La Habana. Año X.
24 al 30 de SEPTIEMBRE de 2011

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Richard Egües
Cuban session
Joaquín Borges-Triana • La Habana

Entre las casas discográficas internacionales que en la década de los 90 del pasado siglo XX comenzaron a incursionar en el mercado cubano, a raíz del permiso estatal para que los artistas locales ficharan con empresas no solo de nuestro país, sino de cualquier sitio del mundo, estuvo la firma Latin World Productions S.A.

Uno de los primeros músicos captados por LWP resultó el talentoso maestro de la flauta Richard Egües. De este afamado intérprete poco habría ya que decir, pues de sobra es conocida su trayectoria artística como otrora integrante de la orquesta Aragón, destacadísimo flautista y no menos importante compositor y arreglista.

Definitivamente puede asegurarse que el nombre de Richard Egües se encuentra, de manera indisoluble, ligado al chachachá y al hermoso sonido que emanan las charangas. Pero, por si lo anterior fuera poco, habría que añadir que el maestro pertenece a la rara estirpe de los músicos integrales, capaces de abordar por igual tanto la música popular, como la de concierto.

En el disco puesto en circulación a través del sello Latin World Productions S.A. y que llevó el título de Cuban session, el maestro Egües se hizo acompañar de otros grandes de la música cubana. En esencia, una escucha del material transcurrido unos cuantos años desde su aparición, lo lleva a uno a concluir que este CD fue un álbum concebido como una mirada retro a la década de los 50, a tono con lo que se había puesto de moda en el mercado internacional en relación con la música de nuestro país, en el instante de presentación del fonograma.

Aparecen en el CD temas como “El bodeguero”, “Angoa”, “Noche azul”, “El trago” y “Al vaivén de mi carreta”. Las orquestaciones procuraron ser bastante fieles al espíritu original con que las piezas se dieron a conocer; incluso, diría que algunas resultan en demasía convencionales. Una excepción en tal sentido es el arreglo hecho a “El manisero”, con una introducción en verdad interesante.

De los momentos más sobresalientes del álbum cabe mencionar la interpretación de ese clásico que es “Angoa” y la realizada acerca de “Al vaivén de mi carreta”. Particularmente, siempre que vuelvo a escuchar el disco, me llama la atención la intervención de Flora Más, una voz de amplio registro vocal que posee un timbre muy grato.

Ahora bien, si me preguntasen qué no me gusta del CD, respondería que la intención de crear una sonoridad a medio camino entre la de las bandas y la de las charangas. A mi modo de ver, el experimento no cuajó del todo, y con ello el fonograma se resiente. Pese a tal señalamiento, siempre es grato volver a oír a un maestro de la flauta como Richard Egües, sin discusión alguna uno de los grandes en la historia de la música popular cubana de ayer, de hoy y de todos los tiempos.

 
 
 
 
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.