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“La primera y más
importante forma de
solidaridad es la lucha
misma. Toda acción que
se realice, todo golpe
que se dé, todo combate
que se multiplique
contra el imperialismo,
es solidaridad efectiva
con los demás pueblos de
los tres continentes…”
Así lo afirmó con
agudeza política el
combatiente
revolucionario
guatemalteco
Luis Augusto Turcios
Lima, uno de los más
jóvenes y talentosos
delegados a la
Conferencia
Tricontinental,
celebrada en La Habana
del 3 al 15 de enero de
1966.
Cuarenta y cinco años
después de su
surgimiento, fiel al
mandato legado por los
protagonistas de aquella
histórica Conferencia,
la Organización de
Solidaridad
con
los
Pueblos de África, Asia
y América Latina
(OSPAAAL) continúa
desempeñando con
modestia el rol de
favorecer el
conocimiento recíproco,
la sensibilidad
oportuna, el intercambio
de experiencias y
pensamiento, la acción
movilizativa, así como
la unidad solidaria de
todas las causas justas
de los pueblos del
Tercer Mundo.
Desde el 7 de octubre de
2010, en la víspera del
aniversario 43 del
asesinato del Comandante
Ernesto Che Guevara en
Bolivia, la OSPAAAL ha
venido realizando
diversas actividades
conmemorativas por su
aniversario 45. El Che,
que no pudo estar
presente en aquella
magna cita, en razón de
su compromiso
internacionalista con el
reclamo de otras tierras
del mundo, vive y vibra
en la OSPAAAL a través
de su imperecedero
mensaje a la
Tricontinental.
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Compendio de
carteles de la
revista
Tricontinental |
Otro legado de ejemplar
consecuencia liberadora
y antimperialista nos
dejó el combatiente
marroquí El Medhi Ben
Barka, presidente del
Comité Internacional
Preparatorio de la
Conferencia
Tricontinental, quien
fue secuestrado en París
el 29 de octubre de
1965, y brutalmente
asesinado por los
servicios secretos de su
país de origen con la
connivencia de la CIA y
sus congéneres franceses
e israelíes, para
intentar frustrar la
celebración del
trascendental evento.
Ben Barka intuyó como
pocos la importancia de
enlazar en un solo haz
las luchas por la
descolonización, que
avanzaban en África y
Asia, con las batallas
por la liberación
nacional y social, que
se avivaron de este lado
del planeta al calor del
triunfo de la Revolución
Cubana y de su victoria
en las costas de Playa
Girón, triunfo cuyo
aniversario 50
celebraremos
próximamente.
Las semillas de la
solidaridad y el
internacionalismo
consecuente adquirieron
en la Conferencia
Tricontinental la
dimensión de principios
irrenunciables. La
OSPAAAL fue constituida
para preservarlos,
ampliarlos y
fortalecerlos. Guiados
por esos principios,
hemos actuado con
sistematicidad y firmeza
para preservarlos.
Como la historia concede
invariablemente la razón
a los pueblos, sus
verdaderos
protagonistas, muchas de
las luchas que
acapararon especial
atención y diversas
resoluciones solidarias
de la Conferencia
Tricontinental, fueron
coronadas por el éxito a
lo largo de estas cuatro
décadas y media. Tales
triunfos, como
avizoraron Turcios y el
Che, constituyeron la
más eficaz contribución
de cada pueblo liberado
a la lucha común contra
el colonialismo, el
neocolonialismo y el
imperialismo.
Desde 1966 hasta el
presente, las
particularidades de las
diversas etapas de la
coyuntura mundial han
cambiado una y otra vez.
Los que sí se han
mantenido intactos son
los propósitos
imperialistas de
dominación hegemónica
mundial para perpetuar
su poder global sobre la
base del uso de la
fuerza tanto como la
continuidad de la
expoliación y el despojo
para sostener sus
privilegios.
En contraposición,
inalterable ha sido la
resistencia en ascenso
de los pueblos del
Tercer Mundo a permitir
que sus derechos
nacionales continúen
siendo pisoteados.
La presente situación
internacional plantea a
nuestros pueblos del Sur
tan graves desafíos como
los enfrentados durante
las heroicas décadas de
las batallas por la
descolonización y por la
definitiva emancipación
nacional, aún en curso.
Solo que tales desafíos
adquieren, por su
alcance mundial, una
proyección aún más
peligrosa y dañina para
la sobrevivencia de la
humanidad.
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"Centroamérica
ha dicho
¡Basta!", Rafael
Morante
Boyerizo, 1985 |
Esa certeza no solo
reafirma la importancia
y vigencia de la
solidaridad, sino la
necesidad imperiosa de
globalizarla frente a
amenazas globales.
La generalización e
impactos de la crisis
multidimensional del
capitalismo, de la cual
el sistema no logra
recuperarse ―ni siquiera
en la geografía del
opulento Occidente―
tiene como principales
víctimas a las economías
subdesarrolladas de los
países del Tercer Mundo,
previamente saqueadas
por siglos de
esclavitud, colonialismo
y dependencia.
Las posibilidades de que
puedan desatarse
confrontaciones de
inevitable naturaleza
nuclear y destructiva
proyección mundial, no
son amenazas del pasado,
su atizamiento o
fabricación artificial
por parte del imperio y
sus aliados las
mantienen latentes, como
con genial sabiduría ha
alertado reiteradamente
el Comandante en Jefe,
compañero Fidel Castro.
