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Durante el 2009 el Centro
Histórico de La Habana Vieja se
reafirmó como uno de los mayores
polos culturales de la ciudad.
Este año abrió sus puertas con
el tradicional cabildo
afrocubano que sirve de antesala
a los debates del XIII Taller de
Antropología Social y Cultural
Afroamericano y al II Encuentro
de Oralidad Afropalabra,
organizados ambos por la Casa de
África.
El último día del primer mes del
año dio paso a uno de los
momentos más esperados por los
que gustan de la música barroca
y renacentista. Las tres salas
de conciertos y otros espacios
de la zona se unieron en el
Séptimo Festival de Música
Antigua Esteban Salas dedicado
al aniversario 250 de la muerte
de Georg Friedrich Händel.
Además de los conciertos
protagonizados por prestigiosos
solistas y agrupaciones cubanas
y extranjeras, el festival
festejó los 15 años de Ars Longa
e incluyó la puesta en escena de
la ópera sacra de cámara
San Ignacio de Loyola,
atribuida a Domenico Zipoli y
Martin Schmid, uno de los
mayores exponentes de la música
del barroco misional en los
territorios del antiguo
Virreinato de la Plata, actual
Bolivia.
En la Feria Internacional del
Libro en febrero estuvo presente
Ediciones Boloña, encargada de
las publicaciones de la Oficina
del Historiador. El 2009 fue un
año de reconocimientos a la
labor de este sello editorial,
pues dos de sus títulos
recibieron el Premio Anual de la
Crítica Científico Técnica:
Los ilustres apellidos: negros
en La Habana colonial,
de la Dra. María del Carmen
Barcia, Premio Nacional de
Ciencias Sociales; y
La casa habanera, de
la Dra. Madeline Menéndez.
Asimismo,
Bajando por la calle del Obispo,
del narrador Reinaldo Montero,
fue reconocido con una mención
al diseño integral, a cargo de
Iván Acosta, por el jurado del
Premio Anual de Diseño Raúl
Martínez.
Legado y memoria, de
Eusebio Leal, perteneciente a la
colección Opus Habana, mereció
el Premio Ceiba 2009 ―convocado
anualmente por la Asociación
Cubana de Comunicadores
Sociales― en la modalidad de
Diseño Editorial.
En los primeros meses del año
llegó asimismo la noticia de la
condecoración de Eusebio Leal
Spengler, Historiador de la
Ciudad, con la Medalla del
Decenio Mundial del Desarrollo
Cultural que otorga la
Organización de Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y
la Cultura. Este reconocimiento
se sumó a una larga lista de
premios entregados al proyecto
de La Habana Vieja ―modelo
social y cultural de vida
colectiva urbana en la ciudad de
La Habana― entre los que se
cuentan el reconocimiento de la
Biblioteca Nacional José Martí
al Historiador de la Ciudad por
la obra de toda una vida
dedicada al rescate, salvaguarda
y promoción del patrimonio
cultural de la nación cubana; el
Premio Especial Identidad
Cultural otorgado por la FEU y
el Premio de Honor del Cubadisco
2009.
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Como un verdadero suceso
cultural fue calificada la
exposición
Imágenes del Louvre, seis siglos
de pintura europea
que acercó a cientos de personas
a las colecciones de uno de los
museos más importantes del
mundo. Desde marzo y durante
tres meses, cubanos y
extranjeros pudieron apreciar
las reproducciones a tamaño
natural de 101 cuadros montados
en las rejas del Museo Castillo
de La Real Fuerza, convertido en
una galería al aire libre. Con
una marcada intención educativa,
la muestra también sirvió de
incentivo a visitas dirigidas,
talleres y otras acciones
destinadas al público infantil.
Fue esta también la antesala de
la X Bienal de La Habana, evento
que durante dos meses tomó las
galerías y espacios públicos del
Centro Histórico como
principales escenarios. Además
de las artes visuales, abril
llenó de danza las calles
gracias a un acontecimiento
plural de manifestaciones
artísticas que cada año reúne a
talentos de varios países como
Cuba, Argentina, Chile, Ecuador,
México, España, Finlandia,
Francia y Noruega. El XIV
Festival Internacional de Danza
en Paisajes Urbanos Habana
Vieja: Ciudad en
Movimiento inundó el espacio
público y los museos para
ofrecer proyectos coreográficos
inspirados en el patrimonio
arquitectónico de las ciudades y
su memoria histórico-cultural.
Llegó el mes de mayo y con él la
celebración por el Día
Internacional de los Museos,
fecha que alentó las discusiones
del V Encuentro Iberoamericano
de Museos y Centros Históricos,
convocado por la Dirección de
Patrimonio Cultural de la
Oficina del Historiador de la
Ciudad. Otro momento
trascendental del quinto mes del
año fue la firma del convenio de
colaboración entre la Oficina
del Historiador de la Ciudad y
la Fundación Internacional
Mozarteum de
Salzburgo, Austria, que propició
el nacimiento del Liceum
Mozartiano de La Habana, con
sede en el Oratorio San Felipe
Neri. Este proyecto contribuirá
al desarrollo de nuestra cultura
y la promoción de la obra de
Mozart y de compositores
cubanos.
Por segunda ocasión se celebró
también en este mes la Semana
Cultural de Polonia en La
Habana, organizada por la
Oficina del Historiador de la
Ciudad de La Habana y la
Embajada de Polonia en Cuba.
Homenajes, conciertos,
espectáculos teatrales, diseño
contemporáneo, conferencias y
una gran exposición sobre la
restauración de Varsovia,
conformaron el variado programa
de esta semana cultural.
