Año VIII
La Habana
10 al 16 de
OCTUBRE
de 2009

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Un premio para todos

 José Cuendias Cobreros • La Habana

Fotos: Cortesía del ISDI

 

La ceremonia de entrega del Premio Nacional de Diseño que realizamos hoy se produce en la antesala del XXV aniversario del Instituto Superior de Diseño al que la ONDI ha dedicado su Novena Semana del Diseño. Como parte de ella se realizan actividades abiertas de significativo contenido con éxito de público y gran interés por lo que acontece en el interior de nuestra Universidad del Diseño.

Cada vez que entregamos el premio a la obra de toda la vida recordamos el esfuerzo de muchos años de trabajo para intentar reconocer la labor y los resultados de los profesionales cubanos del Diseño, y además promover los productos, las empresas y sus autores en espacios y oportunidades diversas, lo cual nos llena de satisfacción.

Siempre fue una preocupación de nuestro colectivo cómo acercarnos progresivamente al cumplimiento de la función estatal asignada por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros a la ONDI, en cuanto a la responsabilidad de establecer y otorgar los reconocimientos estatales de Diseño, y que pudiera cumplirse cabalmente.

Cuando en el año 2000 la Oficina celebró su vigésimo aniversario, se anunció la intención de estructurar un Sistema de Reconocimientos y Premios de Diseño que pudieran funcionar de manera estable, ajustados a los requerimientos de este tipo de actividad en nuestro país. En otras palabras, que los diseñadores y el diseño cubano tuvieran un sistema de reconocimientos desde el propio sistema institucional de diseño, y no solo de manera colateral al interior de otras actividades específicas y áreas importantes del sector cultural, las organizaciones profesionales, los organismos del estado y los medios de comunicación.

Así, se aprobó con posterioridad un sistema de premios estatales para ser otorgados por la Oficina Nacional de Diseño, que funciona de manera escalonada y que está integrado por cuatro categorías: Premio de Diseño, Premio ONDI de Diseño, Premio Gestión de Diseño y Premio Nacional de Diseño.

Este sistema era una necesidad incuestionable para la elevación del grado de reconocimiento social de la profesión en un espacio propio ganado mediante el trabajo, que nos hace muy felices a los que tenemos la responsabilidad de entregarlo.

La ONDI, al cierre del año 2008, invitó a instituciones, entidades culturales, universidades, centros de desarrollo y ministerios de todo el país a proponer candidatos, partiendo de sus intereses, fueran o no de la institución.

Las instituciones propusieron y fundamentaron sus candidatos con un alto nivel de detalles para componer una cantera de muy alto nivel sobre la que trabajó el jurado.

Los tres profesionales nominados honran la profesión con su labor abnegada de muchos años y pasan a formar parte de la historia de este premio.

El Premio Nacional de Diseño 2009, Eladio Rivadulla, se integra hoy a la selecta nómina de personalidades del diseño y la cultura nacionales reconocidas con esta alta distinción en ocho años.

Su larga y exitosa trayectoria no deja de impresionar porque detrás de semejantes resultados está una persona permanentemente humilde, modesta y respetuosa. Una persona con un elevado sentido de la responsabilidad del oficio que desempeña y un revolucionario consecuente.

Hablar del iniciador de la gráfica revolucionaria el mismo 1ro. de Enero de 1959, de más de tres mil libros y publicaciones periódicas diseñadas, 3 500 carteles de cine en 25 años, muchos con técnicas sui generis y resultados de comunicación garantizados, su dominio de la tecnología para extraerle el máximo en cada momento, la disciplina y la tenacidad en su labor, son datos y rasgos distintivos para estudiar en profundidad. Impresiona igualmente conocer que ha recibido más de 30 importantes condecoraciones y reconocimientos especiales por su trabajo.

Estas características personales y profesionales de Rivadulla respaldando su obra tienen para nosotros una gran importancia cuando pensamos en la formación de las jóvenes generaciones de diseñadores. El acervo de realizaciones de los diseñadores de diversos campos de actuación que vienen nutriendo la historia del Premio Nacional de Diseño se convierte en un extraordinario referente para la formación de valores humanos y profesionales legítimos en nuestros jóvenes.

Ello nos compromete a pensar y buscar alternativas para que no se pierda en el tiempo su obra. Por eso comenzaremos a trabajar desde ahora para la preparación de la exposición personal que para esta fecha del próximo año, estaremos inaugurando durante la décima Semana del Diseño un homenaje al premiado del 2009. Entonces estaremos celebrando el XXX aniversario de la ONDI. Esta es otra de las contribuciones del Premio. 

Será también una preocupación de nuestra Oficina que en el ISDI, la presencia de su quehacer se haga más evidente. Las investigaciones que al respecto realiza la profesora Flor de Lis López serán parte de este esfuerzo.

El año 2009 se nos viene presentando especialmente complejo para el desarrollo de la economía del país, y como parte de él, para nuestra actividad profesional. Cuando pensábamos, y no solo pensábamos, sino que eran visibles las mejoras en diversos ámbitos, vuelve sobre nosotros el denso tejido de las carencias y las dificultades.

Es en momentos como este en que la vida y la experiencia de los nominados a este Premio Nacional se convierten en un ejemplo de mayor relevancia.

Hoy, a pesar de que la repercusión de las crisis que nos rodea genera vectores diferentes y no poco opuestos a los que nos estimulaban hace dos años, la idea acerca del aporte que puede y debe dar el diseño desde los más diversos campos de actuación es aún más importante y necesario sobre todo para la reflexión interna de todos nosotros.

Cómo aprovechar el momento para, en lugar de afligirnos, lanzarnos a buscar el mismo impulso que llevó por convicción a nuestro maestro premiado a producir por propia iniciativa, con muy pocos recursos, y en tiempo récord, el mundialmente conocido cartel que inició la gráfica de la Revolución.

Muchas felicidades a Héctor Villaverde y Eduardo Arrocha por su nominación, que es también para nosotros y para ustedes un premio.

Muchas felicidades, maestro Eladio Rivadulla.

Que nos puedan seguir acompañando por mucho tiempo desde su incansable labor por el bien de la cultura nacional.


Fragmentos de las palabras en el Acto de Entrega del Premio Nacional de Diseño 2009.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
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