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Por menos de dos
dólares, ayuda para
confesar los pecados por
el celular
El obispo católico de
EE.UU. Kevin Rhoades ha
dado el ‘‘imprimátur'' a
una aplicación que, por
solo 1,99 dólares, ayuda
a que los pecadores
preparen la confesión en
la pantalla de su
teléfono celular,
informó hoy su diócesis.
Tim Johnson, editor del
periódico Today's
Catholic de la
diócesis de Fort Wayne,
en Indiana, explicó que
Rhoades ha revisado el
material sin encontrar
nada que ofenda las
enseñanzas de la Iglesia
sobre fe y moral y, por
lo tanto, puede
publicarse.
Según explicó la
portavoz de la
Conferencia Episcopal
estadounidense, María
Muñoz, se trata de la
primera ocasión en que
un obispo de este país
da el ‘‘imprimátur'', o
visto bueno, a una
aplicación para las
nuevas tecnologías.
La aplicación
“Confession” de ninguna
manera sustituye al
recuento de pecados cara
a cara con un sacerdote
ni su uso equivale a la
absolución que otorga el
confesor, pero según los
creadores de la
aplicación sí ayuda a
que el católico se
prepare mejor para el
sacramento.
Para el uso de “Confession”,
el católico puesto al
día en materias
tecnológicas solo tiene
que descargar la
aplicación en su
teléfono IPhone, por el
mismo precio que una
canción de Lady Gaga.
Una vez instalada en el
celular y abierta, la
aplicación diseñada por
la firma Littleiapps, de
South Bend en Indiana,
comienza el examen de
conciencia, hecho a
medida del usuario.
El pecador (o la
pecadora) registra su
edad, sexo y si se trata
de una persona soltera,
casada o miembro del
clero.
Según el perfil que se
configure, la aplicación
sugerirá una serie de
pecados ‘‘estándar'',
para que el creyente
decida si los ha
cometido o no y vaya con
los ‘‘deberes hechos''
al confesionario.
Pero la lista, además,
se puede personalizar
con otros pecados que el
usuario sea consciente
de haber cometido y que
no estén incluidos en la
lista corriente,
explican los inventores
de la aplicación, los
hermanos Patrick y Chip
Leinen y su amigo Ryan
Kreager.
Como un confesor de
carne y hueso, la
aplicación consulta
también al pecador
cuánto tiempo ha pasado
desde la última
confesión, sea días,
meses o años.
El usuario puede elegir
también, una vez
elaborada su lista de
pecados, entre siete
diferentes actos de
contrición.
En el caso de que más de
una persona vaya a usar
el mismo iPhone (puede
adquirirse un interfaz
para el iPad o el iPod
Touch), cada una podrá
tener su propia
"cuenta'', con su
contraseña
correspondiente.
Según los creadores de
la aplicación "la
respuesta ha sido
abrumadora'', pero han
tenido que disculparse
ante los católicos que
no cuenten con los
dispositivos de Apple.
''Confession'' no está
disponible en otras
plataformas, aunque la
firma que la ha creado
explora la posibilidad
de desarrollar versiones
para otros teléfonos
inteligentes.
Según Today's
Catholic, la
aplicación y el
imprimátur de Rhoades se
adecúan a lo recomendado
por el papa Benedicto
XVI en su reciente
documento papal "Verdad,
proclamación y
autenticidad de la vida
en la era digital''.
No basta, según el papa,
que "se proclame el
Evangelio en los nuevos
medios'', sino que los
católicos deben dar
"testimonio de forma
coherente''.
Kraeger sostuvo que la
aplicación se creó para
dos tipos de personas.
A los católicos que
acuden a confesarse
regularmente, la
aplicación les
proporciona información,
al enumerar los posibles
pecados que hayan podido
cometer.
Los usuarios "ingresan
su nombre, edad, sexo, y
se genera un examen de
conciencia que se
relaciona con esa
información'', explicó
Kraeger.
Pero "Confession''
"también está dirigido a
quienes han estado
alejados de la Iglesia y
quieren la oportunidad
de confesarse'', añadió.
''Uno se somete al
examen de conciencia y,
literalmente, la
aplicación le guía paso
a paso, casi como si uno
estuviese ante el
confesionario'', dijo
Kraeger. |