El
abogado
defensor
le dijo
a la
Jueza
Cardone
hace
tres
semanas:
“Mi
cliente
mintió
sobre
los
alias,
porque
la CIA
se los
dio”. Arturo
Hernández
reveló
que
“hubo
complicidad
entre la
CIA y
Posada
sobre
los
alias,
pero no
puedo
divulgar
esa
información
sin
violar
las
confidencias
privadas
de mi
cliente”. Hernández
puntualizó
sus
argumentos
con el
aviso de
que
“nosotros
presentaremos
una
Sección
5″. Esa
es una
referencia
a
Sección
5 del
CIPA,
que
advierte
que si
un
acusado
amenaza
con
exigir
que el
gobierno
desclasifique
ciertos
documentos,
entonces
el
abogado
defensor
tendría
que
presentarle
a la
fiscalía
un aviso
formal
de la
información.
Pero,
¿qué
información
quiere
Posada
Carriles
que el
gobierno
desclasifique?
UN
FUERTE
PIE DE
NOTA
Una
de las
notas al
margen
que
acompaña
un
documento
que
presentó
Arturo
Hernández
al
tribunal
federal
en El
Paso el
28 de
enero
del año
pasado,
es muy
revelador
sobre el
tipo de
documentación
clasificada
que
Posada
Carriles
quiere
que el
gobierno
de los
Estados
Unidos
desclasifique
para que
el
jurado
se
entere.
Ahí
Posada
acusa al
gobierno
estadounidense
de ser
cómplice
en la
campaña
de
bombas
en Cuba.
Hernández,
dice el
pie de
nota,
pidió
toda la
información
clasificada
que
muestra
“el
involucramiento,
conocimiento,
aceptación
o
complicidad
del
gobierno
de los
Estados
Unidos
con el
sabotaje
o las
explosiones
con
bombas
en
Cuba.” También
“las
instrucciones,
memorandos,
u otros
documentos
que
reflejan
las
órdenes
impartidas
al
acusado
para
guardar
secretos
y no
divulgar
información
alguna
sobre
sus
actividades
a nombre
del
gobierno
de los
Estados
Unidos o
cualquiera
de sus
agencias”.
Esta
es una
amenaza
de
grandes
ligas. Posada
Carriles
le está
diciendo
a los
Estados
Unidos
que el
gobierno
estuvo
involucrado
en la
campaña
terrorista
de 1997
contra
Cuba, de
la cual
la
fiscalía
lo acusa
ser el
autor
intelectual. ¡Qué
fuerte!
EL
CHANTAJE
GRIS
El
Congreso
de los
Estados
Unidos
aprobó
la ley
CIPA
para
contrarrestar
un
problema
llamado greymail. Esa
es una
expresión
coloquial
que hace
juego de
palabras
con blackmail,
el
término
en
inglés
para el
chantaje. Greymail
es
un
chantaje
gris en
vez de
negro. Unos
cuantos
terroristas
han
tratado
de
chantajear
al
gobierno
con la
amenaza
de
divulgar
secretos
de
Estado o
de
exigir
que el
gobierno
los
divulgue,
porque
es la
desclasificación
de
secretos
necesaria
para el
debido
proceso
de la
ley.
Por
ejemplo,
Zaccarias
Moussaoui,
un
terrorista
involucrado
con la
red que
voló las
Torres
Gemelas
de Nueva
York el
11 de
septiembre
de 2001,
lo hizo
e invocó
la
Sección
5 de la
Ley CIPA. El
tribunal
federal
de
apelaciones
explicó
en ese
caso que
el
Congreso
aprobó
la Ley
CIPA
para
combatir
el
problema
de graymail,
la
costumbre
de un
acusado
de
amenazar
con
revelar
información
clasificada
durante
el curso
del
juicio
para
lograr
que el
gobierno
desestime
los
cargos. El
chantaje
de
Moussaoui
fracasó.
