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Una invitación a
participar en la campaña
por el respeto a la
libre orientación sexual
e identidad de género.
Los seres humanos
nacemos hembras y
machos, pero devenimos
hombres y mujeres a lo
largo de la vida.
Mediante la educación
nos apropiamos de los
patrones culturales
impuestos
históricamente, como
guiones diferenciados y
estereotipados, que
deben ser seguidos al
pie de la letra, para
interpretar los papeles
de ser hombre y ser
mujer en la aventura de
la vida.
El propósito de esta
descripción detallada de
arquetipos es establecer
desbalances de
oportunidades que han
privilegiado a los
hombres en detrimento de
las mujeres, durante
siglos, exigidas como
esclavas y sumisas
servidoras en el modelo
patriarcal y explotador
dominante que ha
persistido hasta
nuestros días.
Las personas cuyas
apariencias e
identidades no
concuerdan con las
expectativas sociales o
concepciones
convencionales de estos
papeles binarios, son
rechazadas y pasan a una
escala inferior de
valoración social que
les quita oportunidades
y derechos.
La homofobia es un
término relativamente
reciente que indica y
sintetiza la aversión,
el odio, miedo,
prejuicio y la
discriminación contra
las personas gay,
lesbianas, bisexuales,
transgéneros e
intersexuales. Sin
embargo, sus raíces son
antiguas y no difieren
de otras formas de
discriminación que han
teñido de sufrimiento la
existencia humana en
toda la geografía que
nos contiene.
Estas formas de relación
se gestaron en el seno
de sociedades cuyas
economías están basadas
en la explotación de los
seres humanos, y sus
organizaciones
sociales, asentadas en
el control del poder por
parte de una pequeña
minoría.
Cuando la distribución
de los recursos es
arbitraria y estos no
alcanzan para todos/as,
las minorías más
inescrupulosas se
apropian de ellos y los
distribuyen en función
de sus beneficios y
privilegios. Así surge
la práctica de crear las
desigualdades, junto con
las creencias, los
prejuicios y los
argumentos para
justificarlas e
imponerlas, para
inferiorizar a los
“otros”, a los
“diferentes”, a quienes
no cumplan los
requisitos de
superioridad o
“normalidad”, como
ocurre en la actualidad
con las poblaciones del
Sur y las no urbanas,
mujeres, no blancos/as,
pobres, homosexuales,
transgéneros, entre
otras.
La experiencia de más de
dos décadas de trabajo
con personas lesbianas,
gay, bisexuales y
transgéneros, desde el
escenario
científico-humanista del
Centro Nacional de
Educación Sexual (Cenesex)
nos permite asegurar que
si la sociedad no
establece políticas
comprometidas con la
atención a estas
realidades, estas
personas serán víctimas
permanentes de
diferentes formas de
violencia a lo largo de
sus vidas. Sus
expresiones más comunes
van desde las agresiones
verbales y la exclusión
del ámbito familiar,
hasta la agresión
física, el asesinato,
su penalización en 76
países y la aplicación
de la pena de muerte en
cinco de ellos. Esta es
una de las razones que
compromete a Cuba con el
movimiento
internacional por la
despenalización de la
población LGBT y la
despatologización de la
transexualidad.
Pedimos que no perdamos
tiempo en averiguar por
qué los seres humanos
somos diversos e
inimaginables. El solo
hecho de existir demanda
la necesidad de crear
formas de convivencia
respetuosas. La
indagación histórica, el
diálogo, la reflexión y
la participación
ciudadana ayudan a
encontrar el origen de
las creencias impuestas
para establecer
desigualdades, desde los
más antiguos mecanismos
de dominación creados
por la humanidad.
En el contexto del
proceso emancipador de
la Revolución Cubana,
invitamos a toda la
sociedad a participar en
el desarrollo de la
estrategia educativa y
campaña de bien público
por el respeto a la
libre orientación sexual
e identidad de género
como ejercicio de
justicia social y
equidad.
Desarticulemos todas las
formas de
discriminación.
Desterremos la homofobia
Defendamos el socialismo
como paradigma
emancipador del ser
humano.
Luchemos por el respeto
permanente a la
soberanía de Cuba y
nuestro derecho a
decidir la sociedad que
deseamos.
En el contexto
internacional que
estamos viviendo
actualmente, pido que
dediquemos la Jornada
Cubana por el Día
Internacional contra la
Homofobia a la
liberación de los Cinco
Héroes Cubanos,
prisioneros injustamente
en cárceles del imperio.
Fieles hijos de Cuba y
víctimas también de
arbitrariedades, por las
que no pueden ser
testigos presenciales
―como ustedes, como
nosotros― de este
proceso renovador en que
todas y todos estamos
participando.
Muchas gracias.
Domingo, 8 de mayo de
2011
Intervención en el panel
realizado el sábado 7 de
mayo 2011, en el cine La
Rampa, en la capital de
Cuba. Mariela Castro es
la presidenta del Comité
Organizador de la
Jornada Cubana contra la
Homofobia y la directora
del gubernamental Centro
Nacional de Educación
Sexual (Cenesex).
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