La Habana. Año X.
24 al 30 de SEPTIEMBRE de 2011

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Entrevista con rinaldo Acosta
Un libro para entender el campo de fuerza
de la ciencia ficción
Mabel Machado • La Habana

Óscar Wao en Nueva Jersey o Santo Domingo pertenece a la clase de bichos raros y losers, a la estirpe de nerds que llenan su tiempo de frikerías y pasan la vida disculpándose por existir, por sus 300 libras de peso, por hablar como una computadora de Star Treck, por ver Akira unas cuatro veces al día, por ensimismarse ante un póster de Robotech y adorar a las muchachas como si fuesen “el principio y el fin, el Alfa y Omega, DC y Marvel”. Yunior no, Yunior es todo lo contrario. Sus hobbies (levantar pesas y mujeres) lo han convertido en un tipo popularísimo.

Acabo de cerrar la novela La breve y maravillosa vida de Óscar Wao, del dominicano residente en Nueva Jersey, Junot Díaz. Sin darme tiempo para buscar otra lectura, el Premio de la Crítica 2010 en la categoría de Ensayo me ha puesto en las manos las Crónicas de lo ajeno y lo lejano, del cubano Rinaldo Acosta. Elijo al protagonista de Díaz, y a su compañero de cuarto en Demarest, para presentar al autor de este otro libro y sus reflexiones sobre el wonderful, cambiante y nunca bien ponderado universo de la ciencia ficción. En la literatura —blanco fundamental de los análisis del nuevamente laureado en el concurso de la Crítica, Rinaldo Acosta— la ciencia ficción (CF), se parece a Óscar. O, digamos mejor, es apreciada por muchos autores y críticos del mainstream literario, como un género menor o una especie estrambótica; mirada que se me antoja comparar con la de Yunior hacia Wao: semifilantrópica manera de expresar consideración hacia las locuras de un triste amigo fanático de los cómics.  

Incluso los reivindicadores de la literatura de CF cometen el error de preguntar (o preguntarse) todavía si la carencia de encomios hacia el género tiene que ver con la calidad de las obras, y asumen así la postura generalmente excluyente de la literatura y la crítica canónicas. No hace falta ser, como el personaje de Junot Díaz, un desquiciado seguidor de Utraman o coleccionista de Watchmen para responder (se) que el valor cultural de la CF está avalado a partir de su original impacto en los medios artísticos y de comunicación desde hace casi ya un siglo. Y quizá tampoco sea necesario volverse a preguntar, como lo ha hecho el autor de Crónicas…: “¿Son menores las grandes novelas de Dick, Ballard, LeGuin, Lem, Watson, Robinson o Egan? Lo dudo, sinceramente”.

Calabaza para una Cenicienta

En su reseña publicada en La letra del escriba sobre el libro Crónicas de lo ajeno y lo lejano, el escritor cubano Yoss, uno de los más entendidos en materia de CF en la Isla, se refiere a esta vertiente literaria como “la Cenicienta de los géneros” en el país. Al respecto, Rinaldo Acosta comenta a La Jiribilla:

“Hay dudas respecto al valor literario de la CF, motivadas sobre todo por prejuicios, porque muchos de los críticos acérrimos del género no han estudiado los textos más importantes. La visión estereotipada que se tiene de la CF existe tal vez a partir de algunas obras literarias aisladas o de películas triviales que se han pasado por la televisión, resultado de la poca difusión que se le ha dado al género.

“Aunque defienda la CF, mis estudios sobre literatura me han llevado a apreciarla en su conjunto, no por tratarse de un género en específico. Leo, valoro y respeto a la CF ante todo como literatura, y me siento muy orgulloso cuando reviso textos de académicos internacionales que al referirse al género, mencionan a Cuba entre los países de América Latina donde más y con mayor calidad se aborda esta vertiente literaria, luego de Argentina, México y Chile. Quiere decir que la corta tradición de literatura de CF cubana es reconocida a nivel internacional, lo cual ubica a la literatura de ese género en la Isla en un lugar de prestigio”.

