, y
al parecer sin la
anuencia del poder
formal estadounidense,
pero con gran apoyo
mediático, pues ahora
son muy pocos los medios
y periodistas que están
cumpliendo cabalmente su
rol de testigos de la
historia. Todo lo
contrario.
Desafiando a los dueños
de medios
El Presidente Zelaya desafió a los
dueños de medios
ewstableciendo cadenas
obligatorias de radio y
televisión desde el 28
de mayo de 2007.
Argumentó que los
grandes medios negaban
la cobertura
periodística a los
logros de su gobierno:
"No están publicando
nada más que malas
noticias y prácticamente
creando un clima de
inseguridad y
desinformación al
pueblo, lo que
desincentiva el clima de
negocios y el clima de
desarrollo que tenemos
en el país", dijo.
La primera cadena fue centrada en
los avances en
telefonía. Luego se
repitió el desafió, para
abordar los proyectos en
electricidad y muchos
otros temas, hasta que
se fundó el Canal 8 de
TV del Estado, cuya
planta operaba desde la
casa presidencial.
Zelaya dijo estar
enfrentado a “ciertos
sectores”, según informó
el Diario Las Américas
del 6 de enero de 2007,
mediante un cable de la
francesa AFP. “La
confrontación que
ciertos sectores del
país han iniciado con el
Gobierno se ha agudizado
en los últimos días”,
afirmó entonces el
mandatario, pero no
identificó a esos
“sectores”. Esto ocurría
dos años y medio antes
del golpe del 27 de
junio de 2009.
Típicamente, los dueños de medios
rechazaron las cadenas
alegando que “atentan
contra la libertad de
pensamiento” y que “se
practican en aquellos
países regidos por
gobiernos totalitarios”,
en una temprana alusión
a Hugo Chávez y
Venezuela, según el
comunicado de la
Asociación de Medios de
Comunicación (AMC) y de
la Asociación Nacional
de Radiodifusión de
Honduras (Anarh). Zelaya
siguió usando las
cadenas.
Hace más de dos años que los
“analistas” de prensa de
Honduras comenzaron a
comparar a Zelaya con
Hugo Chávez. La política
de medios del mandatario
hondureño les hizo
recordar automáticamente
la no renovación de la
concesión de Radio
Caracas Televisión,
decidida soberanamente
por el Gobierno de
Venezuela. Nunca
explicaron que la
concesión una vez
expirada simplemente no
fue renovada, sino que
“denunciaron” el
“cierre” de la estación.
Tampoco se habló de los
esfuerzos de la Corte
Suprema de Honduras por
despojar al Estado del
Canal 8 de TV en
beneficio de un
particular, la empresa
privada Teleunsa.
Zelaya dijo en mayo de 2007 que “la
razón [del
enfrentamiento] es
porque hay diferentes
medidas que hemos tomado
que afectan intereses
sumamente poderosos en
el país: Las
transnacionales del
petróleo, las
transnacionales de las
telecomunicaciones, de
la energía, los
consorcios y las
burocracias y las
políticas de poder en
Honduras”. Aseguró que
“sectores influyentes
usan los medios de
comunicación para
distorsionar la verdad
para debilitar el
Gobierno y parar estas
medidas”, por lo que
pidió el apoyo de la
población “para decir la
verdad”.
“Indudablemente que el principal
problema de Honduras es
que su sistema político
a través de la historia
ha concedido leyes,
contratos, privilegios y
concesiones que
favorecen ciertos
sectores, pero que
discriminan en forma
inmoral a las grandes
mayorías de la nación
hondureña”, se quejó
Zelaya en enero de 2007,
cuando su gobierno
estaba por cumplir un
año. Y también advirtió
que habría una larga
lucha por las reformas
democratizadoras legales
y constitucionales: …“No
compete solamente al
Presidente hacer estas
modificaciones (...), se
necesita el concurso de
los demás poderes del
Estado, de los dueños
del capital, de los
medios de producción,
del sector privado, de
los dueños de los medios
de comunicación, de los
periodistas y del pueblo
en general”, dijo el
Presidente Zelaya.
