Año IX
La Habana
25 de SEPTIEMBRE
al 1 de OCTUBRE
de 2010

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

ENREDOS

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

Huella perceptible para un futuro
que los necesitará siempre

Ulises Rodríguez Febles • Matanzas

 

Tablas-Alarcos es una casa, con su anfitrión y su mesa servida, con libros abiertos. Libros de teatro, danza y hasta circo, que casi siempre son rara avis en el mundo editorial. Una casa donde Omar recibe, y sus muchachos y muchachas, sentados a la mesa,  imaginan otros libros para cubrirla, para que no falte nada y el menú sea variado, equilibrado, estéticamente proteico y bello.  

En diez años la mesa ha crecido y no cabe en la casa de San Ignacio 166, por eso sale por las ventanas y puertas, entre los laberintos de La Habana, sobre la Isla y el mar, como una mesa-enredadera, donde ellos no quieren que falte un ingrediente de la variedad de generaciones, tendencias y estilos que nos caracterizan; aunque siempre va a faltar algo y algunos se quejarán de que no están los libros que debían o notarán las ausencias de otros, porque no todos piensan lo mismo de la mesa y de cómo la han servido.  

Insatisfechos han creado concursos, colecciones, han aplicado las nuevas tecnologías para —ambiciosos y con luz larga— a pesar de la escasez, de los martirios que a veces sufren los que sueñan y paren libros, seguir con la mesa dispuesta y brindar sus resultados de diez intensos años, titánicos y esplendorosos si analizamos la carta, que enorgullece cualquier biblioteca especializada, como la que dirijo en la Calle Milanés 28007 de Matanzas, donde Tablas-Alarcos ayuda a proveer nuestra mesa, para mostrarla orgulloso y compartirla con otros, expandirla.  

Omar Valiño Cedré siempre muestra sus libros en cualquier latitud del mundo (creo que le falta el Ártico o Islandia, no recuerdo bien); los libros de Tablas-Alarcos llegan sin mesa, pero vitales y palpitantes en las maletas de gente que ama el teatro cubano: la dramaturgia, nuestra historia y teoría están conociéndose, disfrutándose a partir de una estrategia inteligente y eficaz, cuya  esencia descansa en que los libros existen y, por lo tanto, se pueden leer y perpetuar como documento para la posteridad.  Porque quizá lo más importante de la casa, de la mesa y de sus anfitriones, es el sentido que le dan al presente; pero especialmente, la huella perceptible que dejan, para un futuro que los necesitará siempre.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2010.
IE-Firefox, 800x600