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Las tabletas de la salvación

Miguel Ernesto Gómez Masjuán • La Habana
 

La mala recepción en la nueva versión de los populares teléfonos iPhone preocupó a la compañía de Cupertino. Sin duda, era un grave problema que el smartphone tuviera tan malas críticas, incluso el escándalo recibió nombre: “Antennagate”. Quizá por esto se esperaba un menor crecimiento económico en Apple; sin embargo, esos temores quedaron despejados gracias, en buena medida, al éxito que ha tenido el iPad, la tableta de la salvación, uno de los productos más publicitados de la historia.

El iPad surgió rodeado de muchas interrogantes. Incluso uno de los gurúes de las nuevas tecnologías, Steve Jobs, tuvo que salir en su defensa; pero cinco meses después que la primera tableta de Apple llegara al mercado, los números demuestran cuánta aceptación ha tenido: más de 3,3 millones de unidades vendidas e ingresos superiores a los dos mil millones de dólares, cifras nada despreciables, especialmente cuando se analiza que todavía no se comercializa en todos los países.

En Apple no dudaron en calificarlo como “su lanzamiento más exitoso” y eso en una compañía que declara haber superado al gigante Microsoft en capitalización bursátil y que cuenta en su historial con el reproductor de música más vendido, iPod, y el iPhone, pues no son palabras menores.

Con el pequeño dispositivo los usuarios observan videos, escuchan música, navegan de forma inalámbrica por Internet, también pueden leer libros electrónicos y consultar las ediciones actualizadas de varios medios online. Todo esto a través de un grupo de programas (los muy conocidos Apps), desde el Pages, para procesar textos y documentos— incluso compatibles con el Microsoft Word—, hasta el Numbers, una hoja de cálculo con prestaciones similares al Excel.

Al igual que ha sucedido con otros productos de Apple, uno de los atractivos fundamentales para los usuarios del iPad vuelve a ser la posibilidad de adquirir nuevos “apps” en la muy visitada tienda iTunes. Los de Cupertino reforzaron una forma de negocio que ha demostrado ser efectiva: hoy las aplicaciones para el iPhone y el iPod superan las 200 mil; mientras el iPad ya cuenta con cerca de dos mil.  

La diversificación de las tabletas ha sido uno de los elementos más llamativos; aunque su principal uso todavía se concentra en la posibilidad de emplearlas como lectores electrónicos y por eso no resulta nada extraño que las ventas de libros digitales (ebooks) haya aumentado notablemente.

El iPad, como otras tabletas, ofrece múltiples espacios de almacenamiento; no obstante, el de menor capacidad permite guardar más de mil 500 ebooks y esto resulta atractivo. La lectura en la pantalla crea no pocas reticencias; sin embargo, los desarrolladores han ideado nuevas formas para que el lector se sienta más a gusto con el iPad: lo puede llevar a la cama, es muy ligero y la batería funciona por varias horas.

Algunos meses atrás, la mayor tienda virtual del mundo, Amazon, creadora de la exitosa tableta Kindle, anunció que por primera vez en su historia había vendido en un solo día más libros digitales que físicos; pero para los que auguraban el cercano fin del impreso, los números de Amazon indican todo lo contrario: el formato tradicional, en el que se publica la inmensa mayoría de las novedades, ha crecido en un 22% en 2010.

Como era de esperarse, los millones de Apple han impulsado a otras empresas que ya anunciaron las salidas de nuevas tabletas. La lista es amplia: Dell, HP, Google, Amazon, LG, Lenovo, incluso Microsoft, pretenden insertarse en un negocio de enorme expansión. Las predicciones son optimistas, pues se espera que para finales de 2010 el número de tabletas adquiridas supere los 12 millones.

Entre los que han gastado elevadas cifras en la promoción de las nuevas tabletas está Dell. Por el momento, su producto tiene un nombre llamativo, “Streak” y parece que busca llenar los vacíos dejados por el iPad, es decir, contará con dos cámaras incorporadas, de 5 megapixeles cada una, y también se apoyará en el programa de Adoble, Flash, probablemente una de las mayores críticas que haya recibido el iPad.

La competencia por captar la atención de las personas podría intensificarse si finalmente se concretara la unión de HP con Microsoft y el tan esperado—y demorado— “Slate” llegara a las tiendas en los meses finales del actual año.

Más allá de los anuncios y de millones empleados en publicitar cada uno de estos productos que, en realidad, realizan funciones muy similares, las tabletas parecen ser algo más que la última innovación tecnológica. Los guionistas de las películas de ciencia ficción tendrán que esforzarse, pues ya no es necesario asistir a las salas de cine para observar imágenes en las que no solo el protagonista lee en su tableta la actualización, en tiempo real, de las noticias de un medio de comunicación. Una vez más la realidad ha superado a la ficción.

 

 

 

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La Habana, Cuba. 2010.
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