Acosta, graduado de Literatura Española en la Universidad de La Habana y dedicado fundamentalmente a la edición y traducción de textos, se acercó a la literatura de CF a partir de la visibilidad que cobró el género en los años 80, época que se considera su período de oro en Cuba, con la creación del taller Oscar Hurtado y otros grupos, además de la aparición de concursos y ofertas de publicación por parte de las revistas y editoriales. “Me dediqué a estudiar la CF de un modo puramente casual —explica el autor de Crónicas…—. Había leído obras del género en la infancia y la adolescencia y luego dejé de leerlas mientras estudiaba en la universidad. Pero lo que sucede es que el hábito de leer textos de CF se adquiere hacia los 12 años, y a mí me había sucedido así, tenía ese interés sembrado. La casualidad tiene que ver con que, por mi trabajo en la Editorial Arte y Literatura, yo quería publicar dos libros: uno sobre la novela policial y otro sobre la CF, dos géneros muy populares en aquel momento, pero sobre los que escaseaba información de tipo histórico-teórico. Logré mi propósito con el libro de la novela policial, pero no así con el de CF, y a partir de algunos textos sobre crítica, teoría e historia del género, comencé a investigar y a descubrir la CF internacional. Era un campo que no se había cultivado en Cuba, una razón que sigue siendo válida en la actualidad”.

Ofrecer información histórico-conceptual y reivindicar el “el corpus nada desdeñable de obras importantes que merece que se le conozca mejor en nuestro país”, son algunos de los objetivos que persigue Rinaldo en Crónicas…. Aunque Yoss señala en su reseña que “se echa de menos un análisis del género y su historia” en Cuba, y el propio autor del libro de ensayos deja claro que ese tema escapa de sus propósitos en el texto, estas casi 400 páginas con glosario incluido, aportan un bagaje teórico y de contexto que esperaron por mucho tiempo los seguidores cubanos de este tipo de literatura.

“En Cuba —agrega Acosta— hay un grupo de personas al que se le puede llamar el fandom de la CF, o la comunidad cubana de CF, conformado por los escritores, críticos, editores y fans más ávidos y más acuciosos a la hora de buscar información sobre el género. Ese núcleo, que es en realidad pequeño, está muy bien informado y actualizado con respecto a lo que ocurre con la CF en cualquiera de sus ramas. Que los escritores pertenecientes a ese medio están al tanto de las novedades, se evidencia en sus libros, obras que desde el punto de vista de la información alcanzan el nivel de otros textos escritos fuera de Cuba.

“Los autores de CF cubana han llegado a serlo por haber leído textos del género publicados en otros países. Mi objetivo fundamental en Crónicas…  es dar a conocer esa fuente primaria de la cual se conoce muy poco en nuestro país. No obstante, dentro del texto hice referencia, siempre que pude, a la CF cubana y la inserté dentro de ese panorama internacional de corta trayectoria.

“Me interesa, por supuesto, investigar más adelante sobre la CF en Cuba. Pero hay un problema: la nuestra es mucho más difícil de estudiar por su carácter periférico. Casi todos los esquemas de análisis se han elaborado para la CF central, que se produce fundamentalmente en países de habla inglesa como EE.UU., Inglaterra, Australia y Canadá, más otros países importantes como Rusia, Polonia y Japón. Crónicas… está hecho a partir de presupuestos teóricos, de cierta influencia académica, pero hubiera necesitado más tiempo para manejar una serie de conceptos que me permitieran acercarme a una CF periférica como la que se escribe en nuestro país.”

Páginas posteriores a la era del Dragón

Además de la pobre compañía de la crítica a los escritores del género, en Cuba la CF padece de insuficiente atención por parte de las editoriales. Aunque se han editado por millares Los mercaderes del espacio y La fábrica de lo absoluto, han quedado atrás los tiempos en que la colección Dragón entregaba con frecuencia para los lectores ávidos, clásicos como El sol desnudo. Al decir de Rinaldo Acosta, “es muy difícil estar al tanto de las novedades debido al acceso y al precio de los libros publicados en el extranjero, sobre todo de los volúmenes ganadores de los premios más prestigiosos. Los textos digitalizados son una vía alternativa, porque la comunidad de CF a nivel internacional tiene muchos miembros científicos o personas relacionadas con la informática, muy activos en la divulgación de la literatura de este tipo a través de Internet y en el intercambio de archivos digitales. Por este medio, a partir de los últimos cinco años aproximadamente, ha empezado a llegar información actualizada a los lectores cubanos, a pesar de que todavía tienen la limitación de la escasez de computadoras y de dispositivos electrónicos de lectura.