Espionaje mediático al
Presidente
El 17 de octubre de 2007, un cable
de Terra y de la agencia
española Efe informaban
que "el Presidente de
Honduras, Manuel Zelaya,
enfrenta una crisis con
la prensa..." Las
agencias recordaron que
"poco tiempo después de
haber asumido el poder,
Zelaya comenzó a
polemizar con un sector
de la prensa,
principalmente con dos
medios impresos",
refiriéndose a "La
Prensa" y "El Heraldo",
cuyos nombres no
mencionaron. Añadieron
que "según Zelaya,
grupos poderosos, que no
identificaba, también
estaban detrás de esos
medios en un intento por
boicotear las acciones
de su gobierno".
Entre dimes y diretes, Terra/Efe
precisaron por fin que
"sin embargo, el martes
[16 de octubre de 2007],
en una rueda de prensa
en la que participaron
varios ministros de
Zelaya, el titular de
DEfensa, Arístides
Mejía, identificó a los
dos diarios, "La Prensa"
y "El Heraldo", y a su
editor, el empresario
Jorge Canahuati".
Terra/Efe añadieron de
su propia cosecha que
“en la polémica con un
sector de la prensa, el
gobernante incluso ha
sugerido a los medios
cómo deben elaborar las
noticias que se originan
en la administración
pública y "destacar lo
positivo".
Y Zelaya tampoco perdía su tiempo.
El 15 de octubre, el
Presidente hondureño
tomó el toro por las
astas: viajó a Miami
para denunciar ante la
mismísima 63a Asamblea
General de la Sociedad
Interamericana de Prensa
(SIP) la existencia de
oligopolios en los
medios de comunicación
de su país que "limitan
el derecho a la
información y a la
libertad de expresión de
todos los hondureños".
El Presidente dijo en
Miami que "es innegable
la existencia en
Honduras de oligopolios
en cuanto a la propiedad
de las grandes cadenas
de medios informativos,
escritos y reflejado
especialmente en las
empresas televisivas y
periodísticas del país".
Entonces, la clase política comenzó
a criticar la
"confrontación de Zelaya
con la prensa", entre
ellos varios diputados
del Parlamento y el
comisionado de los
Derechos Humanos, Ramón
Custodio, "quien le ha
recomendado al
Presidente que mejore su
relación con los medios
y cuestionó la política
del Gobierno en materia
de comunicación", según
Terra/Efe. Y entonces
entró en escena el
Presidente del
Parlamento, Roberto
Micheletti, "quien
pretende ser candidato a
la presidencia de la
República por el
gobernante Partido
Liberal en las
elecciones generales de
noviembre de 2009",
advirtió el despacho
Terra/Efe del 17 de
octubre de 2007.
Los diarios "La Prensa" y "El
Heraldo" iniciaron en
2007 una campaña de
inteligencia contra el
Presidente Zelaya,
interceptando y
“denunciando” supuestas
conversaciones
telefónicas suyas y de
sus colaboradores
cercanos, probablemente
con el apoyo de los
servicios de
inteligencia
estadounidenses que ya
operaban a sus anchas en
Honduras, en una
operación de control
telefónico aparentemente
calcada de otra anterior
con el Presidente de
Guatemala, Álvaro Colom.
"La Prensa", "El
Heraldo" y la CIA
difundieron por radio y
pusieron a circular en
Internet 13 supuestas
conversaciones
telefónicas entre Zelaya
y varios altos
funcionarios del
gobierno de Honduras.
Según Terra/Efe: “en una de las
conversaciones se
escucha al Presidente
Zelaya y su secretario
privado, Raúl
Valladares, hablando en
contra del Presidente
del Parlamento, Roberto
Micheletti, quien
pretende ser candidato a
la presidencia de la
República por el
gobernante Partido
Liberal en las
elecciones generales de
noviembre de 2009. Otra
grabación, registró una
supuesta conversación de
Zelaya es con el gerente
de Hondutel, la empresa
estatal hondureña de
telecomunicaciones,
Marcelo Chimirri”.
La conclusión “periodística” de
Terra/Efe fue que “según
versiones extraoficiales
que han trascendido en
Tegucigalpa, esas
grabaciones que
comprometen al
Presidente y a varios de
sus ministros, y en
algunas de las cuales se
habla sobre el control
de periodistas y medios,
habrían sido hechas por
operadores oficiales de
Hondutel que ya fueron
despedidos. (Firmado
ACAN-EFE gr/lam/rsm,
Terra/Efe).
