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Al fomento del desarrollo de la
cultura popular y el rescate de
las tradiciones genuinas de los
moradores de la Isla de Cuba,
estuvieron dedicados varios de
los festejos de 2009 en cada una
de las provincias cubanas. Una
mayor autonomía de los
territorios en la gestión de sus
actividades culturales, la
diversidad de las propuestas y
la vinculación de varias
manifestaciones del arte en el
espacio urbano, caracterizaron a
los festejos.
La XVI edición de las Romerías
de Mayo se celebró en la ciudad
de Holguín, este año con más de
300 participantes procedentes de
alrededor de 20 países y cerca
de 150 cubanos.
Con el auspicio de la Asociación
Hermanos Saíz (AHS) y la
coordinación de la Dirección
Provincial de Cultura, se
organizaron actividades como la
interpretación al aire libre de
la Novena Sinfonía de Beethoven,
a 185 años de haber sido
estrenada, esta vez
protagonizada por la Orquesta
Sinfónica de Holguín, bajo la
batuta del maestro Enrique Pérez
Mesa.
Tras el concierto, continuó una
semana de festejos en que las
avenidas fueron tomadas por
flores, coches de caballos y
artistas, que rindieron culto a
los próceres de la independencia
latinoamericana. De la Loma de
la Cruz volvió a descender por
siete días la réplica del hacha
petaloide holguinera que
engalanó el edificio más alto de
la urbe.
Del mismo modo, Holguín, una de
las plazas culturales más
importantes de Cuba, acogió del
24 al 30 de octubre a visitantes
de 15 naciones y de casi todas
las provincias de la Isla para
celebrar la XVI edición de la
Fiesta de la Cultura
Iberoamericana. Artistas
e intelectuales confluyeron en
disímiles eventos organizados
por las instituciones culturales
del territorio bajo el lema
“¿Ameroiberia, ¿utopía o
realidad?”, que trazó las
coordenadas para el análisis de
la identidad de nuestros pueblos
desde la diversidad cultural,
los estudios regionales, la
historia, la estética y las
nuevas tecnologías.
Los invitados y el pueblo de la
ciudad de los parques se
encontraron en actividades como
el lanzamiento del CD Hecho
en Cuba, del grupo
cienfueguero Café Mezclado y la
presentación del grupo danzario
Montijo, de Panamá. Entre los
artistas invitados estuvieron la
compañía habanera Ecos, la Steel
Band de Santiago de Cuba, el
Orfeón de Holguín y el trovador
Eduardo Sosa.
Varias brigadas artísticas
intervinieron en comunidades
apartadas del centro de la
provincia; se dedicaron jornadas
enteras a la proyección de
audiovisuales en las plazas, y a
la presentación de grupos
musicales y de danza en sitios
como la Casa de Iberoamérica
(grupo Aceituna sin Hueso), el
Jazz Club (descarga de Lázaro
Valdés y su Son Jazz) y el
centro Cultural Ibérico
(Compañía de baile flamenco
Ecos). Igualmente, fueron
inauguradas las exposiciones
¿Utopía o Realidad?, de
alumnos latinoamericanos, en el
Centro Cultural de América
Latina y Despertar de la
conciencia, del artista de
la plástica holguinero Yosvany
Caisé, en el Centro Provincial
de las Artes Plásticas.
En el marco de la Fiesta,
sesionó el V Congreso
Iberoamericano de Pensamiento.
Cientistas sociales,
historiadores y escritores
intercambiaron experiencias en
los foros “50 años de la
Revolución Cubana. El debate
cultural en el contexto
iberoamericano”, “Ameroiberia,
¿utopía o realidad?” y
“Biodiversidad Cultural.
Identidad y Estudios
Regionales”.
En los primeros días de enero,
la provincia de Villa Clara fue
la sede de la XIII edición del
Festival de la trova cubana
Longina, donde se reunieron
alrededor de 30 jóvenes cultores
del género provenientes de todas
las provincias cubanas.
El peregrinaje hasta la tumba
del músico Manuel Corona fue el
tributo de los participantes al
artista en el aniversario 59 de
su muerte. La cita estuvo
dedicada además a los 25 años
del centro de promoción cultural
El Mejunje, una de las
principales casas del evento.
Las presentaciones en centros
educacionales como la Escuela de
Instructores de Arte Manuel
Ascunce Domenech y el Instituto
Superior de Ciencias Médicas
caracterizaron también el
evento.
