La Habana. Año IX.
19 al 25 de FEBRERO
de 2011

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Libros de teatro
Marilyn Garbey • La Habana

El teatro ha sido uno de los protagonistas de la Feria del Libro. Se han realizado lanzamientos de nuevos volúmenes, presentaciones teatrales, encuentro con los autores; acciones todas coordinadas por la Editorial Tablas Alarcos, empeñada en promover la literatura teatral.

Entre las novedades se destaca Siempre la danza, su paso breve, del maestro Ramiro Guerra, donde se recogen artículos y ensayos que versan sobre la historia, la teoría y la práctica de la danza en Cuba y en el mundo. Este es un libro destinado a convertirse en material de obligada consulta, dados los extraordinarios conocimientos de Ramiro en la materia. Leyéndolo, el lector encontrará momentos relevantes de la danza y figuras que han marcado pauta en la cultura universal.

Otro título que ha generado muchas expectativas es Dramaturgia de la Revolución, compilado por Omar Valiño, quien propone textos dramáticos devenidos en paradigmas de la literatura dramática cubana. Omar Valiño explicó sus propósitos al emprender esta selección:

Dramaturgia de la Revolución es un nombre que se presta a la ambigüedad y, a la vez, sugiere el contenido del libro: dramaturgia escrita durante los 50 años de la Revolución, es decir, entre 1959 y 2009. Son obras que guardan relación con el curso social de esta. De alguna manera,  en esos textos está el tejido de la Revolución con sus alcances, sus desgarramientos, sus conflictos, sus tragedias. En este primer volumen se incluyen los que hemos dado en llamar textos canónicos porque son conocidos, ya establecidos en la dramaturgia cubana: “Aire Frío”, de Virgilio Piñera; “Santa Camila de La Habana Vieja”, de José Brene; “La casa vieja”, de Abelardo Estorino; “El premio flaco”, de Héctor Quintero; “La noche de los asesinos”, de José Triana; “Réquiem por Yarini”, de Carlos Felipe; “Los siete contra Tebas”, de Antón Arrufat y “La toma de La Habana por los ingleses”, de José Milián. En los tres tomos de Dramaturgia de la Revolución no aparecen las 30 mejores obras porque ese es un criterio muy difícil de establecer. Estas fueron seleccionadas para revelar cómo la dramaturgia escrita durante la Revolución ha reflejado estos tiempos, para que se vea el nexo entre el tejido de la literatura dramática y el tejido social. Se prevé que el segundo y el tercer tomos sean más polémicos, porque en ellos nos vamos acercando al presente. Esos tomos ya están en proceso editorial, ya se hizo la selección, y en ellos se reconoce la dramaturgia escrita fuera de la Isla como parte de ese diálogo y de ese conflicto con la Revolución, sobre todo en la selección de los autores más jóvenes.”

La Editorial Tablas Alarcos ha continuado la publicación de las obras de maestros como Eugenio Barba, director del Odin Teatro y Santiago García, director de La Candelaria. En esos textos se recogen sus experiencias en el ejercicio del oficio teatral, que son muy útiles para los teatristas pues encuentran aquí reflexiones éticas y estéticas, revelaciones técnicas, experiencias de vida y un enorme caudal de conocimientos.

El stand de la Editorial Tablas Alarcos acoge títulos relacionados con el teatro, publicados por otras editoriales. Es el caso de Repensar El Puente, una compilación de Inés María Martiatu e Icaros y otras piezas míticas, de Norge Espinosa; ambos publicados por Letras Cubanas. Sobre las razones  para publicar la antología dedicada a los dramaturgos del grupo El Puente expresó Gerardo Fulleda:

“Era un compromiso que teníamos con nuestra generación, con los dramaturgos publicados en El Puente y con los que participamos en el Seminario de Dramaturgia. Ni Eugenio Hernández Espinosa ni yo teníamos la fuerza ni la capacidad para discernir sobre lo que —en su momento— fue un boom. Éramos 21 dramaturgos, desde José Brene —que era el mayor— hasta José Milián y Nicolás Dorr —que eran los más jóvenes—, y se desgajaron muchos por el camino. Sin saber que Jesús Barquet organizaba una antología con los poetas de El Puente, le pedimos a Inés María Martiatu que organizara una selección de los dramaturgos, le dijimos que hiciera lo que quisiera. Ella escogió a 12 autores, y fue difícil porque algunas obras se perdieron. Por ejemplo, se me perdió la primera obra que escribí, que fue premiada. A Mario Balmaseda se le perdió la última página de una pieza suya que estrenó, pero no tiene ánimo para reescribirla; es una lástima porque esa obra merecía publicarse. Espero que los lectores perciban quiénes éramos en ese entonces y cuánto hemos cambiado.”

