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Vicente Feliú es un
hacedor de canciones,
pero sobre todo un
provocador de
pensamientos, un poeta
de aquella estirpe
fundacional de la Vieja
y Nueva Trova
entremezclado con las
ansias de cambiar este
mundo para bien y
hacerlo más digno a la
luz de nuestros hijos.
Imprescindible voz de la
canción cubana y
latinoamericana, Vicente
es de aquellos que
siempre está, no importa
el lugar, el momento;
siempre que el motivo
sea justo, por la causa
del pueblo, la defensa
de sus derechos y sus
convicciones, alza su
guitarra y su voz
rebelde, todavía
indomable
“cargando sobre el
hombro una canción que
pacte un sortilegio
contra la sinrazón”.
Así llega este cubano
profundo a la capital de
Paraguay, al frente de
una pequeña pero valiosa
hornada de trovadores
pertenecientes a uno de
sus más queridos
proyectos:
Canto de
Todos. En
las plazas, parques,
teatros y bajo las
carpas de las
instalaciones del
Instituto Superior de
Educación, la Escuela de
Educación Física y la
Dirección de Educación
Permanente de Asunción
se escuchan sus versos,
canciones y las
consignas que acompañan
las acciones de este IV
Foro Social Américas.
El Foro constituye un
espacio de debate para
la construcción de una
nueva agenda global y
ciudadana. Movimientos y
redes sociales de
América Latina y el
mundo, en esta cita
particularmente, han
apoyado las
declaraciones de Fidel y
el reclamo por la Paz y
la desmilitarización
ante la amenaza nuclear,
precisamente uno de los
principales temas que se
discute en esta IV
edición.
De estos y otros
argumentos conversamos
con el cantautor Vicente
Feliú, guitarra en
ristre, listo para
marchar por las calles
de Asunción junto
con
la
delegación de la Isla
que asiste a este Foro,
como parte del Capítulo
Cubano En defensa de la
Humanidad, demostrando
una vez más que en esta,
Nuestra América, “la
Patria no es palabra
sino acción”.
¿Qué es el proyecto
Canto de Todos, a
quiénes agrupa, cuáles
son sus propuestas?
Es una suerte de
cofradía de trovadores
iberoamericanos de
diferentes generaciones
que han tenido como
característica más afín
el interés por
descubrir, vivir y
cantar la vida de sus
pueblos. Nos une un
lenguaje común y una
historia rica en su
diversidad.
Nos proponemos
encontrarnos, rastrear
los orígenes de la
canción en cada país,
contarnos nuestras
experiencias y buscar
maneras de trabajar en
común alrededor de
causas nobles.
¿Qué expectativas tiene
la participación de
Canto de Todos en el IV
Foro Social Américas?
Siempre hemos dicho que
el mejor entorno en el
que podemos encontrarnos
es el de los foros
sociales, por las
propias características
de estos eventos
(personas de diferentes
países interesados en
las luchas sociales,
movimientos religiosos,
feministas, campesinos,
trabajadores,
estudiantes…). Si
pensamos que enarbolamos
un canto hermoso,
solidario y compañero
que ayude a mejorar el
mundo, estamos
justamente entre las
personas más indicadas
con que podemos
compartir para ofrecer y
aprender. Por primera
vez en este Foro Social Américas participará
Canto de Todos como
institución de manera
oficial, como brazo
cantor del ALBA
Cultural.
¿Para qué sirven
estos Foros en el
contexto más amplio del
Foro Social Mundial y
cómo se enmarcan en el
proceso que vive hoy
nuestra América?
A pesar de que en los
foros mundiales la
participación más
nutrida ha sido de
Nuestra América porque
entre otras cosas es la
única región del mundo
en la que nos entendemos
sin traductores y
pensamos bastante
parecido, los regionales
son más precisos en
cuanto a los intereses
comunes. La unidad es el
elemento primordial en
la lucha contra el
imperialismo y sus
tentáculos. Los
movimientos sociales,
que históricamente han
sido un muro de
contención a las
políticas imperiales,
tienen ahora la
posibilidad y el deber
de apoyar los procesos
progresistas que están
ocurriendo. Ya que la
izquierda sigue en su
afán de morderse la
cola, corresponde a esos
movimientos dar la luz
en la lucha. Si no,
preguntarle al
movimiento de
resistencia de
Honduras.