Las también villareñas Parrandas
de Remedios se han ganado la
fama de ser una de las
festividades tradicionales más
importantes de Cuba. Aunque la
iniciativa eclesiástica se
remonta dos siglos atrás, para
atraer a los feligreses a las
misas de aguinaldo, la algarabía
de silbatos, disfraces y música
“arrastra” aún al pueblo a la
competencia. Divididos en
bandos, los inquilinos
demuestran el 24 de diciembre
sus habilidades en la confección
de carrozas, trabajos de plaza y
faroles; en el arte de la
pirotecnia; en el baile de las
congas y de la música
tradicional.
El reconocimiento de Camagüey
como Patrimonio de la Humanidad
se celebró oficialmente en medio
de los festejos por el
aniversario 495 de la fundación
de la villa. Por esos días
tuvieron lugar el
simposio
Desafíos en el manejo y gestión
de las ciudades, y
un encuentro de escritores
camagüeyanos.
Entendidas como reafirmación de
soberanía e identidad lugareñas,
se sucedieron, entre otras
presentaciones artísticas, las
actuaciones del Ballet
Folclórico de Camagüey. Los
festejos —que se extendieron del
2 al 7 de febrero— celebraron
siglos de historia, leyenda y
patriotismo.
El municipio avileño Majagua
abrió las puertas a mediados de
diciembre a la Jornada de la
Cultura, para mostrar a los
visitantes y pobladores el
desarrollo de las artes en esa
provincia del centro de la Isla.
Los grupos XX Aniversario y Los
Magos, la Banda Municipal de
Conciertos, la orquesta local
Superparranda, el conjunto
humorístico Punto y Com, entre
otros artistas, inauguraron el
evento, en el cual se
presentaron también las
comparsas infantiles de los
bandos Rojo y Azul, se premió el
concurso provincial de poesía
Águila de la Trocha y se efectuó
el Encuentro de Parrandas y el
encuentro provincial de danza
Tico Ruiz in memoriam.
Durante la jornada, que tiene el
objetivo de exhibir los
resultados del trabajo
comunitario del municipio en el
año y las tradiciones más
auténticas de la cultura
popular, también hubo lugar para
la confrontación de las
“esquinas” roja y azul en un
torneo de béisbol.
A 180 años del natalicio de Juan
Cristóbal Nápoles Fajardo, El
Cucalambé, se celebró en Las
Tunas la Jornada Cucalambeana,
un evento de origen campesino
que pone al pueblo como el
intérprete más genuino de la
identidad local.
La edición 42 de la Jornada en
la Finca El Cornito, Las Tunas,
donde naciera el otrora
periodista, editor y dramaturgo,
estuvo dedicado a la repentista
Tomasita Quiala, al Premio
Nacional de Literatura Pablo
Armando Fernández, al estado de
Querétaro, México, y al
aniversario 50 del triunfo de la
Revolución y de la ley de la
Reforma Agraria.
La cita contó con un foro
interactivo que abordó el tema
“Tradiciones campesinas y medios
masivos de comunicación”, y la
presentación, como parte del
Catauro de la décima (encuentro
de escritores), del libro
merecedor del Premio
Iberoamericano Cucalambé 2008,
Los Césares perdidos, de
Odalys Leyva Rosabal (1969).
La tradicional Fiesta de la
Cubanía en Bayamo, celebración
popular de la historia y el
arte, homenajeó el inicio de las
guerras de independencia y el
estreno del Himno Nacional, hace
141 años.
Instituciones culturales, plazas
y parques de la ciudad acogieron
diversos proyectos artísticos y
debates sobre la formación de la
nacionalidad y la cultura
cubanas.
Una de las manifestaciones
privilegiadas en la celebración
fue la plástica, con la
inauguración de las exposiciones
Alas con puntas,
coordinada por Roberto Chile;
El rito, de Agustín
Bejarano; Altos pensamientos,
de Leonardo Benítez; la muestra
fotográfica Del panteón a las
tablas, de Niurka Rosabal; y
la instalación Del encausto a
la memoria colectiva, de
Nelson Domínguez.
Durante la Fiesta fueron puestos
a disposición de los lectores
más de mil títulos en diferentes
sitios de la urbe, donde también
tuvieron lugar presentaciones
especiales, lecturas de
narrativa y un Coloquio de
Literatura.
Todos los cines y salas de video
de Bayamo exhibieron un programa
de películas cubanas en saludo
al aniversario 50 del ICAIC y
como tributo a las actrices
Adela Legrá y Eslinda Núñez.
En el ámbito musical se
destacaron las presentaciones de
las bandas de concierto
municipales, el trovador Gerardo
Alfonso y el trompetista Yasek
Manzano.
Convocado a partir de los temas
“Patrimonio cultural”,
“Religión” y “Economía”, y como
tribuna de denuncia al injusto
golpe de Estado en Honduras, se
desarrolló en julio, el XXIX
Festival del Caribe santiaguero.
