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Buenas
tardes:
Queridos
Maestros de Juventudes:
Hoy 18
de Octubre estamos
celebrando el
aniversario 24 de la
Asociación Hermanos Saíz.
Una organización que
agrupa a la joven
vanguardia artística
cubana, que en estos
años, se ha ido
renovando y
fortaleciendo con el
trabajo constante, con
la certeza de que las
grandes obras están en
manos de los jóvenes,
por que en las manos de
ellos también está el
futuro. Hoy haremos
entrega del premio
Maestro de Juventudes a
siete destacadas
personalidades de la
cultura cubana,
escritores, músicos,
actores, intelectuales
que con su vida y obra
han ayudado a formar
generaciones de cubanos.
En estos tiempos de
crisis de pérdida de
valores, necesitamos
mostrarles a los jóvenes
que el trabajo, el
ingenio, la pasión y la
constancia son
ingredientes
fundamentales para crear
una nueva patria, para
fortalecer la que
tenemos. Estas son
personas de carne y
hueso, que un día
también fueron jóvenes y
optaron por el
compromiso, por la
persistencia, por
defender con honestidad
y talento el camino que
se habían trazado.
Qué
sería de la Habana
Vieja, sin la
perseverancia de un
hombre imprescindible
como Eusebio Leal,
que ha trabajado
incansablemente con los
jóvenes, inculcándoles
el amor por los oficios,
por la restauración. Que
nos ha devuelto las
plazas, los parques, que
le ha devuelto a las
personas lugares
hermosos y sagrados, por
donde caminan los
enamorados, que nos ha
enseñado a enamorarnos
de una ciudad y luchar
por ella. Tenazmente,
casi desesperadamente
este hombre arranca de
la ruina y el olvido,
fragmentos de esta
ciudad que es como decir
fragmentos de la
historia, de esa propia
historia que estamos
legando.
Hace
algunos años, un 31 de
Diciembre en Florencia,
un amigo puso un disco
de Buenavista Social
Club y escuchamos veinte
años, la voz cálida de
Omara Portuondo
nos iluminó, y fue para
mí todas las calles que
conozco, los amigos que
tengo, un puerto seguro,
otra vez la patria. Es
una obligada referencia
en la música cubana
actual, ha unido su voz
a jóvenes músicos
cubanos, ha trabajado
con niños y
adolescentes. Es
inmortal, aunque esté
entre nosotros con su
eterna sonrisa de
muchacha.
El
camino de la virtud,
también es sacrificio,
una vez escuché a
Frank Fernández
decir que pasaba horas y
horas sentado frente al
piano, estudiando. Y así
años enteros, la vida
toda, no se puede
esperar la gloria, sin
trabajo. Con mucho
esfuerzo, se cosechan
los aplausos, el
reconocimiento, ese es
el secreto de su
virtuosismo, la búsqueda
constante de la
perfección a través del
sacrificio, ese es
además de su música,
magistralmente
interpretada, su legado.
Verónica Lynn,
actriz dramática de
teatro, radio,
televisión y cine es,
sin dudas, una de las
principales figuras de
nuestra escena. No se
puede hablar de teatro
cubano sin recordar las
memorables actuaciones
que nos ha regalado en
Aire Frío,
Contigo pan y cebolla,
Santa Camila de la
Habana Vieja. Cada
personaje conserva un
poco de su esencia, de
esa sinceridad de la que
todos aprendemos.
Con dedicación y
paciencia ha trabajado
con jóvenes actores,
convencida de que educar
a un joven es hacer de
él una persona nueva,
prepararlo para los
nuevos tiempos.
En qué
punto de la geografía
nacional, ya fuera en la
intimidad del hogar o en
la multitud de una
fábrica, no se hizo
sobremesa con las
alegrías que por décadas
escribió Alberto
Luberta. Él ha
preparado guionistas
jóvenes para continuar
la tradición humorística
en la radio cubana. Un
hombre valiente,
revolucionario, que ha
trasmitido su espíritu
de trabajo a los
muchachos que siempre lo
rodean. Es una
presencia cercana,
alguien que nos acompañó
durante los años
difíciles, nos hizo
reír, con sabiduría,
educándonos en la
filosofía del buen
amigo, del vecino
imprescindible, que es
todo cubano.
Ambrosio Fornet
dijo en una entrevista
que:
[...] lo importante
es no haber titubeado al
identificarme, porque
hay una cosa que sé
hacer y me complace
hacer, es esa de editar
libros y revistas.[...]
Así que cuando San Pedro
después de oírme afirmar
que soy Editor, me pida
que lo demuestre, le
hablaré de la emoción
que me producía la
prueba del alfiler y el
olor a tinta fresca de
los pliegos.
A lo largo de su vida
profesional Fornet ha
tenido la oportunidad de
ejercer las dos
funciones tradicionales
de un editor. Primero,
como intermediario entre
el nuevo texto y el
público -en algunos
casos, incluso, como
traductor de la obra- y
luego, la del promotor
cultural, la del creador
de colecciones, sellos
editoriales. A estado
atento a varias hornadas
de escritores jóvenes,
ha puesto al servicio de
varias generaciones de
importantes narradores
cubanos esa sabiduría
que tantos agradecen.
Ramón
Silverio,
maestro de profesión,
comenzó su carrera
trabajando en escuelas
rurales. Al llegar al
teatro inició otro tipo
de magisterio, al
difundir la cultura,
sobre todo popular.
Después vino el Mejunje
convertido en un
fenómeno juvenil. En
estos últimos tiempos ha
dedicado gran parte de
su vida a trabajar con
los jóvenes desde su
propia óptica, tratar de
entenderlos e
introducirse en su
mundo. Y lo ha logrado,
su trabajo como promotor
es una obligada
referencia, ha
demostrado que se puede
lograr que los jóvenes
se interesen por la
cultura, a través de un
importante sistema de
actividades pensadas
para enriquecer el
universo cognoscitivo
del público más
diverso, pero sobre
todo brindándoles un
espacio en el que ellos
se sienten verdaderos
protagonistas.
Omara,
Verónica, Eusebio,
Frank, Fornet, Luberta,
Silverio:
Quienes desde la
Asociación hacemos
nuestra obra cotidiana,
hemos escogido el día de
fundación de la
organización para
homenajearlos, porque
para nosotros ustedes
son camino, inspiración,
guía, paradigma. El
Premio que hoy reciben
se engrandece al
recibirlo ustedes.
Quienes ingresan a la
organización este día en
todo el país no
olvidarán esta jornada,
porque llegaron a la AHS
el día en que los
nombramos Maestros de
Juventudes. Disímiles
personas integran la
esencia de nuestra
cubanía. Y nadie dudaría
en reconocer, que en
Omara Portuondo,
Verónica Lynn, Eusebio
Leal, Frank Fernández,
Ambrosio Fornet, Alberto
Luberta, y Ramón
Silverio distinguimos la
imagen más nítida de la
Patria. Ellos, por su
obra, se han convertido
en seres:
imprescindibles,
certeros y necesarios.
Ellos han ayudado a
conformar la verdadera
identidad cultural de
una tierra que hemos ido
dibujando a imagen y
semejanza de estos
iluminados que aman y
construyen, sueñan y
fundan.
Muchas
gracias.
* Escritora y miembro de
la Dirección Nacional de
la AHS en la entrega del
Premio Maestro de
Juventudes |