Bon apettit
Los ratones que me
comieron la lengua
se llamaban
Arsénico,
Ventrílocuo y Ámbar
yo dejé que me
comieran la lengua
para enfermarlos
porque mi lengua
tenía el mal de la
trasgresión
mi bella lengua
nació transgresora
y lo que nace, crece
hasta que ya no me
cupo en el túnel
tuve que mudarme a
un cubículo más
amplio
y luego a un parque
y luego a un monte
mi bella lengua se
subía en los
jagüeyes
también en la
yagruma
se subía además en
la majagua
desde allí
maleducaba al mundo
todo con mis órganos
a rastro
entonces me cansé.
El mundo de los
sentidos
Mi pubis está
servido
mis labios están
servidos
mi interior está
servido
yo soy una servidora
de esas que ya no
quedan
y tú eres la
antepenúltima carta
de la baraja
siempre hay algo
peor
lo dejo todo servido
porque para
comensales
se han hecho mis
interiores
lo sirvo todo
abro mi sombrilla
Abro los objetos que
se pueden abrir
y tú cierras el
cuarzo rosado porque
el día luce
de manera
incandescente
y tú cierras los
objetos que se
pueden cerrar
y yo pienso en
Aristóteles
nunca tuve el placer
de conocerlo pero
pienso en él con
ánimo
con el mismo ánimo
que pienso en las
anáforas
nada más cuando paso
por la tienda de las
joyas
me privo de pensar
en Aristóteles
mi pensamiento es un
solo de fagot
para los árboles del
centro de la ciudad
los árboles tienen
el tronco de yeso
en la tienda de las
joyas una mujer
vende árboles
cómo te llamas, le
digo
Aristóteles, me
dice.
Me levanto del sofá
con una idea en la
mente
al muchacho con
nombre de muchacha
no se le ocurre
ninguna idea
pero mi mente es un
teléfono público
mi mente está
pintada con un óleo
verde claro
en mi mente un
arquitecto diseñó
dos torres góticas
al muchacho con
nombre de muchacha
le sorprenden mis
ideas y mi nombre de
revista
y mi pubis de
revista
pero no me levanto
del sofá
hasta que mi mente
se desune del tapón
un arquitecto
empotró mis tapones
en la pared de su
alcoba
y las patas del sofá
me preguntan por un
brillo
y son cuadradas
de madera y
cuadradas
verde claro y
cuadradas
la idea en mi mente
capta una bella
escena de cine
últimamente voy
mucho al cine
voy mucho al taller
de crítica
cinematográfica
hablo de cine
me como al cine que
sabe a manteca
cinematográfica
me levanto del sofá
con una idea en la
mente
mato al primero que
pasa
cómo te llamas, le
digo
Aristóteles, me
dice.
Hay un número
singular de objetos
que pudiera darme
placer
pero el placer no es
cosa de darse
el placer les
pertenece
a las estatuas del
parque de los
impropios
y a las muchachas
que van al cine con
una flor en la oreja
y a los hombres que
van al cine del
brazo de un hombre
joven
el placer también le
pertenece al pájaro
la mandíbula de tu
cara pudiera darme
placer
y los verdes
aguacates
y las frutas con
forma de corazón
y las frutas con
forma de palabra
étnica
esa joya de bismuto
pudiera darme placer
nos acostamos unidos
bajo la sombra de
las estatuas
una manta cubre su
pecho
y otra manta cubre
mi pecho
y la brisa convierte
algodones en júbilo
cómo te llamas, le
digo
Aristóteles, me
dice.
Pastel y sangre
El día 22 de abril
del año en tránsito
algunos agapornis
vinieron a quitarme
las gamarras
y como mi espíritu
estaba moribundo
todo resultó
accesible
perfectamente
ingenuo
lo que sí no estaba
planeado
era que los
agapornis se
enamoraran de mí
el amor no estaba ni
por asomo planeado
y como mi espíritu
seguía moribundo
dejé que los
agapornis me
hicieran
un acto que solo
ellos pudieron
hacerme fácil
ese día yo nombré a
los agapornis
a uno le puse Juan
Pablo Sastre
y otro le puse María
Vera
y al tercero le puse
Señorita
Constipación
un cuarto se llamó
Julius Cortázar
con Julius fui al
cinema
aunque jamás
entendimos la
película
creo que trataba de
dos límites absurdos
y de unas varillas
para inseminar
a los agapornis no
puedo mentirles
somos muchos y
estamos enamorados
cabemos en un
albergue de 34
colchones
pero aún estamos
enamorados.
