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Los Salones y Coloquios de Arte
Digital iniciados por el Centro
Pablo en el año 1999 muestran su
pequeña historia apasionada en
las palabras que sirvieron de
introducción a cada nueva
edición del evento. Los
comentarios que siguen, tomados
de esas palabras y colocados
aquí cronológicamente tienen
algo de crónica, bastante de
reflexión y mucho de memoria.
Por eso los seleccionamos para
presentar este catálogo general
del X Salón que se abrirá ante
nosotros después del comentario
número 20.
1.
Con este Salón nuestro Centro
ofrece un espacio para mostrar y
para reflexionar —que son dos
momentos importantes dentro del
acto creador. Nos satisface
también que muchas de las obras
hayan sido presentadas por
jóvenes que comienzan a ver
artísticamente el mundo que los
rodea a través de los
instrumentos de las tecnologías
informáticas, en busca de la
comunicación y de la belleza. No
es posible cerrar los ojos ante
las nuevas posibilidades que
ofrece la técnica; es
imprescindible debatir los
alcances de esas posibilidades.
A ese doble propósito apunta y
apuesta este Primer Salón de
Arte Digital.
2.
Las imágenes están entonces ahí,
en paredes y pantallas, para
preguntarnos y para que les
preguntemos. Comencemos entonces
ese diálogo brindando por el
arte y por la tecnología, es
decir, por el ser humano que los
hace posibles, capaz de expresar
sus sueños y sus angustias
rayando signos en las paredes de
una cueva o dándole significados
a los trazos que aparecen en una
pantalla iluminada.
3.
Creemos que el arte digital es
un territorio donde se muestran,
de forma sugerente, muchos
rasgos y matices de la
diversidad estética y donde se
pone a prueba constantemente la
capacidad creativa frente a las
tentaciones de la homogenización
del lenguaje artístico.
4.
Bienvenidas las obras invitadas
a este III Salón Internacional
de Arte Digital. Ellas también
sirven para acercar miradas,
comparar proyectos, intercambiar
conocimientos. Maravilla de la
cultura viva, que une y reúne,
que anima y aviva las visiones
de todos. Para eso, por vocación
y por suerte, estamos aquí.
5.
Nos complace mucho, además, que
participen aquí artistas de
varias provincias del país,
después de haber comprobado que
en algunas de estas se
realizaron salones de arte
digital durante los últimos
meses. Todo lo que amplíe
fronteras, abra territorios para
el talento y la creatividad es
útil, necesario y bienvenido en
el mundo de las artes (y en el
mundo, en general).
6.
Nuestra primera convocatoria
internacional ha recibido las
propuestas y los proyectos de
más de ciento cincuenta artistas
de América, Europa y Asia. Este
encuentro de culturas visuales
contemporáneas, animadas por la
creación que utiliza
herramientas y técnicas
digitales, es nuestra felicidad.
7.
Realizar cinco salones de una
expresión artística naciente
entre nosotros exigió conciencia
del riesgo, capacidad de entrega
y vocación de solidaridad. Los
salones convocaron y reunieron a
artistas de distintas
procedencias, edades diferentes,
estéticas disímiles y nos
demostraron, desde la magia de
la metáfora, que la diversidad
dentro de la unidad es posible
—y necesaria.
8.
Como dijimos en uno de los
salones anteriores, el arte
digital llegó para quedarse
entre nosotros. Lo que más nos
alegra hoy es haber abierto,
mantenido y hecho crecer este
espacio de libertad creativa,
búsqueda estética y riesgo
artístico en el panorama de la
cultura cubana.
9.
Hoy, un quinquenio después, ya
en otro siglo, en otro milenio,
130 artistas de la Isla han
acercado sus visiones a la
sección competitiva de nuestro
evento y, ¡qué sorpresa!, cuando
200 artistas de 39 países han
decidido unirse a esta aventura
digital.
10.
El universo, el espacio, el
tránsito y la huella llenan de
significados y significantes el
por qué hacemos hoy, ahora y
aquí, esta muestra internacional
de arte digital. Más allá del
esfuerzo organizativo, de la
voluntad mencionada,
encontraremos la certeza en la
posible comunidad del arte que
trasciende las geografías y los
credos.
11.
Los resultados del Salón nos
demostraron que había creadores
que comenzaban a transitar estos
caminos vinculados a las nuevas
tecnologías informáticas y de
comunicación. Creaban
(digitalmente), luego existían.
