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Poco más de un mes más
tarde cada año siempre
tienen su espacio en el
vertiginoso contexto de
ese auténtico
acontecimiento que
significa la Feria
Internacional del Libro,
pero que las ediciones
del Festival
Internacional del Nuevo
Cine Latinoamericano
llamen la atención hacia
algo tan importante como
los libros publicados
sobre el cine de nuestra
América y, en especial
sobre la cinematografía
cubana adquiere singular
importancia. La
significación del
espacio concedido atañe
no solo a investigadores
e historiadores, sino a
estudiantes de arte y el
público en general que
siempre lo ha respaldado
y que tuvieron la
posibilidad de
adquirirlos en la
jornada matutina del
domingo 6 como colofón
del Día de la Crítica.
La Editorial Ácana de
Camagüey, como parte de
su línea editorial,
incluye la publicación
de los libros premiados
en el concurso de
crítica e investigación
que anualmente convocan
la Cátedra de
Pensamiento Audiovisual
Tomás Gutiérrez Alea y
la Asociación Cubana de
la Prensa
Cinematográfica, con el
auspicio del ICAIC y el
Ministerio de Cultura.
En la correspondiente al
pasado año, cuyos
resultados fueron dados
a conocer como siempre
en la celebración del
Taller Nacional de
Crítica Cinematográfica
los galardonados fueron
Joel del Río en la
categoría Crítica por
Contextos, conflictos,
consumaciones. Análisis
crítico del cine cubano
entre 2000 y 2006,
así como Arturo
Agramonte y Luciano
Castillo por Entre el
vivir y el soñar:
Pioneros del cine cubano.
Si el primero se
aproxima con pasión y
afán provocador a la
producción fílmica del
primer segmento en la
década inaugural del
siglo XXI en el cine
cubano, el segundo
volumen que será
presentado se dirige a
la revelación de un
grupo de soñadores que
hicieron lo imposible
por la existencia de un
cine nacional con todo
el viento en contra:
desde José E. Casasús,
Enrique Díaz Quesada,
Santos y Artigas y
Ernesto Caparrós, a
Ramón Peón y Manolo
Alonso. El conjunto de
ensayos firmado por el
crítico Joel del Río, a
juicio de su colega Juan
Antonio García Borrero:
“le estaba haciendo
falta a la bibliografía
referida al cine
cubano”. Reynaldo
González, por su parte,
en el prólogo del nuevo
libro aportado por el
binomio integrado por
Arturo Agramonte
(1925-2003), historiador
del cine cubano y su
coterráneo y discípulo,
el crítico e
investigador Luciano
Castillo, afirma que “en
sus páginas leemos, en
síntesis, los días y las
noches, los desvelos de
quienes hicieron del
cine su objetivo vital,
una razón de existencia,
un noviazgo incómodo y
cuando queda ‘entre el
vivir y el soñar’”.
Del prolífico crítico,
ensayista e investigador
camagüeyano Juan Antonio
García Borrero se
presentan dos nuevos
títulos: Bloguerías
(Ácana) y Otras
maneras de pensar el
cine cubano
(Oriente). Ambos
constituyen
compilaciones en las
cuales su autor reúne
una serie de importantes
textos fruto de sus
pesquisas y análisis de
nuestra cinematografía
nacional: uno de
aquellos que con
asombrosa regularidad
inserta en su blog Cine
cubano: la pupila
insomne, cada vez más
consultado por
estudiosos e interesados
en la laberíntica
historia de una
cinematografía que hasta
poco tiempo atrás
carecía de bibliografía,
y el otro, incluye un
conjunto de ensayos
aproximativos al mismo
tema desde distintos
ángulos: la historia, la
crítica, el espectador y
otras facetas que
constituyen objeto de
preocupación y constante
estudio por parte de
García Borrero.
Otro título que acaba de
ver la luz bajo el sello
de la Editorial Oriente
es Polvo de alas. El
guión cinematográfico en
Cuba, de Oneyda
González, un libro de
ánimo dialógico. Su
propósito es crear un
foro de debate con la
mayor apertura a
opiniones en torno a un
tema polémico y
reiteradamente
considerado por la
crítica como “el talón
de Aquiles” de nuestro
cine.
Notorios guionistas,
realizadores
prominentes, y críticos
de varias generaciones,
aportan sus propias
valoraciones sobre un
tema recurrente.
Incluye entrevistas
realizadas por la autora
como parte de su
investigación a los
guionistas: Senel Paz,
Aida Bahr, Arturo
Arango, Manuel Rodríguez
y Julio Carrillo; a los
realizadores: Humberto
Solás, Pastor Vega,
Orlando Rojas, Tomás
Piard, Arturo Sotto,
Pável Giroud, Fernando
Pérez y Juan Carlos
Cremata, entre otros,
así como a los críticos
Luis Álvarez, Mayra
Pastrana, Juan Antonio
García Borrero, Dean
Luis Reyes y Luciano
Castillo.
Estas cinco nuevas
contribuciones a la
bibliografía sobre el
cine cubano, cada una en
su propia
individualidad, desde la
semblanza biográfica al
ejercicio del criterio y
la voluntad ensayística,
nutridas por valiosos
testimonios, representan
un hito en el devenir
editorial de nuestro
país. Nunca antes en un
solo año aparecieron
varios volúmenes sobre
una de las
cinematografías más
vitales del continente
cuya historia se remonta
a aquel domingo 7 de
febrero de 1897 cuando
el francés Gabriel
Veyre, el representante
de los hermanos Lumière,
poco después de
introducir el
Cinematógrafo en Cuba,
realizó la primera
filmación: Simulacro
de incendio. |