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Esta es la primera vez que
participamos en la Bienal
Identidad. Llegamos a la Casa de
la Poesía de la Habana Vieja
donde tendría lugar el coloquio
sobre Ada Elba Pérez. Tal vez un
poco intranquilas, pero
entusiasmadas buscábamos conocer
en cada una de las ponencias un
poco más de la joven poetisa que
llenó de alegría a tantos niños
con sus poemas. Desde el primer
día nos llamó la atención las
pinturas que se exponían en el
lugar, había algo que las hacía
particulares, solo un detalle,
eran inspiradas en los poemas de
Ada Elba Pérez.
Así conocimos a Alfredo Rosales,
el autor de tan encantadoras
piezas. Arquitecto de profesión,
de hablar pausado, este joven
artista se sumergió en la obra
de Ada para llevar a la tela
algunos de sus poemas más
impresionantes, “Viajeros” o
“Fin del pájaro sur”, los
cuales según el propio artista
“o tienen una brevedad muy
fuerte e impactante, o son más
narrativos”. Con interrogantes
que tocaban nuestros oídos
comenzamos nuestra conversación.
Ha sido muy relevante el
acercamiento que ha tenido a la
obra de Ada, no solo por la
manera en que está concebida la
exposición y la forma en que
están volcadas las ideas en los
cuadros, sino la manera en que
se asume la lectura de sus
textos, la búsqueda, la
investigación. Explícanos un
poco cómo fue esta experiencia,
cómo ha sido participar en la
Bienal con esta exposición.
En general mi trabajo siempre ha
estado vinculado a otras formas
de lo que puede ser el arte.
Muchos cuadros míos tienen tema
musical, es ver el tema, ver la
pieza, incluso hay algunas
piezas que ya tienen un tema aún
cuando no están hechas. Hay
algunos que son más del
personaje, volcados hacia el
interior, que están asociados a
temas que ya existen, que
conozco y que sé que van a
llevar un cuadro en algún
momento.
No dejo de hacer lo que hago
para ilustrar el tema, sino
utilizo lo que me impacta. Me ha
pasado con fotos también, que
pasan a formar parte del
repertorio que uno después usa
para crear. Entonces no me fue
difícil comenzar a leer poemas
de Ada Elba, que tiene una
relación con la poesía que para
mí es fuerte, como Martí y
Vallejo que son los poetas que
leo con mucha frecuencia, y así
pude entrar en el mundo de Ada
Elba.
Además, uno se puede sentir
temperamentalmente empatía con
alguien, y Ada es una persona
con quien sucede esto. Lo que
hice fue sacar temas que
pudieran ser afines con la obra
de Ada Elba en su manera de
crear o de ser ella misma. Hubo
temas creados específicamente
para la exposición, otros ya
existían. Quise hacer por
problemas de expansión 3
formatos grandes. Hice una
mezcla entre lo que ya tenia
pensado y lo que no.
Al final creé un grupo, porque
los poemas de Ada, o tienen una
brevedad muy fuerte e
impactante, o son más
narrativos, y entonces juega,
porque para mí habían cosas muy
impactantes que había que ver,
pues me dan más el momento de la
introspección. Agrupé todo eso
pensando tanto en color, como en
contraste o expresividad, por
eso es que amo esto, porque me
agarro de la afinidad que puede
haber entre dos personas aún
cuando no se hayan conocido.
Dices que resultaron
temperamentalmente afines, dos
personas que no se conocen.
Particularmente podría ahondar
en qué es lo que le hace afín a
la figura de Ada Elba, ¿Qué
encontró de sí en los poemas de
ella?
No me hace falta conocer a
Hemingway para sentirme afín con
él en algunas cosas, a Félix
Pita Rodríguez o a Carlos
Enríquez. Son personas que si
las analizas desde lejos dices
que su vida se malogró, o fue de
tal manera o de tal otra por
tantas cosas que hizo, pero yo
soy afín con él en esto y en
aquello. En el caso de Ada Elba
somos educados y criados en este
sistema social cubano, y eso ha
marcado una generación, entonces
nosotros somos la generación de
los hijos de los padres que
entregaron todo a la Revolución,
nos criamos con determinados
códigos, valores, que nos hacen
afines a cualquier cubano, de
esa cosa que es tu juventud.
Es el hecho además de que lo
dabas todo por un cambio. Yo
también —como parte de mi
generación— fui capaz de dar
saltos, y a partir de ahí uno
empieza a encontrar su camino.
Me gradué de arquitecto y
siempre pensé en trabajar
ayudando a las personas,
mejorándoles la vida a ese grupo
que estaba dando un aporte
significativo a la sociedad, por
eso cuando me gradué me fui para
la CEN en Juraguá. Ada se fue a
La Isla y empezó a trabajar
allá.
En medio de todo eso me
sorprende una crisis social
tremenda, que fue la de los 90,
hice mi sacrificio, porque
quería estudiar en San
Alejandro, por tanto estudiaba
pintura y trabajaba en
arquitectura de industria. Así
la vida me empieza a cambiar, es
como le pasa a Ada, ella
comienza a encaminarse por
preferencias, además de ser
profesora, se interesa por los
niños, hace trabajos con
Teresita Fernández, también le
gustaba la naturaleza, que son
cosas que también disfruto yo.
