La Habana. Año X.
1ro al 7 de OCTUBRE
de 2011

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Las nubes en el agua, de Alberto Garrandés
Una novela que se opone a las inercias
Jorge Enrique Lage • La Habana

Una de las cosas que hay que tener en cuenta antes de sumergir la cabeza en estas “nubes en el agua”, es que convendría leer la novela del mismo modo en que se miran ciertas películas de serie B y Z rodadas por maestros asiáticos o centroeuropeos: filmes repletos de sangre, sexo, criaturas monstruosas y excentricidades de todo tipo; cintas de terror y ciencia-ficción pornográficas con una onda retro y efectos especiales surrealistas; joyas de video casero destinadas a circular por festivales subterráneos; extrañas piezas de coleccionista que, de buenas a primeras, consiguen que todo lo hecho dentro de la industria parezca infantil y ridículo.

En otras palabras, así como existe la etiqueta Cine de Autor, conviene también hablar, a propósito de Alberto Garrandés, de Narrativa de Autor. Recordemos sus anteriores libros de ficción: en ellos Garrandés no recurría a los acuerdos ya existentes entre el escritor y el lector, sino que intentaba crear su propio pacto, demandaba de los lectores una nueva disposición, aplicable solo a él, válida para leerlo a él y a nadie más. Habría que preguntarse, entre paréntesis, de cuántos narradores cubanos vivos podríamos decir lo mismo.

Por eso, está fuera de lugar preguntarse si Las nubes en el agua es una novela “lograda”, “resuelta”, “bien hecha”, superior o inferior a otras o de mayor o menor calidad literaria. Estas nociones, me temo, son demasiado capitalistas. Las nubes en el agua es, ante todo, una novela de Garrandés: un texto que funciona muy bien, entre otras cosas porque funciona de otra manera, desde otro espacio, con otros rigores y otros desafíos, con otras leyes y otra economía creativa.

Aquí leeremos, por ejemplo, secuencias apoyadas en el exceso visual, en el derroche de imágenes y conceptos; escenas armadas únicamente para deslizar en ellas un mecanismo cibernético o una receta exótica de café; diálogos alimentados por la obsesión y el desvarío, personajes y situaciones que parecen sacados de un archivo mentalmente inestable.

Todo esto, para colmo, en medio de una trama de investigación, donde el detective se pierde entre mutantes diabólicas y el enigma se dispara en múltiples direcciones, llenando las páginas de pistas verdaderas o falsas, puertas que nunca se llegan a abrir y puertas que conducen a cualquier otra parte.

Las nubes en el agua es una novela que se opone radicalmente a las inercias de nuestra narrativa actual. No creo que se pueda decir nada mejor. Léanla, y traten de conectar dos momentos clave de esta historia: en uno se maneja un taladro, en otro se dispara un lanzamisiles. 

Texto leído en la presentación de la novela Las nubes en el agua, de Alberto Garrandés el martes 27 de septiembre de 2011 en la sala Villena de la UNEAC.

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.