Entretelones de una
guerrilla mediática
El 15 de septiembre de 2008, el
Presidente hondureño
fustigó de nuevo a los
grandes medios
nacionales de difusión
"por resaltar lo
negativo en el país y
silenciar los éxitos de
su administración",
iniciada en 2006, de
acuerdo a un informe de
la Agencia Informativa
Prensa Latina. "Nos
critican porque tenemos
anuncios en los medios
de comunicación, pero lo
hacemos obligados porque
no nos publican nuestros
logros y también tenemos
que contestar tanta
infamia de la que somos
víctimas", declaró el
mandatario.
"Hemos mejorado los índices de
educación,
alfabetización y
escolaridad, además de
disminuir la deserción
escolar", añadió el
gobernante y precisó que
durante su mandato, "los
niños matriculados en
las escuelas aumentaron
15 por ciento, disminuyó
la mortalidad infantil y
la materna en el momento
del parto".
"De la misma manera crecieron las
exportaciones y el
desarrollo económico:
este país está en las
mejores condiciones de
la historia, lo cual no
quiere decir que está
bien ya que tenemos 65
por ciento de la gente
en la pobreza y
carecemos de recursos
para incentivar el
campo", puntualizó
Zelaya, citado el lunes
15 de septiembre de 2008
por el diario Tiempo
Digital.
Zelaya recordó que en una reciente
conferencia en Accra,
capital de Ghana,
Honduras obtuvo el
primer lugar en
programas de evaluación
de gestión por
resultados y que acaba
de ganar el primer lugar
en competitividad. "Ahí
está el trofeo, ahí está
la placa de
reconocimiento que nos
dio la OECD, que es la
organización de
desarrollo económico más
grande del mundo donde
están todos los países
industrializados",
comentó entonces el
Presidente.
Aromas de golpe hacia
fines de 2008
El Hondudiario.com del 17 de
noviembre registró que
el "Presidente Zelaya
anuncia regulación de
medios de comunicación:
A pesar de eso es bien
asediado por la prensa
nacional e
internacional". Y
añadió: “El mandatario
señaló que tiene el
beneplácito del
presidente del CN
[Congreso Nacional],
mismo que no ha tenido
una buena relación con
los periodistas y
algunos medios de
comunicación”. O sea,
descifrando una
redacción deplorable, la
noticia era que Zelaya
planeaba "regular" a la
prensa en connivencia
con... Roberto
Micheletti.
Este despacho nada de imparcial,
habla por sí mismo:
"Tegucigalpa, Honduras
(17 noviembre 2008).- El
presidente Manuel
Zelaya, arremetió de
nuevo contra algunos
medios de comunicación
específicamente
escritos, anunciando que
iniciará a regular
dichos medios. Según el
mandatario Zelaya, lo
realizará a través de
leyes que enviará al
presidente del Congreso
Nacional Roberto
Micheletti, quien le ha
mostrado anuencia para
aprobar dichas
regulaciones. De
acuerdo, a lo
manifestado por el
presidente hondureño
empezará a aplicar la
ley antimaras [anti-pandillas]
o de asociación ilícita
contra los dueños de
medios de comunicación
que se dedican a
distorsionar la
información y los
hechos".
La misma versión aseguró que Zelaya
dijo "que los medios de
comunicación
especialmente escritos,
se dedican a mal
informar a la población
al dar a conocer
información de hechos
los cuales no [se] los
publican como son, sino
de acuerdo a los
intereses de los dueños.
El presidente, indicó
que los dueños de medios
se asocian para
chantajear al Gobierno y
luego se reparten las
millonarias ganancias
producto del cobro que
por publicidad tiene que
pagar para desvirtuar
las malas informaciones,
noticias falsas y
manipuladas difundidas
en algunos medios de
comunicación".
A estas alturas, mediados de
noviembre de 2008,
Zelaya enfrentaba una
decisión de la Corte
Suprema de Justicia
(CSJ) que pretendía
quitarle la frecuencia
del Canal 8 al Estado
para otorgársela a un
empresario privado de
las comunicaciones.
