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El libro
Cuba-USA. Diez tiempos
de una relación,
del diplomático,
escritor y periodista
cubano Ramón Sánchez
Parodi, fue presentado
este miércoles por el presidente
de la Asamblea Nacional
del Poder Popular de
Cuba, Ricardo Alarcón de
Quesada,
en la Casa del ALBA
Cultural.
El volumen está dedicado
al aniversario 50 de la
Revolución Cubana.
Dividido en 12
capítulos, aborda los
que para Sánchez-Parodi
constituyen “diez”
tiempos de las
relaciones entre ambos
países, entre 1959 y
nuestros días. No
obstante, complementa su
visión con un enfoque
histórico, señalando los
referentes ideológicos
que preceden las
políticas de las 11
administraciones
norteamericanas
―demócratas y
republicanas―
transcurridas desde
Eisenhower hasta Obama.
Como “una lectura
imprescindible”
clasificó Alarcón este
empeño de la Editorial
Ocean Sur (2011). Según
compartió con el
público, “debe ser
recibido como lo que es,
un importante suceso
intelectual, llamado a
dejar huella
trascendente en sus
lectores”.
Durante su intervención,
el presentador recorrió
algunos de los
principales mitos de las
relaciones entre EE.UU.
y Cuba, “desde que las
Trece Colonias
norteamericanas se
separaron de
Inglaterra”. Con
respecto al período
histórico que centra la
atención de Parodi ―la
última mitad del siglo
XX y lo que ha
transcurrido del XXI―,
Alarcón repasó las
imágenes “fabricadas”
por “la propaganda
anticubana”: “un pueblo
desesperado por
marcharse hacia EE.UU.”
y el supuesto “embargo”,
término con el que
pretenden disimular la
verdadera naturaleza del
bloqueo económico. “Y
siempre escondiendo la
mano, falsificando la
realidad, mintiendo,
siguiendo el camino
iniciado por los Padres
Fundadores”, resumió.
En diálogo con La
Jiribilla,
Ramón Sánchez Parodi
evaluó el momento actual
de la relación: “lo que
llamo el tiempo diez.
EE.UU., después de 50
años, ha fracasado en su
ambición de dominar a
Cuba. No tiene forma de
hacerlo. Su política
está agotada y no le
queda otra solución
sensata que modificarla.
Y modificarla solo puede
ser abandonar esa
intención”.
En el campo de la
cultura ―donde disputan
con más fuerza las
dominaciones en el mundo
contemporáneo―, el autor
considera que Cuba ha
podido sostener también
su soberanía. “La
Revolución Cubana fue
además un hecho
cultural. Significó
poner de cabeza el
concepto y las formas en
que el pueblo se
desarrollaba y accedía
al conocimiento. Cuba ha
demostrado un
florecimiento de la
cultura y eso no ha
sido, en más de medio
siglo, detenido por
concepciones o fórmulas
importadas. En la
cultura también se han
definido los tiempos de
la relación”.
Ramón Sánchez Parodi (La
Habana, 1938) funge como
embajador de Cuba en
Brasil desde 1994. Su
conocimiento profundo de
las relaciones entre
EE.UU. y Cuba, no
obstante, parte de una
experiencia anterior.
Parodi participó en las
conversaciones
confidenciales entre
ambos gobiernos, con
vistas a la posible
normalización de
relaciones oficiales en
1974; posteriormente, en
el proceso de
negociaciones que dio
lugar al establecimiento
de las llamadas
Secciones de Intereses
en cada país. Hasta
abril de 1989, se
desempeñó como jefe de
la Sección de Intereses
de Cuba en Washington.
Afirma, sin embargo, que
Cuba-USA. Diez tiempos
de una relación
no es una memoria
personal de su vivencia,
sino “el reflejo de una
lucha concreta: la de
los cubanos por su
necesidad histórica de
independencia y
soberanía”.
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