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Para quienes estamos al
tanto del
desenvolvimiento de la
imagen en la televisión
cubana como un hecho
cultural de primer
orden, el realizador y
camarógrafo Roberto
Chile es de los que
honran la profesión.
Admirado por su talento
para plasmar durante más
de 25 años la vivida
presencia del Comandante
en Jefe Fidel Castro, lo
mismo reunido con las
víctimas de los
destrozos de un huracán,
en medio del paso del
meteoro por cualquier
lugar de Cuba que en 50
viajes al exterior como
fue su visita a la
ciudad japonesa de
Hiroshima, a
Johannesburgo para
encontrarse con el líder
sudafricano Nelson Mandela o en la Cumbre
de la Tierra en Brasil.
Al mismo tiempo,
Roberto ha tenido la
capacidad para desbordar
tanta solidaridad
aprehendida al
entregarnos En las laderas del Himalaya, un hermoso testimonio
acerca de la labor de
los médicos cubanos en
Pakistán a los pocos
días de un devastador
terremoto o En mis ojos brillas tú, al lado de los
agradecidos venezolanos
que han recuperado la
vista gracias a la
Operación Milagro, entre
tantos otros
documentales a su cargo.
Obviamente, la
sensibilidad en Roberto
Chile se extiende más
allá que la inquietud
promedio en un creador
habitual. Es como si
cada proyecto emprendido
representara el
siguiente escalón de
múltiples retos cuyo
rango artístico es cada
vez mayor. Precisamente
lo que comenzó como spot
de la obra de pintores
cubanos para la
Televisión, promociones
elogiadas por la
imaginación y el buen
gusto desplegados en
estos videos arte,
culminan en el
proyecto Alas con
puntas. Aquí Chile
consigue que la obra de
cada uno de los artistas
plásticos invitados no
solo aparezcan en una
exposición, sino que
además tengan
disponibles una banda
sonora original que
anima a los
correspondientes
audiovisuales por él
recreados. La esencia
del proyecto Alas con
puntas está
también presente cuando
recientemente una decena
de pintores se acercan
para interpretar la obra
y a la persona de
Alberto Díaz Gutiérrez,
mejor conocido como Korda, el autor de la
imagen más reproducida
en la historia de la
fotografía. Nos
referimos a la
impactante foto del
Comandante Ernesto Che
Guevara, tomada el 5 de
marzo de 1960, durante
el sepelio de las
víctimas del atentado al
vapor francés La Coubre.
Si cada uno de estos
pintores1
aporta su visión sobre
Korda por medio del
empleo de diferentes
técnicas y formatos,
Roberto Chile,
paralelamente a su
función como curador de
la muestra pictórica
exhibida en el Memorial
José Martí, rinde
homenaje en tan solemne
lugar, a este paradigma
de la cultura cubana con
la première del
documental Sencillamente Korda.
En dicho material, con
una duración de 20
minutos, a partir de una
entrevista inédita hecha
al
legendario fotógrafo
pocos meses antes de
morir en 2001,
imágenes de archivo
apenas divulgadas sobre
los primeros años de la
Revolución y, por
supuesto, que con
fotografías del propio Korda, se propone una
parábola de hechos
coincidentes para
conducirnos a la certeza
que la belleza es
revolucionaria.
Acompañado por la música
del compositor y pianista Alexis Bosch,
cuyo profesional
terminado acopla
armoniosamente como
parte del conjunto del
mismo modo que funciona
la entrevista con Korda porque toda la
información está
condicionada para que
captemos con el corazón
aquello que se nos
revela acerca de la
jerarquía humana de este
artista. El inicio de la
parábola comienza cuando
nos enteramos por la
narración de Korda que
tuvo primero que cortar
mucha caña durante una
semana para que el
Comandante Guevara,
entonces, le permitiera
retratarlo en las faenas
agrícolas. Pero por esas
cosas de lo real
maravilloso de nuestra
tierra, de nuevo esta
correlación entre
fotógrafo empeñado y
fotografiado que no
gusta que lo retraten,
determina la plasmación
de un icono de la
imagen que acaba de
arribar a los 50 años de
tomada la foto. Durante
años, desde mucho antes
de la realización de
este breve, pero
contundente e
imprescindible
documental sobre Korda,
cuántas generaciones de
cubanos, cuántos seres
humanos en el mundo
entero nos habremos
preguntado cómo era
quien tuvo el privilegio
de tomar la memorable
foto en el sentido de
que ojalá fuera una
persona digna del mérito
que representa esta
inseparable unión ante
el destino. Como
culminación de la
parábola, Roberto
Chile, desde la altura
de su comprometido
magisterio, nos entrega
la respuesta al terminar
el material con una
inesperada imagen del
rostro de Korda, pero
ubicada nada menos que
en el mismo contexto
visual donde
originalmente aparece el
Che en la histórica
foto. Es la genialidad
de una síntesis que
resume el mensaje de
todo el documental:
desde aquel momento en
que apretó el obturador,
Korda pasó a formar
parte del Destacamento
de Refuerzo del
Guerrillero Heroico para
todos los tiempos.
Con la emoción
desplegada en los
aplausos, mientras
ruedan los créditos del
documental en la
oscuridad de la sala,
sientes cómo esta ha
sido iluminada por la
belleza de una propuesta
artística que no deja
margen a dudas sobre la
pureza de los ideales
que sostiene los
principios de la
Revolución.
Nota:
Los pintores que
participan de esta
muestra itinerante son:
Enrique Ávila, Jorge
Luis Ballart, Nelson
Domínguez, Francis
Fernández, Javier
Guerra, Lorenzo Linares,
Kadir López, William
Pérez, Mabel Poblet,
Ernesto Rancaño.
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