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El cambio que ha
supuesto en todos los
órdenes la incidencia de
Internet en el mundo
contemporáneo, ha abierto
innumerables discusiones
entre los profesionales
del periodismo y la
información. La
posibilidad de sustituir
los mecanismos
convencionales de
participación en función
de debates más
democráticos; el riesgo
de que los medios
nacidos o reconfigurados
al calor de las nuevas
tecnologías terminen
repitiendo las rutinas
tradicionales de los
consagrados media;
el peligro de pontificar
el avance tecnológico;
la ética en la
regulación de los
procesos comunicativos y
la brecha digital son
algunos de los temas que
ocupan a quienes con
periodicidad navegan en
las aguas necesarias,
inevitables y casi
siempre turbulentas de
la web.
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Estas cuestiones
provocaron los
comentarios de los
ponentes y el público
convocado por el II
Taller Internacional
Medios digitales y
contexto social:
desafíos ante el
cambio, que
organizaron, en el
contexto de la Feria
Internacional del Libro
de La Habana, los sitios
digitales La Ventana,
portal informativo
de Casa de las Américas,
y la Revista de Cultura
Cubana La Jiribilla.
La comunicación en
Internet analizada desde
algunas experiencias
prácticas fue valorada,
de manera general, como
una vía no excluyente
para ejercer derechos de
ciudadanía y como
espacio que debe
reconfigurarse en pos de
mejorar la calidad del
periodismo.
Para el periodista
ecuatoriano Luis Orlando
Pérez, profesional con
larga trayectoria en
medios de prensa de su
país y secretario de
Prensa de la Asamblea
Constituyente de 2008,
las nuevas herramientas
de comunicación están
dando el ultimátum a las
formas tradicionales de
hacer periodismo,
partiendo del principio
de que los periódicos
van a desaparecer, no
solo en su estructura
física, sino en su
concepción de hace 200
años. Algunas evidencias
sobre este fenómeno las
ha dado ya la reducción
de la circulación de
periódicos al 35% en
Ecuador, Colombia y Perú
el año pasado.
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Esto, según reflexionó
Pérez en el Taller, está
relacionado con la forma
en que se reportea desde
los medios y su
concepción sobre las
audiencias, y, por otro
lado, con el hecho de
que hoy la lectura de la
prensa adquiere otras
rutinas y otros rituales
que incluyen artefactos
como el ordenador
personal y el teléfono
móvil. La relación
medios-públicos requiere
de otras conductas y
herramientas de diálogo,
más aún cuando se va
quebrando cada vez más
el paradigma de que en
el espacio del periódico
es solo para personas
“inteligentes y con
trayectoria”.
Pérez considera que el
“desafío de construir un
sujeto crítico para
estas nuevas realidades
es una enorme
responsabilidad de los
medios de prensa. La
gente lee para
informarse, pero sobre
todo para tomar
decisiones. La gente ya
no llega desarmada, ya
no se sorprende con los
medios: está cargada de
nuevas memorias, de
fuentes propias que le
dan otras miradas sobre
el mismo acontecimiento.
También existen nuevas
búsquedas, otros
apetitos intelectuales,
informativos y
culturales”.
En un espacio donde las
decisiones ya no son
uniformes, sino
múltiples, aparecen,
como advierte el Premio
Nacional de Periodismo
ecuatoriano, otros
relatos y acciones y,
por lo tanto, lecturas
que necesitan ser
resignificadas: “Se está
planteando replantear la
política, la democracia,
pero también recuperar
la utopía de cada uno,
lo cual no podrá suceder
si no existe diversidad
de relatos, de
narratividades”.
“Por eso, los medios
tradicionales tienen que
repensarse si quieren
sobrevivir. Ya no tienen
noticias. Las redes
sociales han subvertido
ese orden. Rebasan toda
primicia y vuelven
arcaicas las
exclusividades. Las
noticias se conocen en
tiempo real. Los blogs y
los portales de noticias
—innumerables— eliminan
los intermediarios.”
Ampliar el campo de lo
posible
Esta es la tarea urgente
que, al decir de Luis
Orlando Pérez debe
plantearse el periodismo
en la actualidad. Él
mismo dirigió en Ecuador
un proceso de apoyo a la
Constituyente que fue en
muchos sentidos, sui
géneris: “Estábamos
abocados a recomponer el relacionamiento social y
político a través de la
realización de la
Asamblea que, a pesar de
las dificultades, tuvo
mucha legitimidad,
porque fue apoyada por
el pueblo. Ahí entró a
jugar el uso de los
medios de comunicación,
sobre todo de Internet,
utilizando las redes
sociales y los
celulares, teniendo en
cuenta las reglas del
periodismo responsable,
ni militante ni
abanderado, sino de
principios.