Pero al final todo es como el
cuadro “Viajeros”, porque todo
lo que está ahí es transitorio,
es un momento en que estás
mirando al horizonte con dos
elementos en tu vida que te
sirven para vivir, pero que no
son tuyos, es como una relación
de simbiosis porque los dos dan
—pájaro y hombre—, para mí es
algo como de felicidad, de
libertad.
En ese caso “Imágenes del pájaro
sur” es igual, es todo
eso que no puedes agarrar. Hay
muchos temas que dan
introspección, paz, relaciones
de amistad, de protección. Eso
de manera general era lo que me
daba la personalidad de Ada, la
tranquilidad, la alegría, la
fuerza, el vincularse con la
naturaleza. Por ejemplo,
“Asunción de la virgen”, es
mucho más filosófico, un
personaje que está mirando hacia
todos los mundos, adelante, para
el lado, y otro que nos hace
partícipe de lo que está
ocurriendo. Estas son las cosas
que me pueden haber hecho común
con ella.
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"Persistencia" |
Llama la atención el vínculo
entre las artes, y el hecho de
que su obra esté a tono con el
propósito de esta, la Casa de la
Poesía. ¿Qué cree que le aporta
a la cultura desde su
perspectiva como artista, el
vincular varias formas del
arte?
Mira, el espíritu es el mismo.
Hay un vínculo universal que es
con el que uno se sintoniza. Al
final dicen que las ideas no son
de nadie, están en el aire y el
que las sintoniza primero es el
que las baja, pero no son de él.
Entonces creo que son distintos
caminos para una misma esencia,
pienso que un pintor puede
escribir poesía o puede hacer
música.
Te digo que hay muchos temas
musicales que me sugieren cosas,
me pasa con mucha frecuencia,
con poesía, con escultura, y lo
que hago es lo que tengo en la
cabeza, de acuerdo a la emoción
que me da, después la
reproduzco.
Puede que en una foto haya
lugares, personajes, momentos y
situaciones, y eso me produce un
impacto que hace que me siente a
pintar, movido por lo que me
produjo esto. Pero el vínculo
existe, y uno no puede obviarlo.
Es como una obra de teatro,
porque cuando uno va a pintar
con un motivo, lo que está
haciendo es volverse un actor,
te pones el traje del personaje.
Por eso siempre que logras
ponerte bien en el personaje te
salen las cosas como tú quieres,
porque lo bueno lo ponen los
demás. Creo que en general son
distintas expresiones para una
misma esencia.
¿Considera que esta exposición,
que vemos que le ha motivado
como artista, marca un top,
un hito? ¿Y entonces qué ideas
tiene para desarrollar?
Mira, fue algo improvisado. Me
avisaron como en julio, y me
preguntaron si quería hacer esta
exposición. Como ya te dije no
es nuevo que yo vincule cosas,
música-pintura,
fotografía-pintura,
teatro-pintura, cine-pintura; lo
que es totalmente nuevo es que
lo haya llevado a una
exposición.
Por eso es que me gusta, con una
persona concreta a la que
también admiro, porque es de mi
generación, por todas las cosas
que aportó. Entonces eso me ha
dado satisfacción, lograr cerrar
una etapa, terminar algo,
completarlo.
He trabajado con muchas otras
cosas pero nunca con un poeta.
Creo que ha sido muy bueno,
además la memoria de este lugar
está muy vinculada con esto, y
me gustó mucho entrar a este
lugar siendo partícipe de ello,
del espíritu de vincular la
poesía con otras formas del arte
en general. Estoy muy
complacido.
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"Todo
a volar" |
¿Cuándo fue que surgió su
vínculo con Ada Elba? Hablaba de
que le propusieron en julio la
exposición, ¿fue ahí cuando
empezó a interesarse por su obra
o la conocía de antes?
Mira, uno conoce las canciones
infantiles, otras piezas que ha
cantado Liuba María, pero ya yo
había leído a Ada Elba, su
poesía, pero son libros que se
perdieron, se editaron en un
momento determinado pero
desaparecieron y no se han hecho
reediciones.
Había leído cosas de ella un
tiempo, como cuando uno lee de
un poeta que tiene cercano, lo
que pasa es que cuando me
hablaron de este proyecto, dije
que me tenían que dar todos los
libros de Ada para volver a
leérmelos, porque no puedo
trabajar en el aire, con lo que
tengo en la memoria. Ahí me
volví a leer todo, fue aquí en
la biblioteca. Y en una semana
agoté toda la obra que tenían.
Son cosas que uno tiene dentro.
Te pueden decir de Martí, uno ha
leído a José Martí, pero si me
hablan de hacer una exposición
de él, agarro todo lo que tengo.
Los libros de poesía, las
cartas, el epistolario, son
cosas que uno se vuelve a leer.
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