Entonces, el Presidente
criticaba a ciertos
"medios de comunicación
que promueven una
'cultura de la muerte'
al promocionar la
actividad de la
delincuencia y del
crimen organizado, en
vez de impulsar los
valores humanos y
cívicos que nutren a los
miembros y la
institución policial",
según Hondudiario.com.
Zelaya subrayó: “Estos medios
promueven a los asesinos
y los secuestros, en vez
de apoyar a la Policía,
sin embargo dijo que no
es culpa ni decisión de
los periodistas, sino
acción exclusiva de los
propietarios de los
medios".
Por esos días, el Presidente
coincidió con el
Cardenal Oscar Andrés
Rodríguez, quien
cuestionó que la
“cultura de la muerte
predomina en los medios
de comunicación”,
particularmente en la
prensa escrita y la
televisión, donde los
valores se han invertido
colocando al delincuente
y al criminal en una
posición privilegiada,
en detrimento de las
víctimas y de la
sociedad en general",
afirmó. "Las
declaraciones del
titular del Poder
Ejecutivo las vertió en
la inauguración de mesas
ciudadanas en Catacamas,
Olancho, luego de
anunciar también que
encarcelaría a
empresarios que se
nieguen a rebajar los
precios de los productos
y servicios de consumo
básico en la población
hondureña". O sea, la
suerte estaba echada.
Prensa y corrupción en
Honduras
A comienzos de 2008, la Agencia
Francesa de Prensa (AFP)
concluyó que "el
periodismo [es] una
profesión desprestigiada
en Honduras". Según un
despacho fechado en
Tegucigalpa el 21 de
febrero de 2008,
"encontronazos entre
gobierno y dueños de
medios de comunicación,
compraventa de
información, chantajes y
calumnias salpican a
diario el ejercicio del
periodismo en Honduras,
una profesión cada vez
más degradada, según los
analistas".
La agencia francesa puso de relieve
la "inquietud de
distintos sectores sobre
prácticas poco éticas de
algunos periodistas y
medios de comunicación,
que estarían motivados
por la defensa de
intereses personales,
económicos o para
desprestigiar el honor
de las personas",
aseguró el relator
especial para la
libertad de prensa de la
Organización de Estados
Americanos (OEA),
Ignacio Alvarez".
AFP añadió también que "el
periodismo corrupto
navega en un mar de
impunidad en el país",
citando una denuncia de
Carlos Méndez, coautor
del informe "Honduras:
prensa, poder y
democracia", escrito con
Julieta Castellanos, la
asesora hondureña sobre
Gobernabilidad del
Programa de Naciones
Unidas para el
Desarrollo (PNUD). Según
Castellanos, "hay mucho
atropello de la prensa"
y "el periodista ha
tendido a suplantar a la
justicia".
Según la agencia, a menudo estas
prácticas se ven
favorecidas por los
sueldos bajos, que en
muchos casos se limitan
al salario mínimo.
También las atribuyó a
la "ignorancia" de la
población y a "la alta
concentración de los
medios de comunicación
en pocas manos", esta
vez citando al director
del diario El Tiempo, en
Tegucigalpa, Manuel
Gamero.
"Hay múltiples maneras de ocultar la
corrupción, pero una
frecuente es disfrazar
la opinión con noticias
y eso permite que [el
periodista] sea
financiado", sostuvo
Carlos Méndez. Según el
investigador, los focos
principales de
corrupción se encuentran
en la televisión y la
radio. "Los grandes
comunicadores con
incidencia pública
masiva en televisión y
radio sí pueden ser
registrados como los
zares de la corrupción",
aseguró.
Honduras aprobó en 2007 la ley de
Transparencia, que
obliga a los tres
poderes y a las
alcaldías a hacer
pública la información
sobre titulares de
puestos, salarios,
funciones, proyectos,
licitaciones y obliga al
poder judicial a colgar
en su portal Internet
las sentencias. Pero
tardará años en llevarse
a la práctica real por
la ausencia de portales
de Internet, sobre todo
en los municipios.
La prensa escrita
Dos grandes diarios --El
Heraldo y
Tiempo-- se
editan en Tegucigalpa
--la capital--, mientras
los dos restantes --La
Tribuna y
La Prensa-- se
publican en San Pedro
Sula, la segunda ciudad
del país. Los diarios de
circulación nacional de
San Pedro Sula tienen
tanta relevancia como
los que se publican en
la capital.