Al propio tiempo,
pálidas propuestas de
solución frente al
cambio climático y las
amenazas a toda forma de
vida sobre la tierra,
pretenden ser impuestas
a los países del Sur,
negándose el Norte a
asumir su
responsabilidad
histórica y presente con
tan grave desastre.
Con lealtad a sus
principios y compromisos
fundacionales, la
OSPAAAL a lo largo de su
modesta trayectoria, ha
adaptado creativamente
sus prioridades y
proyección internacional
a las particularidades
de cada etapa. Lo
continuará haciendo con
especial empeño, en las
nuevas condiciones,
frente a los retos de
nuestra época.
Trabajaremos por
fortalecer nuestra labor
solidaria con los
pueblos de África, el
Medio Oriente, Asia,
América Latina y el
Caribe en sus luchas
contra el neoliberalismo
y otros instrumentos de
dominación,
subordinación económica
y saqueo; frente a la
creciente militarización
y la escalada
guerrerista del
imperialismo; y en
respuesta a la ofensiva
ideológico mediática que
sustenta esas políticas.
Priorizaremos la batalla
por la descolonización y
la salida de las tropas
ocupantes que impiden a
países hermanos el
ejercicio de su
soberanía. El más firme
respaldo a los pueblos
aún sometidos a
dominación colonial,
especialmente los de
Puerto Rico, el Sahara
Occidental y Palestina,
cuyas luchas en defensa
de la autodeterminación
ha reverdecido mediante
expresiones recientes de
heroica resistencia.
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"Día de la
Solidaridad con
el pueblo de
Puerto Rico",
Víctor Manuel
Navarrete, 1975 |
Ofreceremos inequívoco
apoyo a las genuinas
aspiraciones de fomentar
relaciones de
cooperación entre todos
los pueblos, sobre la
base del respeto a la
independencia y la libre
determinación.
Estimularemos la
articulación de
consensos que favorezcan
el anhelo de alcanzar
una auténtica
integración y
solidaridad entre los
países del Sur que nos
permita enfrentar, con
la fuerza que aporta la
unidad, los embates de
las políticas
hegemónicas del
imperialismo, sus
agresiones, el
terrorismo, los
magnicidios y los golpes
de Estado que promueven
y amparan contra el
avance de procesos
progresistas y
antiimperialistas, de
forma abierta o
hipócritamente
encubierta.
Seguiremos articulando
el trabajo de la OSPAAAL
con el movimiento de
protesta social que
confluye en el proceso
del Foro Social Mundial
y sus principales
escenarios de encuentro
e intercambio de ideas,
experiencias y acciones.
Aún con sus limitaciones
reivindicativas y la
heterogeneidad que le es
propia, ese espacio
continúa siendo único en
su dimensión y alcance.
Incrementaremos la
contribución de la
OSPAAAL a la batalla de
ideas contra el
imperialismo, sus
campañas de
desinformación y sus
agresiones mediáticas,
haciendo un uso cada vez
más eficaz de los medios
alternativos de que
disponemos y de las
nuevas herramientas
tecnológicas. Nuestra
revista
Tricontinental y los
afiches de la
organización,
reconocidos por su
aporte a la divulgación
de la realidad de los
tres continentes a lo
largo de estos 45 años,
continuarán al servicio
de esa urgente tarea.
Priorizaremos batallas
emblemáticas de nuestro
tiempo como las de Cuba,
contra el bloqueo, en
defensa del socialismo y
por la libertad de los
Cinco Héroes
injustamente
encarcelados en los
EE.UU.; las de los
países del ALBA, que
encarnan la derrota del
neoliberalismo, el
avance de alternativas
con un horizonte
anticapitalista y la
integración auténtica en
pro de la justicia
social.
La solidaridad con el
pueblo de Honduras, que
constituye símbolo de
resistencia frente a la
contraofensiva
reaccionaria del imperio
y sus lacayos, en los
afanes por derrotar el
ascenso emancipatorio de
Nuestra América.
La sensibilidad y apoyo
al pueblo de Haití, que
ha pagado un altísimo
costo por la osadía de
declarar la primera
independencia del
continente; y hoy sufre
las consecuencias de un
devastador terremoto y
las secuelas de una
epidemia asesina,
introducida
irresponsablemente por
los supuestos garantes
de la paz y el orden.
Fortaleceremos la
hermandad, abonada con
sangre, que nos une a
los pueblos de África.
Las fraternales
relaciones de amistad
con todos los pueblos
asiáticos, y los
especiales vínculos que
nos identifican con un
conjunto de pueblos y
países de esa región que
defienden el carácter
socialista de sus
procesos políticos.
En el aniversario 45 de
la Conferencia
Tricontinental, el
respeto y la gratitud
eterna a todos los
héroes y mártires de las
luchas por la liberación
de los tres
continentes.
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"Jornada Mundial
de Solidaridad
Tricontinental",
Reinhilde
Suárez, 1968 |
La certeza absoluta de
que el 2011, en el que
se cumple el aniversario
45 de la fundación de la
OSPAAAL, será el año del
retorno victorioso a la
Patria de los Cinco
Héroes cubanos
prisioneros del imperio.
Alfonso Fraga es
el Secretario General de
la OSPAAAL. |