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La ceremonia de entrega del
Premio Nacional de Diseño que
realizamos hoy se produce en la
antesala del XXV aniversario del
Instituto Superior de Diseño al
que la ONDI ha dedicado su
Novena Semana del Diseño. Como
parte de ella se realizan
actividades abiertas de
significativo contenido con
éxito de público y gran interés
por lo que acontece en el
interior de nuestra Universidad
del Diseño.
Cada vez que entregamos el
premio a la obra de toda la vida
recordamos el esfuerzo de muchos
años de trabajo para intentar
reconocer la labor y los
resultados de los profesionales
cubanos del Diseño, y además
promover los productos, las
empresas y sus autores en
espacios y oportunidades
diversas, lo cual nos llena de
satisfacción.
Siempre fue una preocupación de
nuestro colectivo cómo
acercarnos progresivamente al
cumplimiento de la función
estatal asignada por el Comité
Ejecutivo del Consejo de
Ministros a la ONDI, en cuanto a
la responsabilidad de establecer
y otorgar los reconocimientos
estatales de Diseño, y que
pudiera cumplirse cabalmente.
Cuando en el año 2000 la Oficina
celebró su vigésimo aniversario,
se anunció la intención de
estructurar un Sistema de
Reconocimientos y Premios de
Diseño que pudieran funcionar de
manera estable, ajustados a los
requerimientos de este tipo de
actividad en nuestro país. En
otras palabras, que los
diseñadores y el diseño cubano
tuvieran un sistema de
reconocimientos desde el propio
sistema institucional de diseño,
y no solo de manera colateral al
interior de otras actividades
específicas y áreas importantes
del sector cultural, las
organizaciones profesionales,
los organismos del estado y los
medios de comunicación.
Así, se aprobó con posterioridad
un sistema de premios estatales
para ser otorgados por la
Oficina Nacional de Diseño, que
funciona de manera escalonada y
que está integrado por cuatro
categorías: Premio de Diseño,
Premio ONDI de Diseño, Premio
Gestión de Diseño y Premio
Nacional de Diseño.
Este sistema era una necesidad
incuestionable para la elevación
del grado de reconocimiento
social de la profesión en un
espacio propio ganado mediante
el trabajo, que nos hace muy
felices a los que tenemos la
responsabilidad de entregarlo.
La ONDI, al cierre del año 2008,
invitó a instituciones,
entidades culturales,
universidades, centros de
desarrollo y ministerios de todo
el país a proponer candidatos,
partiendo de sus intereses,
fueran o no de la institución.
Las instituciones propusieron y
fundamentaron sus candidatos con
un alto nivel de detalles para
componer una cantera de muy alto
nivel sobre la que trabajó el
jurado.
Los tres profesionales nominados
honran la profesión con su labor
abnegada de muchos años y pasan
a formar parte de la historia de
este premio.
El Premio Nacional de Diseño
2009, Eladio Rivadulla, se
integra hoy a la selecta nómina
de personalidades del diseño y
la cultura nacionales
reconocidas con esta alta
distinción en ocho años.
Su larga y exitosa trayectoria
no deja de impresionar porque
detrás de semejantes resultados
está una persona permanentemente
humilde, modesta y respetuosa.
Una persona con un elevado
sentido de la responsabilidad
del oficio que desempeña y un
revolucionario consecuente.
Hablar del iniciador de la
gráfica revolucionaria el mismo
1ro. de Enero de 1959, de más de
tres mil libros y publicaciones
periódicas diseñadas, 3 500
carteles de cine en 25 años,
muchos con técnicas sui
generis y resultados de
comunicación garantizados, su
dominio de la tecnología para
extraerle el máximo en cada
momento, la disciplina y la
tenacidad en su labor, son datos
y rasgos distintivos para
estudiar en profundidad.
Impresiona igualmente conocer
que ha recibido más de 30
importantes condecoraciones y
reconocimientos especiales por
su trabajo.
Estas características personales
y profesionales de Rivadulla
respaldando su obra tienen para
nosotros una gran importancia
cuando pensamos en la formación
de las jóvenes generaciones de
diseñadores. El acervo de
realizaciones de los diseñadores
de diversos campos de actuación
que vienen nutriendo la historia
del Premio Nacional de Diseño se
convierte en un extraordinario
referente para la formación de
valores humanos y profesionales
legítimos en nuestros jóvenes.
Ello nos compromete a pensar y
buscar alternativas para que no
se pierda en el tiempo su obra.
Por eso comenzaremos a trabajar
desde ahora para la preparación
de la exposición personal que
para esta fecha del próximo año,
estaremos inaugurando durante la
décima Semana del Diseño un
homenaje al premiado del 2009.
Entonces estaremos celebrando el
XXX aniversario de la ONDI. Esta
es otra de las contribuciones
del Premio.
Será también una preocupación de
nuestra Oficina que en el ISDI,
la presencia de su quehacer se
haga más evidente. Las
investigaciones que al respecto
realiza la profesora Flor de Lis
López serán parte de este
esfuerzo.
El año 2009 se nos viene
presentando especialmente
complejo para el desarrollo de
la economía del país, y como
parte de él, para nuestra
actividad profesional. Cuando
pensábamos, y no solo
pensábamos, sino que eran
visibles las mejoras en diversos
ámbitos, vuelve sobre nosotros
el denso tejido de las carencias
y las dificultades.
Es en momentos como este en que
la vida y la experiencia de los
nominados a este Premio Nacional
se convierten en un ejemplo de
mayor relevancia.
Hoy, a pesar de que la
repercusión de las crisis que
nos rodea genera vectores
diferentes y no poco opuestos a
los que nos estimulaban hace dos
años, la idea acerca del aporte
que puede y debe dar el diseño
desde los más diversos campos de
actuación es aún más importante
y necesario sobre todo para la
reflexión interna de todos
nosotros.
Cómo aprovechar el momento para,
en lugar de afligirnos,
lanzarnos a buscar el mismo
impulso que llevó por convicción
a nuestro maestro premiado a
producir por propia iniciativa,
con muy pocos recursos, y en
tiempo récord, el mundialmente
conocido cartel que inició la
gráfica de la Revolución.
Muchas felicidades a Héctor
Villaverde y Eduardo Arrocha por
su nominación, que es también
para nosotros y para ustedes un
premio.
Muchas felicidades, maestro
Eladio Rivadulla.
Que nos puedan seguir
acompañando por mucho tiempo
desde su incansable labor por el
bien de la cultura nacional.
Fragmentos de las palabras en el
Acto
de Entrega del Premio Nacional
de Diseño 2009.
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