|
Aunque Omar Valiño nunca
fue mi profesor directo
en el Instituto Superior
de Arte, sí he sido su
alumno durante los diez
años que hemos
compartido en la Casa
Editorial
Tablas-Alarcos. Omar
entró a dirigir la
revista Tablas en
2000, cuando tenía poco
más de la edad que tengo
ahora: en aquel momento
yo era apenas estudiante
de Teatrología y me
había acercado a
colaborar con la
publicación desde 1998,
gracias al llamado que
me hiciese su anterior
directora, Yana Elsa
Brugal.
Si bien Omar insufló
nuevos aires a una
revista que existía
desde 1982 (nuevos aires
que quedaron
conceptuados bajo el
rótulo de “tercera
época”), la creación de
una editorial
especializada en artes
escénicas, amparada por
el Consejo Nacional de
este ramo, si fue una
idea totalmente suya. El
planteamiento inicial
parecía un imposible:
Alarcos haría libros
perfectamente editados e
impresos, pequeñas joyas
de la literatura
dramática, en un país
cuya situación económica
continuaba siendo
incierta.
En aquellas primeras
acciones, estuvimos muy
vinculados Omar, Adys
González de la Rosa y
yo, junto con las
diseñadoras Marietta
Fernández y Teresita
Hernández y un grupo de
otros colaboradores
esporádicos. Tres líneas
principales nacieron al
inicio: la dramaturgia y
la crítica-teoría
escénica nacional, y el
teatro universal. Un
marco amplísimo, como
puede apreciarse,
heredero directo de las
colecciones Teatro y
danza y
Repertorio teatral
que desde los años 60 y
70 el Instituto del
Libro comenzó a hacer
circular en la Isla, en
bellos ejemplares
diseñados por Raúl
Martínez. Surgieron así
nuestras colecciones
Aire frío, La
selva oscura y
Biblioteca de clásicos.
|

Colección
Aire frío |
La primera, que roba su
nombre a la pieza cumbre
de Virgilio Piñera, fue
inaugurada en el otoño
de 2000 con la
presentación de El
baile, de Abelardo
Estorino el mismo día
del estreno mundial de
esta obra en la habanera
sala Hubert de Blanck.
La selva oscura,
así llamada en justo
homenaje a la magna
investigación de Rine
Leal, abrió en 2003 con
Sueños del mago,
serie de ensayos sobre
dramaturgia de Amado del
Pino, que obtuviera el
Primer Premio de
Teatrología que lleva el
nombre del
imprescindible teórico.
Biblioteca de
clásicos debutó con
el primer volumen de las
Obras escogidas
de un maestro que ha
acompañado la labor de
Tablas-Alarcos: Eugenio
Barba.
A estas tres líneas
fundamentales se sumó
enseguida Cuadernos
Tablas, donde
directores y coreógrafos
como Carlos Celdrán y
Narciso Medina han
develado sus procesos de
trabajo, ello con un
enfoque marcado por la
experiencia práctica. La
colección Escenarios
del mundo ha
albergado la dramaturgia
y la ensayística sobre
teatro de autores
extranjeros
contemporáneos (Rodrigo
García, Daniel Veronese,
Marius von Mayenburg,
Julia Varley, Fritz
Kater). La colección
Oralia difunde
textos relacionados con
la escena desde un
perfil lingüístico, como
Celebración del
lenguaje, de Adolfo
Colombres. Nuestras
Ediciones Especiales han
permitido que El arte
secreto del actor.
Diccionario de
Antropología Teatral,
de Eugenio Barba y
Nicola Savarese, un
libro fundamental para
cualquiera que pretenda
acercarse a la escena,
circule por toda Cuba
con ilustraciones a
color y con el texto
íntegro del original.
|

Selección
de
cuadernos
Tablas |
Las colecciones básicas
que inauguraron el
catálogo de Alarcos
suman ya más de 60
títulos, con una
diversidad temática a
toda prueba. Aire
frío ha dado espacio
al teatro para niños y
de títeres (Pepe Carril,
Freddy Artiles, Norge
Espinosa, Esther Suárez
Durán, Maikel Chávez),
al humor (Nos y Otros,
Carlos Fundora, Telo,
Premios Aquelarre), a la
experimentación (Novísimos
dramaturgos cubanos),
a los clásicos
nacionales (Antón
Arrufat, Abelardo
Estorino, Albio Paz,
José Milián, Flora
Lauten, Raquel Carrió,
Reinaldo Montero) y ha
sido el lógico
continente de los
autores y obras
ganadores del Premio de
Dramaturgia Virgilio
Piñera (Amado del Pino,
Ulises Rodríguez Febles,
Roberto D. M. Yeras y
Arturo Arango). La
selva oscura, junto
con la saga de
vencedores en el Premio
de Teatrología Rine Leal
(Elina Miranda, Raquel
Carrió), ha publicado en
primicia los ensayos
teatrales de Antón
Arrufat (La manzana y
la flecha) y El
arte circense en Cuba,
de Miguel Menéndez
Mariño. Para
Biblioteca de clásicos
hemos contado con el
generoso apoyo de amigos
y editoriales de todo el
mundo (sobre todo en lo
concerniente a la
gestión de derechos),
evidenciado en un vasto
catálogo: Sastre,
Beneventi, Müller,
Schiller, Stanislavski,
Santiago García, Dario
Fo, Cervantes, Bernhard,
De la Parra, Miguel
Rubio… y recientemente
La Venus de bronce,
una espectacular
historia de la zarzuela
cubana escrita por
Enrique Río Prado.
En tres ocasiones a lo
largo de estos diez
años, Ediciones Alarcos
ha obtenido el Premio de
la Crítica Literaria.
Durante ese lapso hemos
colaborado intensamente
con Ediciones Adagio, a
la par que amplias
tiradas de ejemplares ha
propiciado una difusión
de nuestro trabajo en el
marco de las Escuelas de
Arte. El nexo con el
Instituto Cubano del
Libro ha sido
permanente, así como con
otras instituciones
cubanas que han
confiado, para una
coedición o una
presentación, en
Alarcos.
Lo mejor de este sendero
editorial es que sigue
sumando títulos. Junto
con ellos, editores,
correctores,
diagramadores, técnicos,
diseñadores, van
formando desde San
Ignacio 166, sede de la
Casa Editorial
Tablas-Alarcos, una gran
familia de la literatura
teatral, dispuesta a
conservar el patrimonio
y a dar cabida a nuevas
voces, tendencias y
polémicas. A riesgo de
todo. |