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El negocio detrás de las redes sociales

Miguel Ernesto Gómez Masjuán • La Habana
 

Un año atrás los internautas dedicaban a Facebook, la mayor red social del mundo, el 5% del tiempo empleado en navegar por Internet. Doce meses más tarde, ahora con 500 millones de usuarios registrados, el sitio, fundado en 2004 y cuya historia llegó incluso a los cines, ocupó el 10 % de ese tiempo, un enorme aumento que abre nuevas puertas a los que utilizan las redes sociales para sus negocios.

Los llaman “créditos de Facebook” y fueron creados en 2009, especialmente para varios de los juegos sociales más populares que proliferan en esa red. La iniciativa ha demostrado ser rentable, pues solo en 2010 los creadores de los “créditos” confían en ganar más de 800 millones de dólares. Los ejecutivos de Facebook esperan que su idea se utilice para la adquisición de bienes virtuales que se ofrecen en la red y Mark Zuckerberg, quien se considera uno de los fundadores de Facebook, es todavía más optimista y ha asegurado que la empresa intentará hacer mucho más con estos créditos en un futuro cercano.

¿Qué son los “créditos de Facebook”? Cualquier miembro de esta red los debe haber visto, aunque tal vez pocos los hayan usado. Aparecen especialmente cuando algún amigo está de cumpleaños y la red, “amistosamente”, sugiere que se le envíe un presente virtual, comprado con créditos que los usuarios pagaron— ¡con dinero real!— a través de la compañía PayPal o mediante otras que se han incorporado a este lucrativo negocio. Además, los créditos son muy populares entre los que emplean varias horas sentados frente a la computadora en los juegos sociales. Los amigos se pasan créditos entre sí —o incluso llegan a venderlos— para mejorar la posición en juegos muy difundidos como FarmVille, Mafia Wars, entre otros.

Indudablemente, los créditos están asociados con la proliferación de los juegos sociales. En la actualidad existen más de un centenar de ellos, y Facebook asegura que 200 millones de sus usuarios participan cada mes en al menos uno. Zuckerberg consideró a estos juegos como una de las razones por las cuales los internautas pasaban tanto tiempo conectados a Facebook. Entre los más famosos juegos están FarmVille, FrontierVille, Happy Aquarium, HelloCity, Mafia Wars y Bejeweled Blitz.

Las cifras confirman que muchos de estos “jugadores sociales” gastan dinero en la compra de productos virtuales y servicios asociados con los juegos. La forma de pago es, por supuesto, mediante los “créditos de Facebook”. El negocio es enorme y la cadena de distribución Target, la segunda mayor en EE.UU., ya vende tarjetas de regalo que son canjeables por los “créditos”. Con precios que oscilan entre 15 y 50 dólares, las personas que las compran en las tiendas invierten luego esa cantidad en regalos virtuales ofrecidos por Facebook o en adicionar nuevos elementos a los juegos sociales. 

Pagar por un tweet

Twitter es más cauto a la hora de manejar las cifras de sus usuarios, a diferencia de Facebook que con frecuencia publica comunicados en los que ofrece sus datos más significativos; no obstante, nadie se atrevería a negar el crecimiento de la red de microblogging. Cada vez aparecen más aplicaciones para Twitter y sus desarrolladores también han realizado cambios en su plataforma de mensajes cortos, con el objetivo, declararon, de crear una “experiencia más fácil, rápida y rica”; aunque las remodelaciones que permitirían colocar videos y fotos junto a los tweets no han agradado a todos.

Ante este crecimiento en el interés de los usuarios era solo cuestión de tiempo para que las empresas se preocuparan por utilizar el espacio social en sus negocios. Uno de los mecanismos más comunes empleado por las compañías interesadas en publicitar sus productos es comprar un tweet. Si una persona cuenta con una gran cantidad de seguidores, pues es muy probable que alguien se le acerque y proponga publicar en su muro de 140 caracteres un determinado mensaje, con contenido publicitario, y por esta acción recibiría dinero.

Además, si el tweet se acompaña de una dirección URL para complementar a lo expresado en tan pocos caracteres, entonces este “marketing por afiliación” también dejaría algunas ganancias extras a los twitteros. Otra de las apuestas principales de los desarrolladores de la red para aumentar los ingresos de Twitter es la publicidad, colocada en la barra de derecha, donde aparecen los Trendings Topics, es decir, los temas que más han llamado la atención de los usuarios durante el día. Su funcionamiento tampoco es difícil de comprender: sucedió con la presentación en 3D de la tercera parte de la saga Toy Story, de Disney.

La poderosa compañía pagó para que en los Trendings Topics apareciera resaltado Toy Story 3; aunque a su lado se especificó que era un tópico patrocinado. Al seguir el enlace aparecían las últimas publicaciones sobre el tema en Twitter, solo que lo dicho por Disney, que incluyó un vínculo con el sitio de ventas de la película, siempre se mantuvo en la primera posición de la lista.

Las fórmulas de comercialización probablemente se perfeccionarán aún más y Twitter incrementará sus convenios con buscadores para que estos puedan ofrecer mayores seguimientos a los mensajes publicados por los usuarios en la red de microblogging.

El negocio de y con las redes sociales también crecerá. No es necesario ser un experto para comprender que su diseminación es extraordinaria, incluso en Cuba. Hoy una de las formas de presentación más usuales es preguntarle al amigo por su perfil en Facebook. A diario nos encontramos con personas que sonríen a la cámara, “para subir las fotos a Facebook” o “modificar su foto de perfil”. Quizá no todas compren “créditos” o les interese un determinado servicio o producto resaltado en Twitter;  pero la indiferencia de muchos no importa tanto cuando en las redes sociales confluyen millones de internautas. Las empresas tienen allí un enorme mercado, segmentado por países, gustos, profesiones y no vacilarán en probar las más modernas formas de entender y aplicar la publicidad.

 

 

 

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La Habana, Cuba. 2010.
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