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Presto mi voz a
profesores, estudiantes
y trabajadores no
docentes del mayor
templo del saber de la
Isla para agradecer a la
Fundación Nicolás
Guillén la elección de
nuestra Aula Magna para
la inauguración del
Séptimo Coloquio y
Festival Nicolás
Guillén. La obra toda
del Poeta Nacional
pertenece a esta casa,
tan nuestra como de
todos los que amamos la
cultura y creemos en la
necesidad de andar “en
medio de la noche y la
esperanza”. A los pies
de aquel que nos enseñó
primero en pensar,
refulge la obra guilleneana. Por eso
sobran las razones para
celebrar un nuevo
encuentro con la imagen
que nos devuelve Guillén
de nosotros mismos.
Con los Motivos de
son, hace 80 años,
la poesía cubana,
caribeña e
iberoamericana se
estremeció con la voz de
un poeta llamado a
revolucionar desde su
plectro el carácter de
la lírica nuestra. ¡Que
hay que tené boluntá!,
como reza en el acertado
nombre de este coloquio,
para convertirse en
nuevo Adelantado, en un
Descubridor de las
esencias de la identidad
cultural. Eso signa
ineludiblemente la
acción intelectual y
vital del poeta del
verso y de la vida que
fue Guillén.
Con los Motivos de
son y los textos que
le sucedieron, quiso
adelantar Guillén el día
en que del espíritu
mestizo a la piel de la
Isla, el color cubano
nos identificara a
todos. Aún la ruta es
larga y accidentada.
Otro acierto del
Coloquio que inauguramos
es la convocatoria a la
reflexión profunda sobre
las diferencias, las
marginalidades, las
discriminaciones. Se ha
de andar con paso
apretado y juntos, pero
ello supone el
reconocimiento del otro
como un igual, siempre
que la marcha tenga por
meta la jornada luminosa
del mañana.
Porque somos todos
caminantes en la
cultura, porque la obra
de Guillén convoca a
abandonar la quietud
intelectual, porque su
talla de hombre gigante
de estas tierras y de su
tiempo, con pensamiento
renovador, trasgresor de
normas obsoletas,
ideador de mundos
posibles y siempre
mejores, porque su
ejemplo de grande de la
cultura comprometido con
su pueblo provoca
permanentemente:
Camina, caminante,
sigue;
camina y no te pare,
sigue.
Otra razón hace
afortunada la mañana de
hoy para la Universidad
de La Habana. El convite
a seguir andando invita
también al balance.
Custodiadora de la obra
del Poeta Nacional, la
Fundación Nicolás
Guillén honra su memoria
con un sostenido trabajo
de nuevos
emprendimientos en la
cultura de hoy. Quiere
la Universidad hacer
público su
reconocimiento a la
labor de la Fundación
con la entrega de la
Placa 280 Aniversario de
la Universidad de La
Habana, en acto de
voluntad del Consejo
Universitario a
propuesta de la Facultad
de Artes y Letras.
Palabras en el Acto de
Inauguración del VII
Coloquio Internacional
Nicolás Guillén en el
Aula Magna de la
Universidad de La Habana
el 29 de marzo. |