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Ana
la
campana 
Ana la
campana
toca,
toca y toca
dicen en
el pueblo
que se
ha vuelto loca
porque
la dejaron
olvidada
y sola.
Y cuando
en el cielo
cae la
noche honda
aunque
no la escuchen
la
campana toca.
Ana la
campana
toca,
toca y toca
cuando
llega el cielo
de luna
redonda
para que
la escuchen
las
estrellas todas.
Y al
llegar las nubes
de la
blanca aurora
en la
torre alta
la
campana toca.
Ana, la
campana
toca,
toca y toca.
Y cuando
en el cielo
cae la
noche honda
aunque
no la escuchen
la
campana toca.
El
cangrejo Alejo 
El
Cangrejo Alejo, que vio
un espejo
se
asustó al hallarse
viejo, tan viejo
que
quiso esconderse detrás
del mar
y sin
despedirse se fue muy
lejos
por los
arenales, a caminar
por los
arenales, a caminar.
Vamos a
buscar al cangrejo
Alejo,
nadie
sabe dónde, dónde andará
vamos a
buscarlo, vamos
corriendo
que
estará perdido en algún
lugar.
El
Cangrejo Alejo, que
estaba viejo
iba por
las piedras, lento, muy
lento
con su
bastoncillo hecho de
coral
y hasta
tropezaba, sin
espejuelos
con los
caracoles y con la sal
con los
caracoles y con la sal.
A tus
cangrejitos, cangrejo
Alejo
has
dejado tristes y sin
abuelo
que
pueda enseñarlos a
navegar
y
decirles cuentos de
marineros
para que
ellos tengan con qué
soñar
para que
ellos tengan con qué
soñar.
El
despertar 
El
despertar es un señor
con cara
de ladrón
que me
robó la noche de un
tirón
y guarda
en su maleta de candado
mágico
los
sueños que escondí
debajo del colchón.
El
despertar con su
algarabía
enciende
siempre la luz del día
es un
ladrón que se disfraza
con rayos de sol.
El
despertar, Capitán del
día
llena mi
cama de algarabía
es un
ladrón que se disfraza
con rayos de sol.
El
despertar cogió una flor
que
tengo en mi balcón
y se
tapó la cara con su olor
con un
gesto de amor él me
empujó los párpados
y abrió
las puertas a los
duendes del reloj.
Prefiere
siempre llegar de día
el
despertar con su
algarabía
es un
ladrón que se disfraza
con rayos de sol.
El
trencito y la
hormiga

Por una
línea de azúcar
pasa el
trencito pi pí, pi pí
y muy
contento recorre
su dulce
ferrocarril
pi pi pi
pi pi
pita
feliz
con las
cornetas de su nariz
con las
cornetas de su nariz.
Un día
llegó una hormiga
y de un
mordisco rompió el
carril
se comió
el grano de azúcar
más
dulce que había allí.
Cri cri
cri cri cri
mastica
así
porque
le gusta todo el rail
porque
le gusta todo el rail.
Y cuando
la vio el trencito
muy
enojado le dijo así:
"devuelva señora hormiga
el grano
que falta aquí".
Pi pi pi
pi pi
quiere
un carril
que sea
de pimienta y ají.
El
vendedor de asombros

El
vendedor de asombros
quiere
envolver
el cielo
de la noche
en un
carretel
y luego
en un centavo
te lo va
a vender.
Ya
viene, ya viene, ya
viene el vendedor
vendiendo sus asombros
al por mayor
al por
mayor.
El
vendedor de asombros
trajo en
un tren
ratones
educados
en
Aranjuez
que
bailan pasodoble
vals y
minué.
Señor
Arcoiris

Señor
Arcoiris vamos a pintar
los
lindos colores de la
felicidad.
Yo
quiero agarrarme a la
cresta del Sol
y que
por el cielo me lleve
veloz
para que
las nubes me digan adiós
desde su
balcón transparente.
Y vamos
a hacer un inmenso
pincel
que
pinte las alas del
amanecer
que
pinte un camino de luz a
través
de todos
los pueblos del mundo.
Yo
quiero que pintes en mi
corazón
tus
cintas de mágico
multicolor
Señor
Arcoiris, que pintes
amor
en todas
las cosas del mundo.
Abuela
canaria
Abuela
canaria
me
cantaba un cuento,
folía en
los labios,
folía en
el verso;
luz para
el paisaje
de la
poesía,
luna de
gorriones y melancolía.
Abuela
canaria
es como
lira que
pulsó mi
infancia
porque
la alegría
navegó
esos mares
donde
siete islas
anclaban
las rondas
de mi
fantasía.
Abuela
canaria
me
cantaba un cuento,
folía en
los labios,
folía en
el verso.

Estela,
granito de
canela

Ada Elba
Pérez - Liuba María
Hevia
Estela
es un granito de canela
que no
quiere, que no quiere
caer en
la cazuela.
Se
escapó por la ventana
con
comino, con laurel,
con
orégano y su amigo
pimentón.
Estela
es un granito de canela
que no
quiere, que no quiere
caer en
la cazuela.
El
violín está tocando
con su
orquesta "La sazón"
porque
así nos alimenta el
corazón.
Estela
es un granito de canela
que no
quiere, que no quiere
caer en
la cazuela.
Travesía
mágica

Ada Elba
Pérez - Liuba María
Hevia
La
señora alta del penacho
verde
despidió
la tarde con un colibrí.
Un
corcel anuncia que la
luna vuelve
su
música dulce viene a
mí.
Ya todo
está listo para hacer el
viaje,
la noche
es la nave para
compartir
esta
travesía mágica que
viene
meciendo
los ojos, volando
feliz.
Esta
travesía mágica que
viene
trepando
los sueños, volando
feliz.
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