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Elvis Milián
El Centro Pablo abrió justamente
una brecha dentro de las
aplicaciones de la plástica de
la isla. Desde finales de los
noventa en Cuba existían algunos
artistas experimentando de
manera autodidacta y con mucha
intuición las técnicas del arte
digital. Este evento se ha
convertido en el espacio
propicio para compartir su
quehacer los nuevos creadores,
algunos muy jóvenes y
talentosos; conozco muchos de
ellos de los que siento mucho
orgullo cada vez que nos
encontramos en un salón.
Históricamente dentro de la
plástica han aparecido
tendencias, algunas llegaron a
nuestro país tarde y duraron
mucho tiempo. En los últimos
años esto ha cambiado, ahora las
nuevas llegan rápido y se
quedan. El Arte Digital
comercial habita con nosotros en
montajes de fotos de 15 y bodas,
y a mi juicio, los que le ponen
más corazón y profesionalismo,
se encuentran en el Centro
Pablo.
El coloquio de AD en La Habana
ha jugado un papel importante, y
los nuevos artistas mucho de
debemos al colectivo del Centro
Pablo, y en especial a Víctor,
María y Héctor, gracias a
quienes, con su apoyo y
dedicación, hoy se habla de Arte
Digital en Cuba.
Lorenzo Santos
(Losama)
El arte digital es una
herramienta de creación y los
artistas se afilian a esta
herramienta tan nueva como un
“descubrimiento” que aportará
sin dudas a la historia del arte
una revitalización. Los salones
de Arte Digital del Centro Pablo
han sido el casi único puntal en
nuestro país para esta forma de
expresión artística. Su
importancia se manifiesta en su
permanencia y participación, que
siempre es mayor y mejor.
Rafael
Domenech
El arte digital ha tenido, y
mantiene, un desarrollo
constante dentro de los patrones
del arte contemporáneo desde el
video hasta las formas más raras
de manifestarse. La
globalización del desarrollo ha
hecho que esta vía de
materialización de ideas llegase
a Cuba y se expandiese
rápidamente dando paso a los
salones de arte digital, salones
que a lo largo de los años han
formado con valiosa importancia
el eje de desarrollo de las
artes de este tipo en Cuba. Los
artistas jóvenes, recién
graduados o autodidactas de esta
índole, han encontrado su sede
de muestra principal en estos
salones que durante 10 años, nos
han mostrado el quehacer del
arte digital en nuestro país, y
a su vez se han enfocado en
crear un recinto que llama a la
reflexión desde disímiles puntos
de vistas. Con el paso de los
eventos, el fortalecimiento y el
cambio de su concepción ha sido
de ayuda para el arte cubano
digital.
Katia
Hernández
Los salones de arte digital han
cobrado una gran importancia, a
través de ellos se dan a conocer
talentos escondidos, tanto en
obras audiovisuales como
impresas, se ha demostrado que
mediante la tecnología y su
avance se logran proyectos de
una excelente factura. Tenemos,
además, a muchos jóvenes
artistas con piezas muy
interesantes y a otros no tan
jóvenes en edad, pero muy
talentosos igualmente. El arte
digital es una manera de hacer
que se propuso un día el Centro
Pablo y que ha logrado reunir en
estos diez años valiosas obras y
artistas que siguen dando sus
frutos. Yo lo veo como una
interesante puerta que se abrió
un día para los creativos, y que
los creativos han sabido
caminar a través de ella, aunque
pienso en mi opinión aún es un
camino corto: faltan muchos
talentos por descubrir.
Fabián Muñoz
Pienso que el Centro ha
propiciado que muchos de los
participantes (ganadores del
concurso o no) se sienten ante
una máquina a trabajar a partir
de una idea concebida en sus
cabezas.
La idea prevalece sobre la suma
de efectos digitales; la esencia
sobre el artificio generado por
la máquina; la imagen digital
depurada hasta convertirse en un
mensaje. Observar en un impreso
o un audiovisual la belleza de
la idea y no solamente el
programa digital con que fue
realizado.
José Bertot
Los salones de arte digital que
convoca el Centro Pablo tienen
una importancia vital para los
creadores nacionales ya que fue
el primero en impulsar esta
técnica. En cada edición se
puede apreciar el aumento de la
calidad de las obras, tanto de
los premiados, como la de los
participantes. Para quienes han
tenido la oportunidad de buscar
información en internet
relacionada con otros salones,
puede darse cuenta de la enorme
calidad del Salón del Centro
Pablo. Es sin duda el espacio de
mayor importancia para los
artistas de este género.
Eduardo Roca (Choco)
Primero y sin mirar otras, lo
más importante para mí es que
este evento ha traído el
encuentros de amigos, la más
grande agrupación de colores que
vuelan por todos los rincones de
la vieja Habana y, en especial,
en la Calle de la Muralla No.
63, de La Habana Vieja. Hay
distancias que cada vez se
mueven más y el arte digital en
cada alumbrón sirve para
sensibilizar con rapidez el alma
de
los creadores y espectadores.
Juan Moreira
Pienso que el Centro Pablo de la
Torriente Brau ha sido el
pionero en Cuba en divulgar una
de las manifestaciones de las
artes plásticas, tan importante
en el mundo como es el arte
digital; al cual le ha dado
seguimiento haciendo varios
salones sobre este arte y dando
a conocer a artistas cubanos. Es
encomiable y significativo esta
labor del Centro Pablo.
