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Dormir con…
la exposición
de fotografías
de los artistas Enrique
Rottenberg y Carlos
Otero se exhibió
durante el mes de
Noviembre Fotográfico
en la Fototeca de Cuba,
provocando intensas
emociones y colosal
interés
del público
y la crítica.
En contraste con ese
espectáculo
público
incesante con el que
suele percibirse la vida
de los cubanos, en medio
de la música,
el bullicio y la algarabía
inmotivada de siempre,
esta muestra cuenta una
historia diferente.
A través
de las fotografías
del lugar más
privado de cada casa, el
dormitorio, ofrece una
historia
íntima
de las personas y, a la
vez, nos introduce en su
espacio más
secreto, el de los sueños.
A la intención
de los soñadores
anónimos,
de la historia de los
que no escriben la
Historia,
del “soldado
desconocido”, como dijo
Enrique Rottenberg en
sus palabras inaugurales
como agradecimiento a
las mil
y una
personas que les
abrieron las puertas a
lo largo de la
Isla
y a lo ancho de su
hospitalidad, están
hechas estas fotos.
La ausencia de los
habitantes llena de
contenidos subjetivos
los ambientes, les
da
ánima
a los objetos que
encierran en sí
pedazos de la historia
de cada personaje y
contienen su disgregada
identidad personal y
nacional. Este es un
retrato de la ausencia,
y hace que sea
solicitada nuestra
propia capacidad de soñar,
convocando al
inconsciente del
espectador y a su
conciencia: del interior
del cuarto al interior
de cada uno.
La serie Dormir con…
negándose
a la seriación
y a la
representatividad,
encuentra el arte en la
singularidad de cada una
de sus obras. Los fotógrafos
han unido en un solo
concepto sus diferentes
perspectivas estéticas,
creando un proyecto inédito.
Enrique Rottenberg,
cineasta israelí
con siete premiados
largometrajes de ficción,
es también
escritor y fotógrafo,
vive en Cuba desde hace
16 años
donde nació
su pasión
por la fotografía.
Movido sin cesar por las
profundidades subjetivas
y los conflictos
internos, por el lado
oscuro del corazón,
siempre en un tono más
cómico-trágico
que dramático,
más
humano que
épico,
trata con su cámara
de robar el alma, sin
dejar de cuestionar la
ética
y el poder en el
ejercicio del arte.
Carlos Otero, es un fotógrafo
cubano que emergió
de las profundidades
marinas como campeón
de múltiples
eventos nacionales e
internacionales de
fotografía
subacuática,
obra que ha sido
expuesta en muchos
espacios. Su trabajo más
actual se revela con una
aguda implicación
social y una
sensibilidad punzante
hacia el presente de su
país
y las personas que viven
en
él;
elige el
ángulo
más
incisivo desde el cual
se rebela contra la
desidia y la
desesperanza.
Las camas encierran un
ciclo, es donde la vida
habitualmente se concibe
y es donde habitualmente
nos abandona, y en ese
intervalo la cama es el
testigo permanente de
nuestros amores y
desilusiones, de
insomnios y pesadillas,
de nuestra soledad y
compañía,
de nuestros sueños.
No es una alegoría,
no es un símbolo,
es esa cama
concretamente, es ese
espejo, es ese rojo, y
esos perros en la pared.
Las imágenes
emiten un silencio
rotundo, una petrificación
del tiempo, una
inquietante perpetuidad.
Sin rostros, como sin
voces Suite Habana
—la gran película
cubana, Dormir con…
nos hace ver lo que no
está
en nuestra mirada,
domada por lo
cotidiano. |