Hoy nos alegramos de aquel
descubrimiento. Pero nos
satisface más aún que los
salones hayan contribuido a la
aparición de algo más
importante: una creciente
cultura digital entre nosotros.
Los salones han sido
descubridores de artistas y
formadores de público. Han
ofrecido herramientas para
aprender a mirar.
12.
No lo pierdas de vista, no
olvides la luz que dice y no
guía, pisa fuerte, mira bien…
Quisiera así comenzar las
palabras de agradecimiento a los
doscientos cincuenta artistas
que han enviado sus propuestas a
la Muestra Internacional
Online y a la Muestra de
video del VI Salón Internacional
de Arte Digital.
13.
De estas experiencias han
surgido amigos, enemigos y
planetas. Lugares distantes y
cercanos donde admirar la
imaginación con imaginación,
espacios donde confluyen
visitantes reales y virtuales
pero que significan un mundo. La
contención de este mundo, el
laberinto habitado por sus
obradores, la madeja tejida
alguna vez por azar para
ordenarlo todo, es isla que no
“vivimos” geográficamente pero
que emerge cada año con un nuevo
pedazo de tierra.
14.
Los salones de arte digital nos
han traído, entre otras
maravillas, la vocación por las
mixturas, el amor por lo
diverso, la dulce y compleja
sensación de que el arte —y la
vida con él— reclama la fusión
de esas categorías para ser y
para que seamos.
Imaginaremos la imagen
nuevamente en este VII Salón con
toda la libertad que el ser
humano merece y con la
conciencia de que esa unión
entre arte y tecnología debe ir
más allá de la superficie de la
hoja impresa o la pantalla
iluminada. Soñaremos la palabra
que trata de explicarnos tantos
misterios y a la que pediremos
explicaciones por tantas
desigualdades en este mundo
imperfecto y maravilloso y a
veces esperanzado donde nos ha
tocado vivir.
15.
Entre cielo y tierra, entre
pecho y espalda, entre los
destellos del horizonte y los
rigores de la cotidianidad, se
ha establecido el arte digital
entre nosotros. Como otras
categorías más imprescindibles,
ha llegado para quedarse.
16.
Ese público ha crecido, como el
volumen y la calidad de los
artistas digitales, en estos
años. Otras instituciones del
arte incluyen la mirada digital
como punto de partida o de
llegada en sus eventos y
muestras. Ello no es obra solo
de este Salón, pero también es
obra de este Salón, que apostó
por el riesgo y contra la
rutina, que apuesta, en general,
por el riesgo y contra el
acomodamiento de las
herramientas artísticas y de los
mecanismos del alma.
17.
La solidaridad puede salvar
muchas cosas. Para no apelar a
ejemplos mayores, aquí está la
realización de este salón,
imperfecto pero vivo, agónico en
su producción pero sistemático,
más o menos comprendido por
instancias y ojerizas pero
consecuente con su lema
descubierto mientras nacía:
una apuesta a favor de la
imaginación y la belleza.
18.
Este inventario de asombro
—diría el poeta— no cesa. Para
bien, acercamos nuevamente a 194
artistas de 34 países, incluidos
en la selección del jurado,
entre más de 400 aspirantes.
19.
Queremos confirmar también
nuestro compromiso con la
memoria, de la que somos fieles
guardianes y activos hacedores.
El Portal Arte Digital Cuba,
colocado en los servidores de
Cubarte, conforma el único museo
virtual del arte digital en el
continente, con obras de cuatro
centenares de artistas de más de
35 países, entre ellos Cuba.
20.
El X Salón que ya se abre
después de estos comentarios
viene a traernos las obras
ganadoras en la sección
competitiva del evento, en la
que este año el audiovisual ha
ganado espacio y altura,
anunciando/confirmando la
presencia de la imagen en
movimiento, de sus maravillas,
sus búsquedas y sus riesgos, en
esos tiempos que vivimos.
Acompañado por muestras de
artistas de otros países que
vienen a celebrar junto a
nosotros esta primera década de
sueños y de trabajo, este Salón
ratifica nuestra
poética/política de sumar
inteligencias y voluntades y
derribar fronteras de diverso
tipo. Por eso el grabado, la
pintura, el diseño gráfico, la
fotografía se hacen presentes en
paredes, pantallas y debates,
junto al arte digital y sus
alquimistas, para compartir esta
fiesta de todas y de todos que
ya comienza. |