Desde la interpretación de
clásicos alemanes, pasando por
conferencias científicas y
música actual, hasta
manifestaciones contemporáneas
como el arte lumínico, las
primeras Jornadas de Cultura
Alemana llegaron en el mes de
junio a la parte antigua de la
ciudad, principal escenario de
este evento organizado por la
Embajada de Alemania en Cuba y
la Oficina del Historiador de la
Ciudad.
Los meses de julio y agosto
inundaron la zona de familias
cubanas que aceptaron la
invitación a descubrir el
patrimonio de la mano de los
guías y museólogos que
participaron en la novena
edición Rutas y Andares, un
programa que sumó este año la
cifra de 13 200 visitantes. El
proyecto, dedicado esta vez al
Aniversario 490 de la Fundación
de la Ciudad y al Aniversario 50
de Casa de las Américas, se
extendió más allá de los límites
del Centro Histórico para llegar
a otros sitios de interés
patrimonial en la ciudad.
En la etapa veraniega se
celebraron los 40 años del Museo
de Arte Colonial, una
institución que tiene como
misión recolectar, estudiar,
exponer, preservar y dar a
conocer las artes decorativas en
Cuba durante el período de la
colonia. Muchos cubanos
disfrutaron también en el verano
de
La Bella y la Bestia
en el Anfiteatro del Centro
Histórico. Con gran aceptación
por parte de la crítica y el
público, este espectáculo que
recrea una historia muy
versionada a lo largo del
tiempo, estuvo protagonizada por
un numeroso elenco dirigido por
Alfonso Menéndez. Asimismo, en
julio y agosto, otra exposición
acaparó la atención de los
habaneros en el Oratorio San
Felipe Neri: la sala de
conciertos cedió su espacio a la
muestra
Arte popular platero del Perú,
que agrupó 50 obras premiadas a
lo largo de 11 años en el
Concurso Nacional Plata del
Perú.
Los últimos meses de 2009 se
caracterizaron también por la
diversidad de propuestas. En
septiembre se inauguró en el
Convento de San Francisco la
exposición antológica
Nkame, de Belkis
Ayón. Octubre festejó por todo
lo alto los 15 años de la
Basílica Menor de San Francisco
de Asís como sala de concierto,
con un nuevo montaje de su Museo
de Arte Sacro y con una jornada
de conciertos memorables que
incluyó el Festival Leo Brouwer
de Música de Cámara.
La exposición
Piet Hein y la Flota del Tesoro,
un proyecto de cooperación entre
el Museo Castillo de La Real
Fuerza y el Museo Histórico de
Rótterdam, fue uno de los platos
fuertes de la Semana de la
Cultura Holandesa que tuvo como
hilo conductor el agua y
una reflexión sobre la
influencia de este elemento
natural en nuestra cultura y
espacio público.
Noviembre se reveló como el mes
más esperado y esta vez con un
motivo mayor: el aniversario 490
de la fundación de la villa de
San Cristóbal de La Habana. Hubo
vuelta a la ceiba, recorrido por
la ciudad marinera, espectáculos
y se inauguraron nuevas obras
como el Centro Cultural
Almacenes de Depósito San José.
Las semanas culturales de
Bélgica e Italia, y la Jornada
de Japón, marcaron el panorama
cultural de noviembre. El
primero de estos eventos dio
inicio con una representación
de los carnavales
Blancs Moussis, de
Stavelot, y Gilles, de Binche,
reconocidos como Patrimonio
Inmaterial de la Humanidad por
la UNESCO. Tres exposiciones
conformaron el programa de la
cuarta edición de la Semana
Belga en el Centro Histórico:
Después del arte, muestra de
la colección del Museo de Arte
Contemporáneo de Amberes (MHKA),
Xilopinturas, Pop Art e
historietas, de Hugo
Azcuy, y
Actitudes: Valonia desde sus
gentes, del
fotógrafo belga Jim Sumkay, en
la verja de la fuente de la
Plaza Vieja. La duodécima
edición de la Semana de la
Cultura Italiana en Cuba recordó
a Galileo Galilei, en el cuarto
centenario de la invención del
catalejo (1609-2009), y
reflexionó sobre Cuba-Italia en
el centenario del Futurismo,
trajo imágenes de Venecia y la
música napolitana.
Japón, por su parte, estuvo
representado en una jornada
dedicada al aniversario 80 de
las relaciones diplomáticas
entre Cuba y ese país asiático.
Conferencias sobre el arte y la
cultura de la nación nipona,
exposiciones de artes plásticas
y fotografía, presentaciones y
ventas de libros, demostraciones
de artesanías y artes marciales
y la tradicional ceremonia del
té, fueron algunas de las
propuestas que tuvieron lugar
durante la décima edición de
este evento, auspiciado por la
Casa de Asia y la Embajada de
Japón en nuestro país.
Con buenas noticias y con la
certeza de haber vivido un año
de consolidación en la
proyección cultural de la
Oficina del Historiador de la
Ciudad, llegó diciembre de 2009,
donde se celebró el VIII
Encuentro Internacional sobre
Manejo y Gestión de Centros
Históricos. Organizado por el
Plan Maestro para la
Revitalización Integral de La
Habana Vieja, adscrito a la
Oficina del Historiador de la
Ciudad, el evento centró la
atención en la “Vulnerabilidad,
riesgos y mitigación en
situaciones de emergencia”, un
tema que convocó a la reflexión
de quienes han emprendido el
reto de rehabilitar los Centros
Históricos de manera
responsable. Al cierre del año
se inauguraron además Factoría
Habana, un espacio para la
creación contemporánea y el
Planetario Astronómico, en la
Plaza Vieja, una institución que
atraerá a cientos de visitantes
ávidos por protagonizar desde el
mismo corazón de La Habana, un
espectacular viaje al espacio. |