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Catalogado como “el más original
guitarrista de EE.UU.” y “el
héroe de la guitarra pensante”,
Gary Lucas camina en estos días
por La Habana con su aspecto
desenfadado y sonrisa perenne.
Con más de una docena de álbumes
grabados y una larga trayectoria
como compositor de música para
cine y televisión, Lucas ha
interpretado piezas con diversos
artistas como Leonard Bernstein,
Matthew Sweet, DJ Spooky, Jozef
Van Wissen y Joan Osborne en una
mezcla de estilos entre los que
se destacan el jazz, la música
psicodélica, el rock y la música
clásica. Su presencia en la Isla
responde a la première mundial de
su solo de guitarra compuesto
para la versión de Drácula
hecha por George Melford en 1931
y que exhibe dentro del programa
del 31 Festival Internacional del
Nuevo Cine Latinoamericano.
¿Qué diferencias existen entre
la banda sonora compuesta para
Drácula y las de otras
películas silentes y de horror
en las cuales ha trabajado?
La primera película silente para
la que trabajé fue El Golem,
en la versión del
expresionismo alemán de 1920.
También he trabajado en clips
para películas de horror con
sonido. Son mis proyectos
preferidos. Hace dos semanas,
como parte de un proyecto
llamado Monsters from Eed,
actué en el Festival de Cine
de Málaga.
Este Drácula es muy
especial para mí porque es una
versión superior a la de Bela
Lugosi. Fue filmado en los
mismos sets y con el mismo
guión, pero con actores que
hablaban español. Casi no hay
música en la banda sonora. Pero
no es un filme silente, se
pueden escuchar diálogos en
español y por eso estoy tratando
de reatrapar la esencia de la
película con mi música.
Trato de no repetirme. Desde mi
humilde manera he intentado
capturar en Drácula
algunos elementos latinos. Como
“gringo” hago lo mejor que
puedo. Este año trabajé en un
proyecto en Bogotá, Colombia,
con el productor de los Rolling
Stone, quien produjo todos los
éxitos de los Rolling desde los
60, como “Satisfaction” y “Paint
it, black” y la idea era tomar
algunas de estas canciones y
adaptarlas al ritmo latino.
Estoy trabajando en ello con
músicos de Colombia y Argentina.
Esperemos que les agrade. Me
gusta trabajar con músicos de
todas las culturas, pienso que
es muy importante. Este año
grabé con una cantante de la
India, Najma Akhtar, y mezclamos
blues con raga y música de la
India. Podemos ser de diferentes
países y culturas y hablar
idiomas distintos, pero la
música es una sola y es la mejor
manera de unir al mundo.
¿Cuánto tiempo le tomó hacer los
arreglos para musicalizar esta
película?
Todavía estoy perfeccionando la
banda sonora en la habitación
del hotel, con mi laptop. Pero
he trabajado en la canción y la
he mirado cientos de veces. La
música es 50 por ciento de lo
que leo en la partitura y el
resto es improvisación. Cada vez
que la toque en el futuro, la
canción será diferente. De
cierta manera está relacionado
con el antiguo estilo de
acompañar los filmes silentes,
con una banda sonora hecha al
piano. Quizá esto tiene que ver
con mi atracción por las
películas de horror.
La mayoría de la música por la
cual se me reconoce, ha sido
compuesta por Jeff Buckley y he
trabajado también con Captain
Beefheart y en toda ella hay
elementos fantásticos. Mi pasión
siempre ha sido buscar algo más
allá de la realidad tal y como
la conocemos. Se pudiera
calificar como una atracción
psicodélica o supernatural,
estoy buscando algo que vaya más
allá de este mundo. Mi expresión
en la guitarra es la realización
de esta búsqueda.
¿Qué distingue hoy el sentido de
acompañamiento de la música en
el cine silente y la función de
la música en el cine?