Le concedo importancia a los
salones de arte digital,
teniendo en cuenta los adelantos
tecnológicos producidos en todas
las esferas de la vida. El arte
no está al margen de todos estos
aconteceres y muchos artistas
utilizan como herramientas para
su discurso artístico estas
tecnologías.
En mí criterio el arte digital
es la novedad de este principio
del siglo XXI; ya que es una
nueva visión de la vida puesto
que toda otra forma de hacer
pertenece al pasado siglo XX.
Alicia Leal
Creo que el Centro Pablo, con
este Salón, da la posibilidad a
todos los artistas interesados
en utilizar este medio, de
confrontar su trabajo con
artistas de otros países y
artistas de Cuba. Además, ofrece
la posibilidad de insertarse en
corrientes conceptuales y de
análisis estéticos
relacionándonos con el resto del
mundo.
Diana Balboa
Este Evento Digital —creo que el
único de su tipo en Cuba— es una
"herramienta" que nos invita a
la apreciación y disfrute de
fórmulas bien distintas a las
tradicionales, nos hace
accesibles a la sensibilidad de
adoptar formas plurales e
integradoras como la propia
sociedad contemporánea.
¡Enhorabuena! por mantener la
idea, los planes y los sueños
con realismo e ilusión a esos
amantes que engrandecen las
formas diversas del
Arte.
Ángel Alonso
Este evento ha hecho conciente,
en el país y en parte de este
Continente, la validez de este
medio de expresión. Y pienso que
en este sentido, los coloquios
realizados han sido tanto o más
importantes que las
exposiciones: han traído
claridad y han combatido muchos
prejuicios.
Claudio
Sotolongo
Hace diez años yo estaba a punto
de terminar el preuniversitario,
tenía 17 años cuando participé
en el primer salón de Arte
Digital. Una de mis primeras
experiencias en un certamen
nacional. Revisitando las obras
que presenté en aquel momento
veo un joven temerario, con un
discurso irreverente y con
criterios muy personales sobre
las posibilidades de los medios
digitales. En el transcurso de
estos diez años, he ganado
varias menciones y obtuve un
tercer premio. El Salón de Arte
Digital me vio crecer como
artista y me ayudó a seguirle la
pista a los nuevos medios. En
los coloquios conocí artistas
cubanos y extranjeros con los
que realicé otros proyectos de
nuevas tecnologías, y muchos de
ellos me ayudaron en el intento
de entender el complejo mundo
del arte contemporáneo. Creo que
el Salón y en especial el
Coloquio han sido siempre un
espacio de encuentro, debate y
reflexión sobre las nuevas
tecnologías, el rol del artista
y ha ayudado a expandir y
validar nuevas definiciones de
arte, artista, obra, ha ayudado
a superar viejos esquemas y
concepciones y ha planteado
nuevos retos. A diez años es
justo decir que el salón de arte
digital es uno de los eventos
culturales más interesantes y
plurales del repertorio de las
artes visuales cubanas.
Jorge R.
Bermúdez
El impacto de la tecnología
digital en el arte contemporáneo
es inobjetable. Pero ese impacto
no habría sido igual en nuestro
ámbito artístico, sin la
iniciativa generada por el
Centro Pablo de la Torriente
Brau, de crear el Salón de Arte
Digital. En tres ocasiones he
formado parte del jurado de
dicho Salón, y me consta cómo se
fue imponiendo entre nuestros
artistas, particularmente, entre
los más jóvenes, esta nueva
posibilidad de creación. Sin
dudas, el arte digital —aún no
aceptado por todos, aunque son
cada vez menos los que lo
niegan—, es uno de los caminos
más prometedores que se ha
trazado la creación de
vanguardia de estos tiempos. La
creación nunca ha tenido
límites, porque el hombre
tampoco los tiene. En 1999, el
Primer Salón dijo: Hágase el
arte digital entre nosotros...
Diez años después, no solo se
hizo, sino que ha orientado
nuestra cultura visual por
un derrotero cierto, cuyo
único destino posible, es y será
siempre la imaginación.
Laura Llópiz
En el contexto cultural cubano
actual, en el que existen tantas
limitaciones que nos llegan de
fuera y de dentro, de arriba y
de abajo es, más que saludable,
imprescindible, que las
instituciones —y las personas
que trabajan en ellas— dirijan
sus esfuerzos y sus recursos a
la realización de proyectos
serios, organizados y
productivos. El Salón de Arte
Digital es un espacio que
propicia la creatividad, genera
intercambio y promueve el
conocimiento; pero por encima de
eso, lo veo como un ejemplo de
que la opción de hacer las cosas
bien es la más saludable para la
sociedad.
Roberto Chávez
Lo más importante es el espacio
que se genera para la creación y
el diálogo. Es digno de destacar
todo lo que hace el Centro y en
cuanto al arte digital definir
que se convirtieron en los
representantes y en la
plataforma de quienes quieren
decir y experimentar desde esta
nueva forma del hacer. En lo
particular me ha servido para
ejercitar la mente y proponer al
público mis ideas.
Alfredo Yi (Kingchay)
A los Salones de Arte Digital
les atribuyo mucha importancia
porque es una manera de crear
lazos entre artistas en
diferentes manifestaciones ya
sean videos o obras graficas que
artes plásticas en general. No
resido en Cuba y por eso es que
hace un par de ediciones en que
no participo, pero siempre estoy
al tanto. El Salón de Arte
Digital es sin duda una forma
más de manifestar el arte y de
que los artistas se reúnan. |