LA CURVA
CIPA
Los
documentos
que
presentó
la
fiscalía
ayer nos
confirman
que la
Ley CIPA
está en
juego
nuevamente. No
sabemos
con
certeza
lo que
argumentó
la
fiscalía. Sin
embargo,
la Ley
CIPA
detalla
el
proceso
legal
que
genera
una
petición
de
acuerdo
con la
Sección
5. Para
responderle
a Posada
Carriles,
el
gobierno
puede
hacer un
pequeño
resumen
de la
información
que pide
la
defensa,
y así no
tendría
que
divulgar
los
documentos
más
delicados,
pero la
Corte
tiene la
potestad
para
rechazar
ese
resumen. Aunque
la Corte
no puede
obligar
al
gobierno
a
desclasificar
secretos
que
impactan
a la
Seguridad
Nacional
de los
Estados
Unidos,
podría
desestimar
el caso
si
considera
que la
desclasificación
de los
documentos
es
esencial
para la
defensa
de Posada
Carriles. Esto
anularía
el
proceso
contra
Posada
Carriles. Desde
el
principio
de este
caso, la
fiscalía
ha
querido
omitir
la
relación
de
Posada
Carriles
con la
CIA.
Después
de haber
revisado
unos
documentos
clasificados
que la
fiscalía
compartió
con ella
privadamente,
la Jueza
Cardone
dictaminó
el 10 de
junio de
2010 que
“divulgar
estos
documentos en
su
presente
forma
sería
dañino a
la
Seguridad
Nacional”
del
país. A
pesar de
que la
jueza ya
decidió
el
asunto
el año
pasado,
el
abogado
lo ha
vuelto a
resucitar
y con
eso
amenaza
con
descarrilar
el
proceso
legal.
No es
la
primera
vez que
el
abogado
Hernández
busca la
manera
de colar
por la
puerta
trasera
lo que
no pudo
cpor la
delantera. Es
algo que
ha hecho
constantemente
desde
que este
caso
comenzó
en el
2007.
LOS
ESQUELETO
DE LA
CIA
El
chantaje
(graymail)
que está
usando
puede
forzarle
la mano
a la
fiscalía
para
permitir
que se
ventilen
en El
Paso
algunos
de los
secretos
mejor
guardados
de la
relación
entre la
CIA y su
hombre
favorito
en
América
Latina
por más
de tres
décadas. Hay
muchos
esqueletos
escondidos
en los
armarios
de
Langley.
ALGUNAS
PREGUNTAS
Analizando
la
encrucijada
legal en
que se
encuentra
el caso
contra
Luis
Posada
Carriles
por
perjurio
en El
Paso,
más los
argumentos
de ambas
partes,
muchas
preguntas
se
pudieran
hacer. Comparto
algunas
preliminares. ¿Estará
Luis
Posada
Carriles
chantajeando
al
gobierno
de los
Estados
Unidos? ¿Por
qué el
gobierno
se
rehúsa a
divulgar
la
información
que pide
Posada
Carriles? ¿Cuáles
son los
secretos
que
supuestamente
tanto
impactan
contra
la
Seguridad
Nacional
de los
Estados
Unidos? ¿Será
verdad
la
acusación
que
lanzó
Posada
Carriles,
en el
pie de
nota el
año
pasado,de
que
Washington
estuvo
involucrado
y es
cómplice
de los
atentados
con
bombas
en La
Habana
en
1997? ¿Quiénes
son los
autores
intelectuales
del
terrorismo
contra
Cuba
durante
los
últimos
cincuenta
años?
UN
PEQUEÑO
PRESUPUESTO
EXTRA
PARA EL
JURADO
Los
integrantes
del
jurado
no se
han
enterado
de la
dura
batalla
legal
que
transcurre
en el
interior
de un
caso que
ellos
supuestamente
tienen
la
obligación
de
juzgar. La
información
no se ha
compartido
con
ellos. Lo
único
que
saben es
que el
caso se
prolonga
inexplicablemente
y que la
Jueza
Cardone
le dio
un
aumento
de $10
al día
por su
servicio
a la
comunidad
debido a
que el
caso se
demora
tanto. Veremos
si
mañana
tenemos
juicio u
otro día
libre
para
Posada
Carriles.