Es difícil saber porque cada
persona tiene un enfoque
diferente. Cierta música de la
que se ha hecho para cine es muy
oblicua, porque funciona un poco
aparte de la imagen. Utilizo
muchos instrumentos de la música
electrónica nueva, tengo un pie
en el futuro, pero también estoy
enraizado en el pasado. Pienso
que la música no debe ser más
alta que la película, debe
lograr esa experiencia de
comunicación con el cine.
¿Cómo se siente frente a la
pantalla, dialogando con ella a
través de las cuerdas de su
guitarra?
Me veo a mí mismo como un mago,
siento que estoy en unión con
los actores en la escena, los
veo como espíritus, y estoy
tratando de que ellos bailen, no
lo puedo describir, pero así más
o menos lo percibo.
¿Cuáles nuevos proyectos lo
ocupan?
Sigo trabajando en cine, hice
una partitura el verano pasado
en Holanda y espero el próximo
año tener más conciertos. Es una
película muy larga, de tres
horas, me hace falta más músicos
para pasarles la bola, porque
cuando toco para estas películas
me siento como un juglar, hay
que improvisar y mantener todas
las pelotas en el aire. Tengo
otros proyectos con mi grupo,
Gods and Monsters, y acabo de
regresar de una gira en Europa
que se llamó Persigue al diablo.
Además, estoy trabajando con un
cantante negro de blues, tenemos
un disco que va a salir en
marzo, de blues spiritual; esta
es música sagrada, himnos,
música judía, porque soy judío.
Mi carrera entera ha sido un
contraste entre lo sagrado y lo
profano, me siento más inclinado
por el lado oscuro, pero me
gusta contrastarlo con la luz,
ello explica un poco mi
exploración, mi entrada en ese
mundo de horror que me gusta.
Tengo como un espíritu doble.
¿Qué expectativas tiene con su
actuación en La Habana?
Es un honor y estoy muy
emocionado por estar aquí para
la première mundial del solo de
guitarra para esta película.
Siempre ha sido como un sueño
tocar en Cuba. Es
particularmente especial porque
esta cinta fue descubierta en
los archivos cubanos en los años
80, se consideraba perdida y
todo el mundo la había olvidado.
Un estudioso norteamericano de
películas de horror la encontró
por casualidad. Entonces, me
parece apropiado hacer el
estreno mundial en La Habana.
Estoy tratando de regresarla a
casa.
No creo que haya actores cubanos
en la película, pero hay
mexicanos, como la gran actriz
Lupita Tovar, quien es la
protagonista. Está el español
Carlos Villarias, quien
interpreta a Drácula y también
participan argentinos. Tiene una
buena mezcla de acentos y
sabores latinos. En mi opinión,
esta es mucho mejor que la
versión en inglés porque las
actuaciones están más llenas de
colorido, de carácter, es un
poco más sexy que la otra. Por
otro lado, el ritmo, la edición,
la iluminación y el vestuario
son diferentes de la película de
Lugosi. La versión en español es
más larga y hay más escenas,
porque la de Lugosi parece una
obra de teatro filmada. De
hecho, el filme de Melford tiene
más que ver con el cine.
¿Otras presentaciones planeadas
para la música de Drácula?
Fui invitado por Richard Peña,
quien es el director del
Festival de Cine de Nueva York
para hacer allí la première
norteamericana en septiembre de
2010. Creo que hay una
oportunidad de tocar en Málaga
para un festival de cine
importante. Pero me siento muy
emocionado de tocar en La Habana
para esta primera presentación
mundial.
¿Por qué es un sueño venir a
Cuba?
Como norteamericano a quien se
le ha prohibido viajar a Cuba
durante años, siempre me he
sentido muy curioso y fascinado
por este país, y mis simpatías
tradicionalmente han sido por la
izquierda. Siempre he imaginado
que para las personas de aquí,
la realidad de la situación es
muy diferente de las versiones
oficiales que se dan en los
EE.UU. |