La Habana. Año X.
2 al 8 de JULIO de 2011

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Benito Zambrano de vuelta en la ruta
Habana Blues
Joel del Río • La Habana

El cineasta español Benito Zambrano, autor de la estremecedora y multipremiada Solas y de la muy aplaudida Habana Blues, está de nuevo en Cuba con vistas a restablecer nuevamente el vínculo laboral que siempre ha sostenido con los músicos y otros creadores de la Isla. El próximo 21 de octubre se estrenará su tercera película, La voz dormida, adaptación cinematográfica de la novela homónima de Dulce Chacón que supone el regreso de Benito Zambrano (Solas, Habana Blues) a la dirección después de seis años, y para la ocasión ha pensado en los músicos cubanos Magda Rosa Galván y Juan Antonio Leyva, quienes suelen componer en equipo, con el propósito de que se encarguen de la banda sonora musical.

El guion de La voz dormida lo escribió Benito Zambrano (quien se graduó en esa especialidad en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños) con Ignacio del Moral (Los lunes al sol, Planta 4ª) y según nos contó el director,  a su paso por la Escuela, donde exhibió algún fragmento de su nueva película y sostuvo un encuentro con los estudiantes a propósito de la realización de La voz dormida, en Cuba Leyva y Magda se ocuparon de componer la música original que lleva la película y además lideran el grupo de músicos cubanos que va a ejecutarla y grabarla. Es sabido el fuerte vínculo que estableció Zambrano con algunos de los mejores músicos del patio luego de Habana Blues, y las participaciones de X Alfonso, Descemer Bueno, Kelvis Ochoa y Juan Antonio Leyva, quien ahora repite en un equipo artístico conformado por Zambrano.

Aunque participen protagónicamente algunos músicos nuestros, el argumento de La voz dormida apenas tiene alguna relación con Cuba, como no sea la de sus creadores. El filme se ambienta después de la Guerra Civil Española, cuando Pepita (María León), una joven cordobesa de origen rural, va a Madrid para estar cerca de su hermana Hortensia (Inma Cuesta) que está embarazada y en prisión. En la capital conoce a Paulino (Marc Clotet), un valenciano de familia burguesa, que lucha junto a su cuñado Felipe (Daniel Holguín) en la sierra de Madrid. A pesar de la dificultad de su relación, se enamoran apasionadamente. Pepita tratará por todos los medios que pospongan la ejecución de su hermana Hortensia, y tendrá que luchar además por defender su amor hacia Paulino, de quien la separan barreras de clase.

A pesar de la parte política del tema, saltan a la vista los puntos de contacto, por lo menos en cuanto al tema femenino, con Solas, la ópera prima de Zambrano, ganadora de cuatro Premios Goya, Mejor director novel, Mejor guion original, Mejor actriz revelación (Ana Fernández) y Mejor actriz de reparto (María Galiana). La nueva película se inspira en la novela homónima, escrita por Dulce Chacón y relativa a un grupo de mujeres encarceladas en la madrileña cárcel de Ventas durante la época franquista. Este grupo de mujeres enarbola la bandera de la dignidad y el coraje como única arma posible para enfrentarse a la humillación, la tortura y la muerte.

El filme se rodó a lo largo de ocho semanas en localizaciones de Madrid y en la cárcel de Huelva, y en tanto se acerca a los terribles momentos de la historia española concerniente a finales de los años 30 y principios de los 40, se añade a una lista muy notable de filmes españoles, realizados en torno a la Guerra Civil, como Amantes y Libertarias, de Vicente Aranda; Ay Carmela, de Carlos Saura; Santos inocentes, de Mario Camus; El espíritu de la colmena, de Víctor Erice; y las sorprendentes El espinazo del diablo y El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro. En la antigua cárcel de Huelva, Benito Zambrano ambientó el presidio franquista en el que toma cuerpo esta guerra por “la dignidad de las mujeres”, por decirlo con las palabras del realizador.

Según ha declarado en múltiples ocasiones, el filme pretende reflejar “mucho más que el drama que vivieron las mujeres protagonistas de la historia, pero la dignidad y el dolor son mucho más importantes porque nos activan para querer cambiar las cosas”. Zambrano ha dicho que tiene esta película en la cabeza desde el año 2004 cuando leyó la novela de Chacón, un libro que le causó una fuerte impresión, porque habla de lo esencial que, para el realizador, son las emociones, como queda claro luego de ver Solas y Habana Blues.  

En el rodaje han participado 300 mujeres como figurantes, y la idea de adaptar la obra de Chacón surgió de “la recomendación de un amigo y del desconocimiento” sobre la posguerra, una historia que el cineasta intenta recontar desde el punto de vista de las mujeres. La voz dormida está ambientada entre “finales del año 40 y mediados del año 41, un momento histórico en el que el franquismo no tuvo ninguna piedad y quiso exterminar todo lo que significaba oposición”. El catastrófico triunfo franquista y el apoyo de la Iglesia Católica a la dictadura quedan reflejados en este tercer largometraje de Zambrano. Pero a pesar de que el filme tiene un costado crudo y duro, también lo tiene “tierno, poético y positivo”, según ha comentado Zambrano, quien suele resaltar que en La voz dormida prevalece el amor: entre dos hermanas, entre compañeras de prisión y entre personas con una misma ideología.

De acuerdo con sus propias palabras, Zambrano no cuenta historias para hacer llorar, sino que disfruta hablar sobre la vida, con la mayor verdad y autenticidad posibles, tal es la causa de que sus películas ostenten un costado trágico. Sobre los muchos años que transcurren entre uno y otro título dirigido por este celebrado cineasta, él ha dicho que “el problema consiste en encontrar una buena historia, un buen guion, algo en lo que crea”.

 
 
 
 
   
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.