En tu opinión, ¿qué
significación tienen la
voz y la canción de Cuba
en este tipo de eventos
y específicamente a
partir de la “nueva”
presencia en el contexto
internacional del
Comandante Fidel Castro
y su llamado a la paz
ante el peligro de una
conflagración nuclear?
La Trova cubana nació
del mismo parto que la
nación misma, a mediados
del siglo XIX, y ha
acompañado en todo
momento a nuestra
cortísima historia. De
ahí la importancia
crucial del trovador en
la cultura cubana. Pero
la canción social en
Latinoamérica también
tiene una historia de
lucha y de
independencia, aunque
poco se haya recogido.
Personalmente he dicho
siempre que la Nueva
Trova irrumpió y tuvo
una repercusión
importante en América
Latina y el mundo,
fundamentalmente, por su
calidad y por ser una
voz de la Revolución
Cubana. Así se nos sigue
viendo, lo cual nos
honra. Y el hecho de que
Canto de Todos haya
surgido como una
continuidad del
movimiento de la nueva
canción de los 80 en el
que la Nueva Trova tuvo
una participación
destacada, entronca más
a los trovadores cubanos
con este movimiento de
cantores que lucha desde
el canto por este mundo
que debemos tratar de
que siga existiendo y
sea mejor porque es
posible y además
imprescindible.
Guerreando por la
maravilla.
Fidel está convocando a
evitar la guerra nuclear
que parece inevitable,
sencillamente porque los
grandes millonarios
dependen de la guerra
para incrementar su
poder económico. El
Presidente del
Parlamento cubano decía
hace poco que nadie como
Fidel estaba haciendo
más por la paz en este
mundo, ya que los
Premios Nobel de la Paz
estadounidenses son para
promover guerras y
muerte. El canto nuestro
debe estar en la primera
línea en contra de la
guerra, aunque para ello
tengamos que combatir
con todas las armas que
seamos capaces de poner
en función de la paz.
¿Qué canciones llevará
Vicente en su mochila a
Paraguay? ¿Puedes
escribirnos algunas
estrofas?
Podría decirte entre
otras posibles “Arte por
ética”, “La cólera”, la
inevitable “Créeme”
(posiblemente en guaraní
y castellano) y “Legado.
Agosto 2009”, una
canción reciente que
habla precisamente de la
paz y que les dejo el
texto.
LEGADO. Agosto 2009
Hijos míos,
quisiera regalarles mi
saber,
el fuego que en mi vida
puse al sol,
conciencia de mi alma
de puro trovador.
Hijos míos,
la
historia no es arriendo
ni alquiler.
La
muerte ha abierto brecha
sin perdón
entre quienes batallan
por
sobrevivir.
Hijos míos,
desde Cristo queremos
lanzar
una estela que abriera
un azar
de esperanza, de un
sueño de paz.
Hijos míos,
vuestros hijos tendrán
que matar
pues por más que hemos
querido amar
nuestra especie no
quiere aceptar
el amor.
Hijos míos,
la
guerra es siempre
intrusa al corazón.
Hacerla sin cuartel para
vivir
a
veces, sin remedio
nos
impone el dolor.
Hijos míos,
la
Patria no es palabra
sino acción.
Mirar la humanidad sin
sonreír
es
un atrevimiento
que
no hay que tolerar.
Hijos míos,
con Martí propusimos
lanzar
una estela que abriera
un azar
de esperanza, de un
sueño de paz.
Hijos míos,
vuestros hijos tendrán
que matar
pues por más que hemos
querido amar
nuestra especie no
quiere aceptar
el amor.
Hijos míos,
el
siglo que amanece no
anda bien.
El
cielo no se aclara y la
luz
titila entre más sombras
que
vienen y van.
Hijos míos,
venimos desde siempre en
porvenir,
cargamos sobre el hombro
una canción
que
pacte un sortilegio
contra la sinrazón.
Hijos míos,
junto al Che
volvimos a
lanzar
una estela que abriera
un azar
de esperanza, de un
sueño de paz.
Hijos míos,
vuestros hijos tendrán
que matar
pues por más que hemos
querido amar
nuestra especie no
quiere aceptar
el amor.
8 de
agosto de 2009
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