La Tribuna, de
San Pedro Sula, tiene
como principal
accionista al ex
presidente de Honduras
Carlos Roberto Flores
Facussé (1998-2002), del
partido Liberal (PL),
quien es hijo de Oscar
Flores, un famoso
periodista, y sobrino de
Miguel Facussé,
influyente
terrateniente. Este
partido Liberal fue
fundado en 1891 y es el
mismo partido del
Presidente Manuel
Zelaya.
El PL de Honduras tienen
un perfil
socialdemócrata de
derecha, pero a través
de su historia absorbió
a grupos progresistas,
como la facción Alianza
Liberal del Pueblo (Alipo),
heredera de la Izquierda
Democrática, que fue
implantada en el seno
partidario, en la década
de 1980, por los
hermanos Jorge Arturo y
Carlos Roberto Reina
Idiáquez, elegido
presidente años más
tarde. En definitiva, es
un partido al que
pertenecen individuos de
extrema derecha, como
Roberto Micheletti, y
figuras progresistas
como Manuel Zelaya.
Alipo se propuso
contrarrestar la
política exterior del
presidente y
correligionario Roberto
Suazo Córdova, juzgada
demasiado complaciente
con Estados Unidos y la
guerrilla Contra-sandinista
nicaragüense fomentada
por el gobierno de
Ronald Reagan, cuyas
incursiones terroristas
fueron fraguadas desde
bases en territorio de
Honduras, agudizando
tensiones cuasi-bélicas
permanentes con
Nicaragua, originadas en
un antiguo conflicto
fronterizo.
La Prensa,
también de San Pedro
Sula, pertenece a la
familia que hoy encabeza
Jorge Canahuati Larach,
propietaria también de
El Heraldo de
Tegucigalpa. Fundado en
1964, el diario La
Prensa mantiene
corresponsales en las
principales ciudades del
país y asegura poseer
una "circulación mínima"
de "50.000 ejemplares,
en formato tabloide".
Según una ampulosa
monografía de Bayron
José Guevara Calderón,
titulada "Medios de
comunicación social a
nivel mundial y en
Honduras", desde "los
albores de su existencia
[...], el diario optó
"por dejar atrás los
sectarismos partidarios
del pasado y desarrollar
en forma sistemática una
visión científica,
profesional y objetiva
de su tarea en la
sociedad hondureña". Por
lo tanto, "así, decidió
apoyar no a un partido o
un grupo, sino al
concepto doctrinario de
la democracia",
...entendida como el
escenario instrumental
de la economía de
mercado en beneficio de
unos pocos.
Naturalmente, la línea
editorial de La Prensa
está adscrita al
neoconservadorismo en
boga. "En el campo
económico, ámbito
fundamental de
recuperación y
desarrollo de las
sociedades, La Prensa ha
planteado desde sus
inicios la necesidad de
que el país se abra a
los conceptos –modernos
y enriquecedores– de la
economía de mercado.
Para lograr ese
propósito (promover la
democracia y la libre
empresa) el periódico
tiene como política
contratar los mejores
talentos en la profesión
periodística y no es
ninguna casualidad que,
como fruto de su
trabajo, La Prensa sea
el diario de mayor
circulación en Honduras"
(Guevara Calderón).
El Heraldo,
de Tegucigalpa, fundado
en 1979 por Jorge J.
Larach, también hoy está
a cargo del descendiente
Jorge Canahuati Larach,
miembro de comisiones de
notables siempre
cercanos al presidente
de turno y proveedor de
armas ...y medicinas del
Estado. El periódico
comparte una red de
corresponsales con La
Prensa, de San Pedro
Sula, que pertenece a la
misma familia
propietaria, y al igual
que ese diario, afirma
poseer una "circulación
mínima de 50.000
ejemplares, en formato
tabloide".
