Año VIII
La Habana
2010

Regresar a la Página principal

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 
Más cerca de Lorca
Amado del Pino • España

Tania exclamó al teléfono y se volvió hacia mí, segura de darme una gran noticia.

Resulta que una de las funciones de Reino dividido, mi obra que anda ahora por España dirigida por Carlos Celdrán, será en Fuente Vaqueros.  Los muchos que amamos la obra de García Lorca sabemos que se trata de su pueblo natal.

Busco detalles de la población granadina y se superponen las imágenes de aquel libro gordo y humilde que titularon Lorca por Lorca y que leía con fervor en mi adolescencia. A tal extremo que no podría repetir de memoria ninguna de mis piezas teatrales, pero en una época atesoraba cada una de las palabras de Bodas de sangre.

El inolvidable dramaturgo cubano Alberto Pedro anduvo por Fuente Vaqueros, buscando recuerdos del inmenso poeta y dramaturgo. Pancho García —actor legendario y parte del elenco de nuestro Reino…— me cuenta que cuando la gira española de la formidable puesta en escena de Berta Martínez, estuvieron cerca de los lugares reales y el paisaje de los dramas lorquianos. Esta vez Pancho asumirá la imagen de Lorca, ahí, en el  territorio de su infancia.

Lorca es —junto a Brecht— el autor extranjero con más fortuna en la escena cubana. Al entrar a su casa natal, pensaremos en el maestro Roberto Blanco, en el precursor Morín, en Pepe Santos y en tantos otros que han encontrado en Federico la base de inolvidables espectáculos. Evocaré el momento estelar de la Mariana, de Blanco, en la que mi amigo Roberto Bertrand asumía la personalidad del entrañable Federico. En muchas noches de fiesta o reflexión, Bertrand me repetía aquellos textos primorosos.

Ya los miembros del elenco se emocionaron hasta las lágrimas en la casa donde vivió su infancia Miguel Hernández, en su Orihuela.  Nuestro estreno español fue en la sala Arniches, de Alicante, a unas cuadras (calles, dirían los españoles) de donde murió el poeta en una cárcel franquista, otro 28 de marzo, pero de 1942.

Y no doy más informaciones. Los lectores de mis crónicas no me lo perdonarán, aunque ya les he contado todo el sufrimiento, el goce, la ansiedad con que convivimos los dramaturgos. Orihuela y Fuente Vaqueros andan ya en mi alma cerca de esa sombra nutricia, esa presencia permanente que es el Tamarindo de los recuerdos infantiles.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2010.
IE-Firefox, 800x600