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EE.UU. castigará a las soldados en
Iraq embarazadas
Nueva York.- El general Anthony Cucolo
lo tiene clarísimo. Ante los planes de retirada de Iraq
anunciados por la Casa Blanca debe lidiar con una
reducción de sus fuerzas. Y con los tiempos que corren
necesita disponibles a todos los efectivos de la
división que dirige en el norte del país. Por eso no
está dispuesto a perder a ninguno, ni siquiera a las
soldados que se queden embarazadas mientras estén
destacadas en el frente.
Hasta ahora, las mujeres en el Ejército
estadounidense que descubrían que iban a recibir la
visita de la cigüeña en nueve meses podían volver a casa
dos semanas después de comunicárselo a sus superiores.
Sin embargo, desde noviembre pasado, las militares de
este regimiento en el norte de Iraq se enfrentan nada
más y nada menos que a un consejo de guerra y a posibles
penas de cárcel si se quedan encintas.
Así consta en la lista de
comportamientos susceptibles de ser juzgados ante un
tribunal de guerra. A tenor de sus palabras, parecería
que el general Cucolo se enfrenta a una epidemia de
embarazos en su regimiento, pero desde que la normativa
entró en vigor el pasado 4 de noviembre se han conocido
cuatro casos. De todas formas, por ahora el castigo
únicamente ha consistido en una reprimenda por escrito.
Sin
discriminación
La amonestación ha sido tanto para ellas
como para ellos, porque quien pretenda plantear este
asunto como una nueva forma de discriminación en contra
de las mujeres en el Ejército lo va a tener complicado,
ya que la medida afecta por igual a ambos. Es más, ni
siquiera importa que se trate de un descuido en una
relación esporádica o los dos militares estén casados.
En la actualidad unos 22 mil soldados se
encuentran desplegados bajo el mando del general Cucolo
en la región de Kirkuk, Tikrit y Mosul, de los cuales
mil 682 son mujeres. Ante el revuelo que ha provocado la
medida, un portavoz del Ejército asegura que no es
habitual este tipo de sanciones, aunque reconoce que
según las leyes militares el general está autorizado a
imponer esta forma de castigos disciplinarios.
“Tengo que mantener unida a mi fuerza de
combate y mis mujeres soldados son imprescindibles”,
insiste Cucolo, que asegura que su intención no es otra
que recordar a las tropas el motivo por el que están
destacados en el frente. El general admite que la idea
del consejo de guerra a quienes decidan ampliar familia
es ir demasiado lejos. Quizá no lo hará, pero se recoge
en su reglamento. |