Tiempo, de
Tegucigalpa, pertenece
Jaime Rosenthal Oliva,
un empresario y banquero
dedicado también a la
política, secretario
general del partido
Liberal, candidato en
varias oportunidades
--sin ningún éxito-- a
la presidencia de la
República. En noviembre
2005, cuando ganó las
elecciones
presidenciales su
correligionario José
Manuel Zelaya Rosales,
el banquero Rosenthal
Oliva anunció que no
continuará buscando más
la Presidencia de la
República, porque "su
período de servicio
público ya finalizó",
...pero "sí seguirá
apoyando a Honduras y a
su Partido Liberal, para
que cada día sean
mejores" (La Tribuna, 25
de noviembre 2005).
Castellanos dijo que "la
orientación ideológica
[de estos cuatro
diarios] es de derecha:
Realmente los cuatro
comparten la línea de
derecha, pertenecen a
empresarios que
mantienen a estos
diarios como una empresa
mercantil y sus vínculos
con los grupos de poder
político son muy
estrechos, porque ellos
mismos pertenecen
también a esos grupos de
poder. Como dije, Flores
Facussé fue presidente
de la República y Jaime
Rosenthal ha intentado
serlo en cuatro o cinco
ocasiones".
En Honduras, se alternan
en el poder el PLH y el
Partido Nacional de
Honduras (PNH), fundado
en 1916, más o menos
como lo hacen
republicanos y
demócratas en EE.UU.
Según el mismo Rosenthal,
"la tendencia es dos
veces los liberales y
una vez los
nacionalistas..." El
presidente saliente en
2006, Ricardo Maduro
Joest, del PNH, fue
antecedido por dos
administraciones
liberales consecutivas
--de cuatro años cada
una--, la de Carlos
Roberto Reina Idiáquez
(1994-1998) y la de
Carlos Roberto Flores
Facussé (1998-2002).
Aunque en Honduras
existen por lo menos
otras tres tiendas
políticas de menor
influencia (Partido
Demócrata Cristiano de
Honduras, PDCH, fundado
en 1980; Partido
Innovación y Unidad,
PINU, fundado en 1971; y
Partido de Unión
Democrática, PUD,
fundado en 1993), impera
de hecho un sistema
bipartidario.
El régimen bipartidista
consiste en una suerte
de juego exclusivo de la
misma gente, como si
todo el país fuera un
gran campo de golf donde
compiten sólo dos
rivales ...pero del
mismo club. "Liberales y
nacionalistas somos
amigos, vecinos, hemos
ido a los mismos
colegios y
universidades, todos
tenemos el deseo de
sacar a los hondureños
de la pobreza, que den
más oportunidades de
trabajo, garantizando un
clima de confianza y
seguridad para el
futuro" (Rosenthal).
Los gobiernos se
alternan y cambian,
...para que todo siga
más o menos igual ...o
peor. "Estoy confiado en
la gente que quiere un
cambio y alternatividad
en el poder; con mucho
orgullo veo que los
hondureños estamos en
una verdadera fiesta
cívica, olvidando las
diferencias, ejerciendo
el derecho con entera
libertad y democracia.
Es un gran camino que
hemos recorrido y espero
que jamás lo cambiemos,
que siempre continuemos
en la misma ruta de la
libertad, paz y armonía
de los hondureños", dijo
Rosenthal, mientras
votaba en las elecciones
presidenciales de
noviembre 2005. Pero
ahora fue uno de los
estrategas empresariales
del golpe contra su
compañero de partido
Manuel Zelaya.
La televisión
La televisión de
Honduras está controlada
por una sola persona,
José Rafael Ferrari,
también de gran
presencia en la radio y
presidente de la
Fundación Teletón. "En
la TV tenemos grandes
canales nacionales,
aunque hoy están
emergiendo nuevos
canales pequeños, que se
han formado
últimamente", dijo
Castellanos. El grupo
más poderoso lo encabeza
José Rafael Ferrari,
propietario de una red
de cobertura nacional
que posee canales con
distinta denominación,
--Canal 5, Canal 13,
Canal 7--, conformando
la cadena de televisión
más fuerte de Honduras.
"Toditito el complejo de
la televisión, con
muchísima canales y
todos tienen cobertura
nacional, con diferente
denominación. Por
ejemplo, Canal 3 de
Tegucigalpa es el mismo
Canal 14 de San Pedro
Sula, con José Rafael
Ferrari como uno de sus
dueños", dijo
Castellanos. José Rafael
Ferrari también es
poderoso en el sector
radio.