El dramaturgo Norge Espinosa contó cómo llegó a letra impresa el volumen Icaros y otras piezas míticas, que ya circula en las librerías:

“Fue una petición de Letras Cubanas. Todo comenzó cuando hice el prólogo para el Teatro Escogido, de Nicolás Dorr. Las editoras quedaron muy contentas con ese trabajo y aprovecharon las circunstancias para proponerme agrupar mis obras. Empecé a revisar las escritas para adultos, y la editora, Inés María Matienzo, reparó en que todas eran protagonizadas por mujeres y que partían de mitos o leyendas. Fue una mezcla inconsciente y un poco casual lo que permitió que se hiciera este libro. Ahora mismo puedo imaginarlo como un espejo donde todas estas mujeres se miran, donde los personajes femeninos que me han seducido están presentes como máscaras de teatro. Casi todas las obras se han estrenado, salvo Carlota Corday, personaje que ha seducido a varios dramaturgos cubanos, entre ellos a Nara Mansur. Ella tiene su propia visión del personaje. El suyo y el mío aparecieron casi al unísono, lo cual me alegró mucho.”

La sede del grupo de teatro El ciervo encantado ha sido también centro del teatro en la Feria del Libro. Ubicada en 5ta. y D, muy cerca del Teatro Auditorio Amadeo Roldán, allí se presentó Visiones de la cubanosofía para celebrar los 20 años del anfitrión. También Teatro El Público representó Ay, mi amor, un espectáculo unipersonal protagonizado por Léster Martínez, con la dirección de Carlos Díaz, y el texto de Norge Espinosa que aparece en uno de los números recientes de la revista Tablas. En el evento teórico que tuvo lugar allí intervinieron Yanisbel Martínez y Enrique Lanz, con una conferencia sobre el montaje de El retablo de Maese Pedro, y la dramaturga guadalupeña Gerty Dambury, quien disertó sobre su escritura.

El teatro es el arte de la representación, que encuentra su definición exacta cuando el actor dialoga con el público. Y el teatro también es literatura. Bastaría recordar a Shakespeare, a Ibsen, Molière, Strindberg, figuras que han engrandecido las letras universales. Tan solo el dramaturgo Abelardo Estorino ha recibido el Premio Nacional de Literatura. Aún esperan Eugenio Hernández Espinosa, Héctor Quintero, José Milián, por solo citar a algunos.  Este último ha sido incluido en la antología Repensar El Puente y en Dramaturgia de la Revolución. Sobre su alegría por estos hechos confesó:

“Francamente, me sorprendió que me incluyeran en el volumen Dramaturgia de la Revolución, y me gustó que fueran con ‘La toma de La Habana por los ingleses’, porque es una obra maldita, pero es mi obra obligada. ‘Si vas a comer, espera por Virgilio’ pasó a primer plano, y constantemente recuerdo que ‘La toma…’ fue muy importante en su momento porque resumió lo que experimentábamos los jóvenes de los 70; constituye una síntesis de lo que queríamos hacer. Es una obra de juventud —tenía 20 años cuando la escribí—, pero la salvaría del diluvio. Sí, esperaba verme en la antología de El Puente, no era parte del grupo sino del Seminario de Dramaturgia, pero José Mario se acercaba a los del Seminario y nos pedía obras. Esa antología recoge un pedacito de esa época, y me gustó mucho estar presente. Pero ya no quiero aparecer en antologías; y aunque Abel González Melo dijo que yo era un autor muy publicado, quiero presentar un libro con mis obras inéditas.”

Los libros de teatro forman parte de esos volúmenes que los lectores encontrarán en las  librerías de la Isla. Espero les sean muy útiles.

 
 
 
 

LA JIRIBILLA Nro. 040
Ideas vs. Cañones
(XI Feria Internacional del Libro)

LA JIRIBILLA Nro. 092
Lectura interminable
(XII Feria Internacional del Libro)

LA JIRIBILLA Nro. 145
Sed de saber
(XIII Feria Internacional del Libro)

LA JIRIBILLA Nro. 196
Seguimos creciendo
(XIV Feria Internacional del Libro)

LA JIRIBILLA Nro. 248
Pasaporte cultural para ser libres (XV Feria Internacional del Libro)

LA JIRIBILLA Nro. 301
Leer es crecer (XVI Feria Internacional del Libro)

 

LA JIRIBILLA Nro. 354
Por una cultura libertaria y humanista (XVII Feria Internacional del Libro)

 

LA JIRIBILLA Nro. 407
Un abrazo de dos pueblos
(XVIII Feria Internacional del Libro)

 

LA JIRIBILLA Nro. 458
La cultura al alcance de todos, un principio convertido en realidad
(XIX Feria Internacional del Libro)

 

LA JIRIBILLA Nro. 459
Reynaldo González: Un autor por el interés de que no se pierda la imprescindible brújula de la cultura (XIX Feria Internacional del Libro)
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.