La cita reunió a delegaciones
artísticas procedentes de más de
diez países, aunque estuvo
dedicada en su mayor parte a
Honduras y su cultura garífuna.
El evento, que en sus ediciones
anuales se consagra a la defensa
de las culturas del área,
entregó la Mpaka, símbolo del
Festival, los representantes de
Curazao y del estado brasileño
de Pernambuco, que serán
homenajeados en el próximo
encuentro.
En tiempos de la Fiesta del
Fuego el parque Céspedes se
convirtió en escenario de
desfiles artísticos, actuaciones
de grupos danzarios, toques y
cantos de conjuntos provenientes
de Jamaica, México, Italia,
Brasil, Argentina, Haití,
República Dominicana y otros
países.
La acción más importante de la
cita resultó ser el coloquio
internacional El Caribe que
nos une, acción donde los
participantes disertaron sobre
la diversidad, la identidad y
los valores que distinguen a los
pueblos de la región. El
Festival del Caribe se consolidó
como plaza de intercambio para
el fortalecimiento de las
relaciones diplomáticas y
culturales entre Cuba y los
países del área.
Como recordación al maestro de
Los Hoyos, Miguel Matamoros en
su aniversario 115, el Festival
Internacional MatamoroSon se
celebró en abril de 2009, con el
móvil especial de festejar los
35 años de vida artística del
cubano Adalberto Álvarez, el 70
cumpleaños de la Orquesta Aragón
y el aniversario
45 de la Empresa de Grabaciones
y Ediciones Musicales (EGREM).
Contó con la presencia de
prestigiosos musicólogos
nacionales, una veintena de
agrupaciones soneras cubanas y
otros conjuntos internacionales
que cultivan este género
bailable.
Entre los invitados estuvieron
Los Van Van, Manolito Simonet y
su Trabuco, Adalberto Álvarez y
su Son, la Original de
Manzanillo, el Grupo de Pancho
Amat, Elito Revé y su Charangón,
los camagüeyanos Soneros de
Camacho y Taínos de Mayarí.
Los bailables populares ocuparon
las plazas de la Carretera del
Morro y Calle Tres, Martí y San
Pedro, la Casa de la Música, la
Casa de la Trova, el Patio de
los Dos abuelos y el Salón del
Son.
En su edición 28, el Festival
Internacional de Coros de
Santiago de Cuba estuvo dedicado
al bolero como género y a los
Maestros Roberto Valera y Leo
Brower. 16 grupos polifónicos de
Cuba y el extranjero (Noruega,
Inglaterra y Estados Unidos), se
presentaron en la Sala Dolores,
el Conservatorio Esteban Salas y
la Plaza Cultural Aguilera.
Del maestro Electo Silva,
director del Orfeón Santiago, se
lanzó el libro Toda la música,
perteneciente al sello editorial
Oriente. Otras de las
actividades se organizaron a
modo de talleres, conferencias y
rondas callejeras. De igual modo
los artistas llegaron hasta
centros de trabajo,
instalaciones penitenciarias,
escuelas y hospitales.
La Fiesta “A la guantanamera”
celebra cada año en diciembre el
otorgamiento del título de
“villa” a Guantánamo. Niños
artistas protagonizaron el
encuentro en la provincia más
oriental de Cuba, destacándose
el coro Minivoces, que dirige la
profesora Alice Daisy Revé y los
estudiantes de la Escuela
Especial
Desembarco del Granma.
El Centro Provincial de Cultura
Comunitaria acogió a actores,
músicos y público infantil, en
la mezcla de instrucción y
entretenimiento, en que se ha
convertido el evento cultural
más importante de la provincia.
La
Fiesta
de los Orígenes
devolvió a la ciudad de Matanzas
la energía de sus antepasados
desde el repique de los
tambores. En las festividades de
barrio, demostraciones de
habilidades y conferencias,
intervinieron grupos como el
cardenense Columbia del puerto.
En medio de la algarabía
popular, hubo espacio también
para la venta y presentación de
libros.
Del 18 al 22 de marzo en la
provincia de Matanzas se efectuó
la V Jornada Nacional de Teatro
Callejero, auspiciada por el
Teatro El Mirón Cubano, el
Centro de Documentación e
Investigación de las Artes
Escénicas y el Consejo
Provincial de las Artes
Escénicas. Dieciséis
agrupaciones cubanas actuaron en
medio centenar de funciones,
además de intervenir en
exposiciones, coloquios y
charlas.
En cinco jornadas de encuentro
se inauguraron
muestras de artes plásticas para
animar los diferentes escenarios
del evento que estuvieron a
cargo del escultor Joel Peláez,
el diseñador Adán Rodríguez, el
fotógrafo Ramón Pacheco.