En resumidas cuentas, la
televisión de Honduras
pertenece toda a la
familia Ferrari. "Otros
sectores han querido
crear otros canales más
pequeños, Jaime
Rosenthal también es
propietario de uno de
ellos, y existen algunos
de otras familias, pero
que resultan ser muy,
muy pequeños...",
precisó la periodista.
La radio
Las principales
radioemisoras del país
son HRN, La Voz de
Honduras, y radio
América, La Voz Popular.
HRN, fundada en 1933 por
Rafael Ferrari García y
controlada hoy por su
descendiente José Rafael
Ferrari, posee
repetidoras de cobertura
territorial nacional que
difunden una
programación con énfasis
en las noticias.
Radio América, fundada
en 1948 como emisora
musical popular, también
terminó poniendo el
acento en los programas
informativos. Desde 1967
está controlada por
Miguel Andonie
Fernández, empresario
que actúa en política a
través del partido
Innovación y Unidad (PINU)
y fue candidato
presidencial en 1971.
La estación dispone de
plantas repetidoras en
San Pedro Sula,
Choluteca, La Ceiba,
Santa Rosa de Copan,
Juticalpa, Siguatepeque,
Tela, Puerto Cortes y
Danli. La misma empresa
matriz --Audio Video
SA-- que controla radio
América encabeza una
cadena que incluye a
Radio San Pedro, Radio
Continental, Radio
Mundial (en San Pedro
Sula, Cortes), Radio
Stereo Ceiba (en La
Ceiba Atlántida), Radio
Valle (en Choluteca),
Radio Moderna, Radio
Universal y Cadena
Radial Sonora (a nivel
nacional), Super Cien
Stéreo y Momentos F.M.
Stéreo (ambas emisoras
musicales de alcance
nacional).
Andonie, que también
posee otros negocios
como la empresa
Industria Farmacéutica,
se convirtió en figura
política durante la
guerra con El Salvador
de 1969, desde su cargo
de presidente del Comité
de Emergencia Nacional
que capitalizó un
sentimiento de unidad
nacional que atemperó
las pasiones políticas y
sirvió de matriz a una
nueva tienda partidaria
que en 1971 lo catapultó
como candidato
presidencial del
naciente partido de
Innovación y Unidad, (PINU),
en una contienda que
ganó por estrecho margen
el "nacional" Ramón
Ernesto Cruz, tras
firmar un pacto de
gobernabilidad
bipartidista con los
liberales. Al año
siguiente --1972--, el
gobierno fue derribado
por los militares que se
quedaron 10 años en el
poder, pero con
colaboración del PNH.
"Hay muchísimas radios
más pequeñas, a nivel
nacional", explicó
Castellanos. "En cada
ciudad de los 18
departamentos de
Honduras vamos a
encontrar radios que no
tienen alcance nacional
pero posen una cobertura
local que desempeña una
gran función. Hay
muchísimas radios en
este país de 6,6
millones de habitantes".
Revistas
Hablemos claro,
fundada en 1994 por
Rodrigo Wong Arévalo,
con una tirada de 9.000
ejemplares, se
autodefine "la primera y
única revista semanal
que se edita en
Tegucigalpa". La misma
empresa publica además
la revista deportiva AS,
el mensuario Hablemos
Claro Financiera, Cromos
("la revista de la
sociedad hondureña") y
la publicación turística
Come to Honduras. Para
sus dueños [...] "somos
en resumen, una gran
revista, ¡la mejor que
se ha publicado en
Honduras en todos los
tiempos!". Ni más ni
menos...
Honduras this week,
semanario en inglés
fundado en 1988, se
define como propiedad de
privados, independiente
de los diarios
hondureños y sin
conexiones
gubernamentales
(nacionales y
extranjeras), de interés
para la comunidad
internacional y
entregado únicamente a
sus lectores. Al igual
que Hablemos claro
tiene una versión
parcial en Internet.
Todos estos personajes
son defensores acérrimos
de la “libertad de
prensa”, tal como la
entienden la Sociedad
Interamericana de Prensa
(SIP), los diarios
reaccionarios del
continente como El
Mercurio, las cadenas
internacionales de
noticias como CNN y
todas las cajas de
resonancia del golpe en
Honduras.
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