Año IX
La Habana
3 al 9
de JULIO
de 2010

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X edición del Festival de la Cultura China

De las costas de Shenzen al Barrio Chino cubano

Mabel Machado • La Habana

 

En La Habana, como en muchas otras capitales occidentales, el Barrio Chino es un corazón, un respiradero, un carnaval permanente, una colmena. Por sus calles tal vez empieza a correr el pensamiento de quien quiere buscar las trazas de la cultura asiática en Cuba y no puede eludir los ojos rasgados, los dragones y las farolas de papel, las sociedades, los sables que penden de las paredes, los abanicos y los practicantes de artes marciales. Pero ir tras el país más grande del Oriente de Asia en esta isla pequeña, obliga también a imaginar, en la voz de un abuelo con exageradas eles, las circunstancia en que llegaron a este sitio del Caribe  luego de decretarse legal la trata de chinos en 1847 los ancestros de una Patricia Li o de un Alexander Hué, del 2010 cubano.

Mientras admiramos cómo los primeros culíes que arribaron a esta tierra hoy tienen como herederos a miles de mulatos achinados y se han quedado entre algunos las costumbres de celebrar la llegada del año lunar, comprender el mundo a través de las fuerzas del yin y el yang o adorar a San Fan Con, quedan numerosos intersticios por llenar para seguirnos acercando como culturas.

Aún cuando la historia se ocupó de reservarle un lugar querido en Cuba al país de la Gran Muralla, decir sheng, suona  o erhu resulta distante para muchos. Por ello se hizo bienvenida, en el preludio de la X edición del Festival de la Cultura China (17 y 18 de julio) la visita del  Grupo de Música Folklórica de la Orquesta Tradicional de Aihua de la provincia de Shenzeng, que el 30 de junio y el primero de julio hiciera sonar en Expocuba y el Teatro Nacional, los alargados tubos y las cornetas metálicas y de madera, los peculiares violines y las pipas-laúdes.

Asistir a las actuaciones de este conjunto es como presenciar la creación de un fresco sobre su nación de origen, recorrer sus paisajes, percibir sus aromas, ser testigos de su trabajo o sus batallas. La música de cuerdas y viento de “Trueno en la sequía”, por ejemplo, recrea la alegría del pueblo al escuchar el anuncio de la lluvia luego del tiempo de seca. El solo de pipa en “Emboscada de diez lados” única música en el mundo que relata una guerra con apenas un instrumento describe la batalla de Chuhan en el 202 a.C. “Nubes coloradas que persiguen la Luna” es, por su parte, un viaje en la inmensidad de las noches del continente asiático.

Resulta singular cómo el grupo, integrado por Fu Huaqiang y Zhou Yingyun, Zhang Lei, Li Fanmo, Huang Mei, Yang Lei, Jin Renbo (profesores de la Academia de Bellas Artes de Shenzhen) y Wang Xiao (alumno virtuoso de la propia institución en la especialidad de flauta), encuentra inspiración para recrear la música popular de su país, en una ciudad costera, cercana a Hong Kong, marcada por la modernización, la proliferación del turismo, la urbanización y la industria.

El interés por perpetuar las tradiciones de la cultura milenaria viene dado, para los miembros de Grupo de Música Folklórica, por la belleza y el contenido hondo de la música de ese pueblo. En ella, según explican, han logrado encontrar las raíces de una nación próspera, con expresiones artísticas de estilo singular y un profundo sentido de lo nacional. La música folklórica es para ellos expresión del contenido moral de sus vidas, marcado por la fuerza, la perseverancia y la voluntad.

Esta arista en que se tocan el pueblo cubano y el chino hoy con los espectáculos celebrados en la capital, da un nuevo impulso al intercambio cultural entre ambos países en el año en que se celebra el aniversario 50 del establecimiento de sus relaciones diplomáticas. Las presentaciones del grupo de Shenzhen en La Habana, cantando a la ancestral Fiesta de los Faroles, ofreciendo tonadas a los manantiales y los pescadores, ha favorecido, además de un mayor conocimiento del arte y las tradiciones chinas, el despeje de otras incógnitas que ayudan a pintar con más certeza el perfil chino-cubano de nuestra idiosincrasia.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2010.
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