En menos de tres meses,
este proyecto logró un
millón de visitas a una
página web que no era
tradicional y que
funcionó con las divisas
de: información al
instante, en línea y en
tiempo real, respaldo
documental como prueba
de credibilidad,
participación ciudadana
en la producción
informativa, atención a
todos los medios y
periodistas sin
discriminar ni excluir,
servicio general a los
actores sociales y
políticos de la
Constituyente (cada
asambleísta tenía su
blog).
“Los lenguajes deben
reinventarse, y al mismo
tiempo tenemos que
arriesgar lo imposible
—entiende Pérez—. No
podemos dejar de ser
novedosos. Todas las
herramientas
tecnológicas solo
sirven, con ética y
profesionalidad, para
comunicar mejor, en
función de entender la
compleja realidad del
siglo XXI”.
Así lo considera también
el periodista cubano
Francisco Rodríguez
Cruz, quien ha escrito
durante años de temas
económicos y políticos
en el periódico
Trabajadores y que
hace poco más de 12
meses abrió uno de
nuestros blogs más
visitados y polémicos.
Su intervención en el
Taller aportó la
experiencia de quien se
ha propuesto suscitar
debates dentro y fuera
de la Isla, aportando
temas contradictorios,
en una apuesta valiente
por la autenticidad y la
originalidad.
Paquito el de Cuba, como
se ha dado a conocer
este profesional del
periodismo que se ha
declarado abiertamente
comunista y gay,
administra en la
blogosfera un espacio
dedicado
fundamentalmente al tema
homosexual desde sus
experiencias propias, a
lo que ha dado en llamar
“un acto de nudismo
emocional”. Su blog ha
suscitado comentarios
favorables y adversos en
ambos lados de nuestras
fronteras, y Paquito
otorga gran importancia
a los comentarios con el
fin de fomentar la
cultura del debate y la
comunicación entre los
miembros de una
comunidad gay, que ha
encontrado en este
espacio uno de sus
núcleos fundamentales.
El administrador de un
blog que cuenta ya con
más de 70 mil accesos
—la mayoría desde Cuba—,
aprecia la oportunidad
que le ha dado la Red de
Redes, como una fuente
de temáticas para su
trabajo en el periódico
y la radio y como “una
matriz para seguir
extendiendo mensajes que
son de gran importancia
al interior de nuestro
país”.
Medios y poder
“Los blogs muestran una
pluralización de
identidades que está
considerando la sociedad
cubana, lo cual habla de
un paso para conquistar
libertades”, dijo a
propósito de la
presentación de Paquito,
el abogado Julio César
Guanche. Al declararse
“comunista y gay, este
periodista ha hecho un
replanteamiento de la
posibilidad de
participación política a
través de la identidad.
Lo que a su juicio no
debe perderse de vista
es el conocimiento de
qué forma parte de la
vida privada y qué de
ella es tema de lo
político y es necesario
defender en público.
Por otra parte, el
también asesor del
Presidente del Festival
de Nuevo Cine
Latinoamericano, propuso revisitar el pensamiento
de Robespierre, quien
incluía el principio de
publicidad para la
comprensión de la
democracia. “No puede
haber dictadura si se
someten a deliberación
pública las
responsabilidades de
poder. La pluralidad y
la rendición de cuentas
se recuperan con el
principio de
comunicación
alternativa. Tienen que
habilitarse políticas
públicas para que allí
donde no hay poder
económico, se pueda
también ejercer
comunicación (…) Con el
descentramiento de los
principios de autoridad
aparecen nuevas fuentes
de autoridad con
carácter legítimo, se
pluralizan los actores
de autoridad. Es
necesario promover ese
descentramiento. Una
política democrática
distinta a una liberal,
supone la posibilidad de
que a cada ciudadano
corresponda la
posibilidad de hacer
política”.
Unirnos tecnológicamente
La reflexión de los
panelistas provocó que
el resto de los
asistentes al Taller se
refirieran a las
posibilidades de crear
herramientas propias
desde los países de
América, de pensar
tecnológicamente cómo
podemos unirnos y
representar una parte de
Internet que sea nuestra
realmente.
De igual forma, se
preocuparon por el hecho
de que el nuevo rol de
testigo que asumen los
blogueros, generalmente
ofrece información sin
antecedentes, lo cual
deja al lector que no
está familiarizado con
ciertos temas,
desprovisto los
contextos y otros
elementos que le
permitan comprender
—diferente a conocer o
enterarse— los
diferentes fenómenos.
De manera general, el
espíritu del encuentro
fue el de no renunciar a
usar Internet en función
de mejorar nuestras
realidades, de continuar
reivindicando el derecho
a la información, de no
separar el tema de los
medios de comunicación
del de la democracia.
“Los medios —sentenció
Luis Orlando Pérez en
las conclusiones— han
sido incapaces de hacer
comprender y se han
quedado en los titulares
sensacionalistas. El
reto está en saber que
no se trata solamente de
suministrar información,
nuestra función es la de
aportar comprensión
sobre lo que está
pasando”.
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