|
El poeta y cineasta
cubano Víctor Casaus
destacó los puntos en
común en la vida, la
obra y hasta en la
muerte del poeta español
Miguel Hernández y el
periodista
cubano-puertorriqueño
Pablo de la Torriente
Brau, dos hombres que
fueron “creadores a
través de la palabra,
creyentes en los
alcances extendidos de
la imaginación,
practicantes
consecuentes en la lucha
por la libertad”.
Ellos “recorrieron con
pasión y firmeza la
aventura de la vida”,
aseguró Casaus en su
conferencia titulada
Miguel y Pablo: la
memoria compartida
y que fue dictada el
jueves 6 de mayo en
Elche, donde se
desarrolla un ciclo
organizado por el
ayuntamiento de esa
ciudad con motivo del
centenario del poeta de
Orihuela.
Casaus, director del
Centro Cultural Pablo de
la Torriente Brau,
se encuentra en
España al frente de una
delegación de esa
institución que ha
organizado en varios
puntos de la geografía
española jornadas de
homenaje al poeta, y que
ahora participa con la
presentación de libros,
discos, una obra de
teatro y canciones de
jóvenes trovadores en la
Feria del Libro de
Sevilla, dedicada este
año al autor de “Nanas
de la cebolla”.
Ante unas 200 personas
interesadas en conocer
más sobre la amistad que
unió a Miguel y Pablo en
los días difíciles y
hermosos de la Guerra
Civil Española, Víctor
Casaus recordó que ambos
fueron participantes
activos y cronistas
incesantes de aquella
epopeya, y que los dos
vivieron vidas breves,
fulgurantes e intensas.
“Memoria compartida que
muestra su capacidad de
perdurar en este año del
centenario del poeta”,
enfatizó.
Tras referirse al camino
que transitaron hasta
incorporarse a la
defensa de la república,
el conferencista recordó
que, tras inicios
diferentes, ambos
asumieron sus
respectivas
responsabilidades en la
guerra, combinando la
expresión a través de la
palabra con la
participación directa en
la acción.
“Miguel y Pablo soñaron
y lucharon por un mundo
donde imperara la
justicia social y se
respetara la dignidad
plena del ser humano.
Por ello practicaron el
compromiso a riesgo de
sus propias vidas y
pusieron su talento y
sus oficios de la
palabra al servicio de
aquellos valores”,
puntualizó Casaus, quien
concluyó su exposición
recordando la elegía que
el poeta de Orihuela
dedicara a su amigo
cubano, y en la que
afirma: “Ante Pablo los
días se abstienen ya y
no andan./ No temáis que
se extinga su sangre sin
objeto,/ porque este es
de los muertos que
crecen y se agrandan /
aunque el tiempo devaste
su gigante esqueleto”.
En ese ciclo de
conferencias, que se
desarrollan en el
Palacio de los Congresos
de Elche, han
participado ya Alfonso
Guerra y el poeta Luis
Antonio de Villena, y
continuará con Rosa
Regás y Enrique Cerdán
Tato. En esa ciudad
presentó Joan Manuel
Serrat su hermoso disco
Hijo de la luz y de
la sombra, que dio
inicio a su gira por
España. |