“La insuficiente atención de las editoriales cubanas a la CF no solamente afecta la posibilidad de su divulgación entre los lectores del país, sino también el desarrollo de la literatura en Cuba. La CF es uno de los géneros más importantes de la literatura contemporánea y está influyendo desde hace mucho tiempo en lo que se hace llamar la corriente principal de la literatura no marcada. Puede mencionarse un fenómeno como el slipstream, con obras que no pertenecen a la CF ni a la fantasía que han sido influidas por la poética de la CF, dentro de la cual se ubican autores de primera línea como Thomas Pynshon, Doris Lessing y J.G. Ballard. La CF ha revitalizado al mainstream de la literatura, sin que ello se exprese como un fenómeno nuevo, porque se sabe que dentro del sistema cultural se dan siempre intercambios entre centro y periferia. Al faltar el elemento de publicación actual en Cuba de la producción más valiosa, se termina afectando a la literatura de la Isla en general, algo que observó hace alrededor de 30 años el escritor Paco Ignacio Taibo II, como uno de los mayores problemas de la edición en el país.” 

CF o un Camino hacia el Futuro

“La ciencia ficción, síntoma de un tiempo en crisis profunda, es un reto y una alerta de cultura para enfrentar nuestro presente”, ha señalado Luis Álvarez en otro de los textos dedicados al libro de ensayos que se acaba de alzar con el Premio de la Crítica.

“En la actualidad —explica Rinaldo Acosta—, es totalmente normal pensar en el futuro como algo que va a suceder e imaginar los escenarios posibles en los que va a acontecer ese futuro, o sea, qué sucederá en el caso de que se haga insostenible la crisis del petróleo, o de que continúe la especulación financiera descontrolada de la actualidad. A veces no se recuerda que muchas de estas incógnitas tuvieron su origen en la ciencia ficción, que fue el género el que con más fuerza influyó la futurología y no a la inversa. La idea de que la humanidad está agotando los recursos no renovables a un ritmo inmoderado y acelerado, y que tal situación pondrá en aprietos a las generaciones futuras, aparece en un relato de los años 30 en EE.UU. al cual hago referencia brevemente en Crónicas… Es un ejemplo de un adelanto en el pensamiento, en una época donde se creía ciegamente en la noción del desarrollo ilimitado, que, de hecho, sigue siendo una idea dominante en la actualidad. Ahora es que mucha gente ha comenzado a darse cuenta de que ese desarrollo ilimitado no es posible, porque la tierra es finita.

“Por su parte, el tema apocalíptico ha sido muy frecuente en la CF, aunque la idea del Apocalipsis no fue creada por ella. Detrás de la apocalíptica en la CF se encuentran determinados arquetipos del pensamiento mitológico funcionando en la actualidad. La idea del fin del mundo es aterradora y atractiva al mismo tiempo, por eso es que los filmes apocalípticos tienen tanto público y la gente no llega a deprimirse con los presagios del fin. Muchas obras se han dedicado al fin del mundo, también obedeciendo a razones muy reales, como el peligro nuclear durante la Guerra Fría, o la sensación de posholocausto luego de la II Guerra Mundial. En la actualidad, hay otras preocupaciones que motivan a la CF, como los posibles cataclismos ecológicos, la caída de un asteroide, etcétera.

“No considero que a los escritores de CF les interese tanto la futurología, ni el papel de profetas, sino que el tema del fin del mundo es atractivo. La CF tiene, entre muchas otras, la característica de abordar situaciones límite: o el mundo está a punto de acabarse, o hay una invasión alienígena, o se desata una plaga, o han descubierto la inteligencia artificial y la clonación, de manera que cambiará todo de pronto, se modificará la naturaleza de las civilizaciones.

“El uso de determinados recursos dentro de la literatura de CF plantea en sí mismo paradojas que indudablemente abren perspectivas al pensamiento —concluye Acosta—. Yo le agradezco al género una buena parte de lo que caracteriza mi estilo de pensar y me imagino que a muchas personas les sucede lo mismo, aunque todavía muchos no se han dado cuenta de hasta qué punto la CF ha cambiado la forma de pensar de las personas en el mundo contemporáneo.”

 
 
 
 
   
Lineamientos del VI Congreso del PCC
(.pdf, 736 Kb)
Información sobre el resultado del Debate
(.pdf, 394 Kb)
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.