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Miguel
Lorente (España)
Es mi primer viaje a
Cuba, no había
podido nunca venir
por diversas circunstancias a
esta maravillosa
tierra: por su
gente, su luz...
Estar aquí para este
Coloquio tiene algo
de especial. Hasta
ayer, yo conocía la
Fundación Nicolás
Guillén; pero ahora
he conocido la
Fundición Nicolás
Guillén, a raíz del
primer panel con
estudiantes y
jóvenes profesores
de la Facultad de
Artes y Letras de la
Universidad de La
Habana, me he dado
cuenta de que es una
especie de ente que
permite fundir el
pensamiento y
analizar aquellas
circunstancias que
constituyan muros
para el debate, y
hacer de toda esa
fundición nuevos
sentimientos,
valores, culturas. Y
aunque no suene
bien, se debe
construir con ese
espíritu una nueva
cultura y un futuro
que no solo debe ser
el mañana. Ese
futuro pasa por la
fundición de todos
esos conocimientos
que hemos compartido
aquí en este
Coloquio, la
cultura es el
principal momento
para superar todo lo
que reste sentido a
la igualdad, a un
futuro mejor.
Mayra
Espina (Cuba)
Me parece
interesante por su
variedad porque
recorre muchas
aristas de la obra
de Guillén a partir
de las cuales se
pueden trazar estos
puentes con un
experto en el tema
de la violencia de
género, el tema de
las desigualdades.
Creo que se trata de
colocar la obra de
Guillén en el
contexto actual y
todos estos
referentes que lo
nutrieron, sobre
todo porque tanto en
su poesía, como en
su prosa el tema de
las desigualdades
sociales, la
injusticia social y
el tema de la
equidad como el
componente más
valioso que se debe
reivindicar en
nuestra sociedad,
son los tópicos
esenciales de
Guillén. Tópicos que
dicen mucho al arte
y la literatura
actuales, pero
también al
pensamiento social,
a las ciencias
sociales. Se trata
de rescatar estos
temas, luces para
mirarnos hoy desde
dentro.
Roberto
Nasatir (EE.UU.)
El Coloquio ha sido
fascinante. Soy
estudiante de idioma y
Cultura Hispanocubana
también, por supuesto.
Me encanta la poesía de
Guillén y la cultura
cubana en general. Este
coloquio ha sido la
exploración de todas las
ideas que asociamos a la
obra de este intelectual
y su ambiente, de modo
que ha sido fascinante.
Como norteamericano, no
tengo con frecuencia la
oportunidad de estar en
una comunidad de
estudiosos y amantes de
la obra de Guillén, por
eso estos días han sido
tan especiales.
Verdaderamente, empecé
como aficionado de la
Nueva Trova. Gracias a
esta música
extraordinaria pude
conocer a muchos de los
grandes poetas cubanos,
entre ellos a Guillén. Y
luego de escucharlos,
inmediatamente empiezo a
interesarme como
investigador en la obra
literaria de esos
autores cubanos. De modo
que si en un momento fui
estudiante de música,
ahora lo soy de
literatura. |