Carlos Pérez Peña recibió un
homenaje por su Premio Nacional
de Teatro
2009, por su trayectoria como
actor y su labor en el Teatro
Escambray.
Proyectos de verano
En las plazas, parques, centros
educacionales, instalaciones
deportivas, teatros, cines y
calles principales de las 14
provincias de Cuba se vivió un
verano que desde la cultura y la
recreación logró incorporar al
trabajo para el público a
artistas, promotores culturales,
instructores de arte y
aficionados.
Las más de 25 mil presentaciones
artísticas y seis mil bailables
en Consejos Populares, museos,
monumentos, sitios históricos,
centros penitenciarios y
comunidades rurales, aportaron
una gran diversidad de
propuestas entre las que
sobresalieron los festivales
pioneriles “Cuba qué linda es
Cuba” y “50 aniversario del
triunfo de la Revolución”, el
Festival de Ruedas de Casino y
las proyecciones organizadas por
el ICAIC, las cuales convocaron
a más de medio millón de
cinéfilos.
Solo en el verano, los museos,
cuya labor este año se ha
encaminado a la reconstrucción
de la memoria local de las
comunidades socialmente
vulnerables, las zonas de
montaña y los lugares que han
sufrido el embate de los últimos
huracanes (más de 150 espacios
en total), realizaron junto al
Consejo Nacional de Patrimonio,
alrededor de ocho mil
actividades.
Artistas en el barrio
También con el objetivo de tocar
las puertas de cada vecino a
través de la cultura, 50
brigadas artísticas trabajaron
en diferentes zonas de cada
provincia entre julio y agosto;
mientras que durante el año
fueron creadas más de un
centenar, que agrupan a
profesionales y aficionados,
miembros de la Asociación
Hermanos Saíz y la Unión de
Escritores y Artistas de Cuba.
Varios creadores, encabezados
por el pintor Alexis Leyva
(Kcho), habían constituido en
2008, luego de los huracanes
Gustav, Ike y Paloma, la
brigada Martha Machado, que ha
llevado una propuesta cultural
de alto valor estético a zonas
afectadas de todo el país
(Granma, la Isla de la Juventud,
Holguín, etc.). La última acción
de la Misión Victoria, bautizada
como “50 aniversario de la cena
carbonera con Fidel”,
reconstruyó el 24 de diciembre
en la Ciénaga de Zapata, la
primera Nochebuena
revolucionaria que se celebró en
Cuba, en la cual compartieron
campesinos de la zona y el
Comandante en Jefe. La brigada,
que llevaba varios meses
asentada en la región de
Soplillar, reconstruyó el lugar
de aquel acontecimiento,
convirtiéndolo en un
museo-biblioteca que preserva la
memoria de ese día. Además de
esas faenas, la estancia en la
Ciénaga comprendió la
presentación de los propios
artistas (La Colmenita, el
Conjunto Palmas y Cañas, el
actor Carlos Gonzalvo y los
pintores Ernesto Rancaño y
Sandor González) en los poblados
cercanos, durante varias
jornadas.
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Por su parte, en los
asentamientos rurales del Plan
Turquino tuvieron lugar más de
140 presentaciones de artistas;
en Holguín se celebró el
Encuentro Provincial de
Aficionados en la Montaña y en
Granma, el XIV Encuentro
Nacional de Conjuntos Artísticos
Integrales de Montaña.
En las casas de cultura se
desarrollaron durante el año
alrededor de sesenta mil
talleres de apreciación y
creación que abarcaron todas
las manifestaciones artísticas.
Como otras instalaciones
culturales que han sido
reanimadas para el 2009, entre
las que se cuentan el Teatro
Martí, de Santiago de Cuba, la
sala Raúl Gómez García y la
Biblioteca Provincial José
Martí, de Las Tunas y la Ermita
de Monserrate en Matanzas,
reabrió sus puertas el
santaclareño Teatro La Caridad.
De esta manera se rescata un
sitio que además de haber sido
declarado Monumento Nacional en
1981, ha servido de escenario a
artistas como Enrico Caruso,
Libertad Lamarque, Jorge
Negrete, Rosita Fornés, la
Compañía de Lola Flores, Chucho
Valdés, Alicia Alonso y el
Ballet Nacional de Cuba.
En Octubre del 2009 se efectuó
en Gibara, Holguín la XI
Edición de la entrega del Premio
Nacional de Cultura Comunitaria.
El jurado favoreció en la
categoría de proyecto socio
cultural al Patio de Pelegrín,
y en la categoría de
institución, al Conjunto
Artístico Integral de Montaña de
Guantánamo. |