La Habana. Año X.
2 al 8 de JULIO de 2011

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

“Palabras…” definió una manera de dialogar
Norge Espinosa • La Habana

“Palabras a los intelectuales” es un nodo muy importante dentro de la tradición de la política cultural de la Revolución. Es un momento que, tal como ha sucedido con muchos otros dentro de la historia de nuestro país, es muy referido, muy comentado y al mismo tiempo es muy poco analizado. La lectura y el conocimiento real de lo que fueron las “Palabras a los intelectuales”, sobre todo del contexto en que se produjeron, darían una visión mucho más cabal de lo que realmente fue ese diálogo con Fidel en la Biblioteca Nacional, durante tres viernes seguidos, en 1961.

Se discutió cuál podría ser el rol del intelectual en un momento de cambios y hasta dónde resultaban permisibles las capacidades de diálogo entre el nuevo poder político y el poder intelectual en Cuba. Todavía creo que podían sacarse chispas de lo que fue en ese momento. A veces hemos sido muy pacatos y poco eficaces a la hora de analizar lo que allí se produjo. Por ejemplo, en el pasado Congreso de la UNEAC, cuando se les entregó a los delegados una grabación con la última intervención de Fidel en este encuentro, se estaba haciendo un acto de justicia respecto a la verdad de ese momento histórico. No sé cuántos lo habrán escuchado, pero es un documento que esclarece mucho, incluso en términos de emoción y diálogo. Aún no ha sido analizado ni entendido en la dimensión real de lo que fue en ese momento y de lo que ha ido siendo hasta el día de hoy.

Siempre es vigente la necesidad de diálogo, siempre es vigente la necesidad de que un determinado poder dialogue con los artistas, los escuche y tenga ese momento especial en el cual confrontar nociones tan importantes como libertad, independencia, diálogo, lenguaje, creación. Y al mismo tiempo, que se sienta la tensión mutua, que no sea solo un diálogo por mandato o alguna especie de reglamento. Ojalá hubiera sucedido ese diálogo con más frecuencia en otros momentos de la Revolución y de la Historia de Cuba, pues habría esclarecido muchas cosas y nos hubiera evitado discusiones que al final pudieron no haber sido tan trascendentes. Mientras más claros estemos de lo que fue el pasado y de cómo ese pasado arroja luces sobre el presente, mejor podremos seguir hacia adelante y estar convencidos de la validez de un diálogo en un momento determinado, de cómo ese eco puede seguir llegando hasta ahora.

Ese “dentro” y “fuera”, tan discutidos, tiene el peligro de recibir lecturas ingenuas. Esa ha sido una de las principales problemáticas respecto a “Palabras a los intelectuales”: ha sido leída ingenuamente para bien y para mal, sin la conciencia de ese contexto particular en el cual hubo la necesidad de llegar a un encuentro como aquel, en el que los intelectuales se pusieran delante de representantes de la cultura y el poder político para esclarecer cosas. Luego ha habido mucha tergiversación sobre cómo dentro y fuera de Cuba, ciertos patrones asumieron ese “dentro”, ese “fuera”, ese “con”, ese “contra”. Por tanto, muchas personas siguen teniendo una imagen un tanto neblinosa de lo que dicen las “Palabras a los intelectuales”.

Se estaban jugando cartas de cambio, se estaban poniendo sobre la mesa nuevas posibilidades y se estaban haciendo demandas mutuas. A partir de ahí vinieron otros contextos, en las cuales pesan mucho las circunstancias políticas y culturales tanto internas, como externas. Por eso no podemos hacer lecturas ingenuas. En su momento, “Palabras…” definió una manera de dialogar, de proponer y de crear. Cómo ha sido leída esa secuencia y cómo llega hasta hoy, es algo que podríamos preguntarnos y, sobre todo, reactivar, en el mejor sentido de la palabra, para entender ahora mismo en Cuba qué palabras y qué intelectuales estarían dispuestos a ser cruzados.
 

Estas declaraciones son parte de una entrevista concedida al programa Hurón Azul, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

 
 
 
 
 
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.