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El pasado año celebramos
en Latinoamérica los 60
años
de El reino de
este mundo.
En su edición original,
a cargo de una casa
mexicana, Alejo
Carpentier incluyó un
prólogo mítico: “Después
de sentir el nada
mentido sortilegio de
las tierras de Haití, de
haber hallado
advertencias mágicas en
los caminos rojos de la
Meseta Central, de haber
oído los tambores del
Petro y del Rada, me vi
llevado a acercar la
maravillosa realidad
recién vivida a la
agotante pretensión de
suscitar lo maravilloso
que caracterizó ciertas
literaturas europeas de
estos últimos treinta
años”.
Esta obra maestra de la
literatura cubana,
regresa a los lectores
en su edición
facsimilar: justo cuando
en el “reino de Henri
Christophe” las ruinas
no son tan “poéticas” y
tal vez la Ciudadela La
Ferriére no siga
“imponentemente intacta
a pesar de rayos y
terremotos”, la Feria de
La Habana se enorgullece
en presentarla con
nuevos bríos.
Correspondió a la
narradora e
investigadora Luisa
Campuzano, presentar
esta nueva entrega de
Letras Cubanas. “Los
libros tienen muchos
destinos —dijo—. Pero
marcan además el de
quienes los escriben, el
de quienes los leen y el
de otros escritores,
llegando en ocasiones
venturosas a influir en
todo su tiempo y en una
fértil posteridad”.
En la sala de
presentación que lleva
el nombre del escritor,
Campuzano se refirió a
los azares de una novela
que signaría buena parte
de la narrativa cubana
posterior, dejando
también su impronta en
las siguientes
generaciones de
escritores
latinoamericanos. Dijo
también que la Fundación
Alejo Carpentier prepara
una Edición Crítica de
la novela, de cuyo
prólogo estará a cargo.
El volumen de Letras
Cubanas reproduce la
cubierta con que vio la
luz la obra en 1949.
Incluye además
fotocopias del primer
pase mecanográfico, con
correcciones de
Carpentier, y una carta
enviada por el autor al
entonces director del
Fondo de Cultura
Económica de México,
donde revela sus
motivaciones y criterios
sobre la importancia de
la novela.
Es esta la tercera vez
que Letras Cubanas
publica la edición
facsimilar de El
reino de este mundo.
La primera fue en 1999,
gracias a la viuda del
autor, Lilia Carpentier,
y la segunda en el año
2008. Tal vez en la
certeza de que “América
está muy lejos de haber
agotado su caudal de
mitologías”, como auguró
Alejo hace 60 años,
radique la importancia
de reeditarla justo
ahora. |