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Somos diversos como
diverso es el mundo, la
sexualidad, las
costumbres, las
culturas, las
religiones. Es esa
capacidad de
intercambiar lo que nos
hace distintos y a la
vez únicos, la que
permite que las personas
se desarrollen y
evolucionen, buscando
principalmente ese
diálogo comprensivo que
hace que nos entendamos,
aunque hablemos
lenguajes diferentes.
Para lograr esa
integración basada en el
respeto y la aceptación
de los que nos rodean,
se desarrolla del 11 al
18 de mayo en la UNEAC,
en el Pabellón Cuba y
otros sitios del país,
la Jornada Cubana contra
la Homofobia.
“La homosexualidad es una forma
legítima de existencia
sexuada, y el no aceptar
que existen personas
diferentes que no se
identifican con su sexo
es un problema cultural.
Cuando dejemos de ser
tan extremistas en la
manera de interpretar el
polo hombre y el polo
mujer, y descubramos que
existen matices entre
esos dos extremos, las
personas homosexuales y
transexuales estarán
menos desesperadas”,
apuntó Mariela Castro,
directora del Centro
Nacional de Educación
Sexual (CENESEX) en el
intercambio que sostuvo
en la Sala Villena de la
UNEAC con los
intelectuales y el
público asistente a la
inauguración del evento.
Desde 1990 la Asamblea General de la
Organización Mundial de
la Salud (OMS) aprobó la
10ma revisión de la
Estadística
Internacional de
Clasificación de las
Enfermedades y Problemas
de Salud Relacionados (ICD-10),
en la cual se reconoce
que la orientación
sexual (heterosexual,
bisexual y homosexual)
no debería verse por sí
misma como un trastorno
psicológico. Es por ello
que desde el mismo año
se celebra el 17 de mayo
como Día Internacional
de lucha contra la
Homofobia y la
Transfobia.
Muchas instituciones y personas
interesadas, lideradas
por el CENESEX se suman
así, en nuestro país, a
esta lucha de
comprensión y
solidaridad. La jornada
cubana en apoyo a los
que escogieron un camino
diferente, despojado de
cualquier patrón o
modelo construido, aboga
por la “diversidad”,
pues esta es también de
criterios, opiniones y
modos de vida.
“En el mundo de los seres humanos
existe una gran variedad
de matices que no son ni
siquiera nombrados, y
ese silencio provoca
desconocimiento y le
priva del verdadero
significado que tienen
en la sociedad como
sujetos de y con
derechos”, agregó. Para
la también Máster en
Ciencias, el trabajo
educativo que desarrolla
desde hace algún tiempo
el centro que preside,
pretende contribuir a
pensar, reflexionar,
abrir los ojos ante la
realidad, a esos a los
que no se les ha
explicado previamente,
descubrir cosas que
antes no habían mirado,
y que están cerca, que
sufren y necesitan ser
atendidas, amadas,
respetadas, nombradas,
porque también requieren
de un lugar en el mundo
como todas las demás
personas. Lo que se
desarrolla hoy, apuntó,
“es un esfuerzo de
amor”.
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Dentro de las actividades de la
jornada del viernes 14
en la UNEAC estuvo la
presentación del cuarto
volumen de Último
jueves por Rufo
Caballero. Esta es una
compilación que recoge
los paneles de debate
del mismo nombre,
organizado por la
revista Temas, un
espacio devenido punto
de referencia de lo que
puede ser un movimiento
intelectual cubano en
cuanto a cruces de
opiniones, criterios e
ideas. Homofobia y
cultura cívica fue el
centro de atención del
crítico e investigador.
Este panel resulta,
apuntó, particularmente
interesante por el
excelente análisis que
hacen los especialistas
Norge Espinosa, Isidro
Hoyos, Sulendris
Kindelán, Rafael
Hernández, y un grupo de
críticos y escritores
cubanos entre los que se
encuentran Yoss, Víctor
Fowler y Roberto Zurbano,
acerca de la
historicidad del
fenómeno de la homofobia,
cuándo comienza a
tomarse conciencia —a
través de los estudios
culturales sobre estos
temas—, las causas y la
situación actual en la
Isla.
Otras de las mesas de debates
incluidas en esta
edición lo constituyen:
¿Para que sirve la
crítica?, La burocracia
como fenómeno social,
Huellas culturales rusas
y de Europa del Este en
Cuba, Caminos del cine
joven, El arte de hacer
libros, Vivir en
provincia, La cuestión
racial y El erotismo en
la cultura.
Una mañana cargada de emociones para
los que sienten, se
solidarizan y recuerdan,
así lo aseguran los que
pudieron revivir algunos
de los momentos de la
pasada jornada en el
documental que realizó,
a petición de la propia
directora del CENESEX,
Gerardo Chijona. El
material audiovisual
recoge en 10 minutos el
acontecer teórico y
cultural que contra la
homofobia tuvo lugar en
diversos teatros,
centros culturales y la
Universidad de La Habana
en la pasada edición.
Así mismo, esta Jornada se ha
convertido en escenario
para muestras
audiovisuales,
exposiciones
fotográficas, lecturas
de poesía y cuentos,
venta de libros y
revistas, paneles de
discusión y galas
culturales en torno a la
temática de la
diversidad sexual, pues
todos debemos “defender
la legitimidad de los
puntos de encuentro y al
mismo tiempo las zonas
oscuras de la ciudad”,
eso nos hace mucho más
humanos. |