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El maestro Adigio
Benítez, Premio Nacional
de Artes Plásticas 2002,
cumple el próximo 26 de
enero 88 años de
fructífera vida y, según
aseguró en entrevista
exclusiva concedida a
La Jiribilla, los
celebrará con una
exposición personal que
se inaugurará el primer
mes de 2011 en La
Acacia, una de las
más prestigiosas
galerías del circuito de
arte cubano, enclavada
frente al emblemático
Capitolio de La Habana.
La muestra abarcará dos
salas: en una se
exhibirán alrededor de
15 lienzos (óleo sobre
telas, realizados
especialmente para esta
ocasión —ya ha concluido
12— y en la otra se
expondrán dibujos
—hechos en cartulina—
concebidos a lo largo de
los últimos 50 años.
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Retrato de la
niña desconocida |
Uno de los elementos más
significativos de la
exposición es que toda
la obra está realizada
en blanco y negro y,
según Adigio, la razón
está en que esa
yuxtaposición tiene “una
gran fuerza e
importancia y son dos
colores extremos, que se
unen, conjugan y
armonizan en un cuadro”.
De ahí que la tituló:
Negro de Marte sobre
blanco Titanio.
Ante la interrogante de
que si la exposición
puede entenderse como un
giro o un cambio dentro
de su obra, aseguró que
“simplemente quería
mostrar algo diferente”,
al tiempo que aclaró que
“no quiere decir que
vaya a abandonar el uso
del color”, constante
que ha caracterizado su
poética y su discurso.
Consideró que no siente
que se está renovando:
“¡Eso no puede ser, es
imposible a estas
alturas!”, dijo, sino
que más bien siente que
está “dando continuidad
a un camino escogido
hace décadas”.
Aclaró que los temas que
toca son muy variados.
“No puedo decir que
exista uno en
específico; se refleja
la vida cotidiana, las
casas, el pueblo y
también elementos
políticos. Hay un cuadro
dedicado a José Martí y
otro a Julio Antonio
Mella”.
Asegura que a pesar del
cambio en la paleta “la
papiroflexia” continúa
siendo su lenguaje
plástico, pero reconoce
que con el empleo del
blanco y el negro “se
hace más difícil”,
porque la papiroflexia
representa personajes,
objetos e, incluso,
situaciones como si
fueran hechas en papel:
“los dobleces se logran,
solamente, a partir de
su unión con el gris, al
que se torna
complicado”.
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Personajes de la
campiña |
El quehacer del maestro
Benítez, también Premio
Nacional de Enseñanza
Artística en 2003, ha
tenido como rasgo
recurrente el empleo de
las apropiaciones —en
pos de un mensaje—;
pero
—dijo— hasta el momento
no aparecen “porque las
apropiaciones, creo,
exigen el color empleado
en las obras de los
pintores originarios. No
obstante, es probable
que se me ocurra algo.
Veremos”.
Finalmente comentó que
las artes plásticas fue
el camino que escogió
“del que se siente muy
feliz” y recordó que el
Premio Nacional de Artes
Plásticas lo interpreta
“como una validación
para continuar
trabajando. Mi arte ha
sido la herramienta que
he utilizado para que
llegue al pueblo, es
decir, que he trabajado
no solamente para mí,
sino para los cubanos:
adultos, jóvenes,
viejos y niños. Todos.
Esa es mi obligación.
Pintar me
ayuda a seguir
viviendo”, concluyó. |