Chupar la peidra
Estando abierta
todos ven que me
cabe un escritorio
un ventilador de pie
y otros objetos
desconocidos
estando abierta creo
en la palabra.
como la mayoría de
los creyentes
adoro la palabra
y lleno la
habitación de
cruces:
objetos donde
apreciamos a la
palabra crucificada
luego utilizo la
escofina
para hacer
incontables palabras
de piedra
estando abierta tú
también me cabes
cerrada no
cerrada es un
conflicto y los
actores se esfuman
esta noche no podré
representar
esta noche me sacaré
los dientes
con unos alicates de
jardín
compro alicates de
jardín
compro un escritorio
y un ventilador de
pie.
estando cerrada
mi lengua se vuelve
un gancho
cuya primera función
es chupar la piedra
en la piedra escribí
palabras
las palabras han
formado el concepto
de erotismo
mis palabras han
formado un erotismo
verbal.
estando cerrada mato
diez pájaros
abierta no.
La duce vida
Me siento encima de
un cántaro que tiene
el pico de embudo
y me muevo con
dulzura para alante
y para atrás
porque me dejaste
porque todo lo que
brilla es música
y todo lo que es
música el cántaro lo
absorbe
con dulzura hacia el
interior del cántaro
que está vacío
porque yo se lo
vacié
abrí el cántaro y le
quité su interior
porque estoy más
vacía que la música
escarlata
mucha más que los
cántaros de Itaca
muchísimo más que un
libro
porque no tiño ni
doy color
porque sentada
encima de un cántaro
solo atino a moverme
con dulzura
y veo al gallo pasar
y cierro la puerta
joven porque me
dejaste
porque hasta el pico
de embudo se llena
de sal y yeso
y todo lo que se
llena de sal mi
cántaro lo vomita
porque no tiño ni
doy color.
La ley del
conocimiento
Preocupa lo mismo
que a todos
preocupa:
quién soy
qué estoy haciendo
a dónde me dirijo.
aprendí mi nombre
varios años después
de que naciera
nadie me lo puso
yo misma me nombré
mis manos hacen una
bola de lana
pero mis pies hacen
cuatro viajes
pero mi cabeza hace
una tesis
en sentido general
concluyo que estoy
haciendo
varias acciones
juntas
a la vez
voy a una librería
aunque ya no existen
librerías
esta librería
poseerá un solo
estante
y en el estante
habrá un solo libro
como lo único que
encontraré
será una sola página
con una sola palabra
escrita
regresaré por donde
mismo anduve
y me meteré en tu
pecho.
Los caminos
Al atardecer
muy sola
agua de un río busco
el río tiene unas
piedras donde me
puedo dormir
no me ahogo por los
peces
un manatí femenino
me consuela hasta la
orilla
pero no me da su
aleta
una piedra en mi
cuello
controla mis
decisiones
pero una piedra en
el cuello del manatí
controla el futuro
una piedra en mis
talones
me ayuda a caminar
pero una piedra en
la cola del manatí
convierte al manatí
en carnada
una piedra en mi
vientre
calma la rareza
pero una piedra en
el vientre del
manatí
embaraza al manatí.
Legna Rodríguez
Iglesias:
Poetisa y narradora
nacida en la ciudad
de Camagüey, es una
de las jóvenes
escritoras ganadora
en 2008 del Premio
Calendario que
otorga la Asociación
Hermanos Saiz. Con
solo 26 años ha
recibido varios
lauros nacionales y
publicado más de
siete libros, entre
los que se incluye
uno de literatura
infantil. Esta joven
escritora también es
especialista en
Teatro por la
Escuela de
Instructores de Arte
“Nicolás Guillén”,
aunque todavía no se
conoce de ninguna
obra suya escrita
para las tablas. En
2011 mereció el
Premio
Iberoamericano de
Cuento Julio
Cortázar, por el
relato “Hasta
Feldafing no paro”.