|
Aunque sus principales
motivos en esta visita
fueron familiares, la
presencia en la Isla del
trovador Alejandro
Gutiérrez daba buenos
motivos para un diálogo.
Uno de los integrantes
de ese grupo creativo
conocido como Habana
Abierta, podía
actualizarnos de primera
mano sobre el estado
actual de la más
reciente producción de
ese colectivo y darnos
también detalles de su
propia obra en
solitario.
Después de cerca de ocho
años sin visitar a Cuba,
le fue imposible evadir
su presentación en peñas
como Trillos urbanos,
capitaneada por Gerardo
Alfonso, en el Centro
Cultural Cinematográfico
Fresa y Chocolate, o la
Utopía, el espacio que
lidera Fidelito Díaz
Castro, entre otras.
Aunque algo de tiempo
nos costó la
conversación, viene bien
el tener noticias
frescas sobre la movida
musical cubana allende
los mares.
¿En qué estado se
encuentra el disco
Uno, dos, tres, cuatro,
de Habana Abierta?
Básicamente, desde que
(Luis Alberto) Barbería
estuvo aquí, no ha
habido grandes cambios,
más allá de la
posibilidad de incluso
editarlo con disqueras
de acá de Cuba. Lo
subimos a la red y la
idea original era
venderlo desde Internet,
por separado, por
canciones, en fin.
Ahora, me parece que
tiene que ser una
combinación de las dos
cosas. Lo de la red
sería un complemento
para el lanzamiento.
Necesitamos una
distribuidora. Porque,
finalmente, haremos el
disco físico, sobre todo
para la venta en
directo, que es donde en
verdad se está moviendo
el asunto. Es vender el
disco en los conciertos.
Usted acaba de tocar y
ese es el sitio donde se
vende como pan el
material.
Con todo el bombardeo de
información que hay
ahora mismo, los discos
de miles de gentes
se anuncian con todos
los hierros, pues el
directo sigue siendo
nuestro fuerte. Es más
razonable ir por ahí.
Todo lleva a que lo que
de verdad funciona en
estos momentos es el
concierto, la
presentación en vivo, en
caliente.
Creo que se sabe por acá
que la idea del disco
está estructurada en
cuatro entregas, de
cuatro temas de cada uno
de nosotros cuatro,
Ihosvany (Vanito)
Caballero, José Luis
Medina, Luis Alberto
Barbería y yo. Somos los
que trabajamos esta vez.
Me gustaría dejar claro
eso. Habana Abierta
nunca ha tenido líderes,
cada cual puede tener su
propia percepción de
escenario, de obra, y
hacer lo suyo también en
solitario. Y ahí estamos
nosotros cuatro, hasta
ahora. Ojalá no se vaya
nadie más, porque
tendríamos que hacer el
trío Habana Abierta.
Habrá que ver quién toca
las maracas.
A propósito, hay un par
de carpetas con tu
música en las memorias
portátiles de este lado,
en las computadoras y
demás. Pero quisiera
precisar cuál ha sido tu
trabajo en solitario.
He hecho muy
poco. He compuesto
bastante lento. Soy
lento, no tengo ese
afán, hago las canciones
cuando me salen. No
insisto. Si llegan, pues
bienvenidas, pero sí
casi siempre tengo al
menos diez músicas
dándome vueltas. Me he
concentrado más en
trabajar en vivo, en
moverme. Hago mis shows
solos por España, por
Canarias, por Andalucía,
al margen de Habana
Abierta. Y habrá alguna
grabación en directo por
ahí.
Algo que recuerdo con
mucho cariño fue un
proyecto que hice con
Pavel Urquiza y con
Mezcla, que son
versiones de temas como
"Dos gardenias", y "Palabras", y de
canciones mías de otras
épocas.
Después hice con Boris
(Larramendi) una especie
de recopilación de temas
de la generación
nuestra, donde incluimos
temas de Boris, de
Barbería, de Kelvis
(Ochoa). Eso lo grabé en
estudio, a guitarra, y
el productor fue nada
más y
nada menos que el propio
Boris. Muy cómico,
porque se portó muy
bien, recopiló el
repertorio, lo organizó
todo…
Y ahora tengo el
proyecto con varios
músicos, somos Los Choco
Latinos. Una idea que me
entusiasma, al margen de
Habana Abierta, que
sigue siendo como la
nave nodriza, pero de la
que nos desprendemos un
poco de vez en cuando.
En esta historia hacemos
música tradicional
cubana, timba, jazz,
temas míos… Nos movemos
en un abanico bastante
amplio, son unos músicos
excepcionales, y puede
ir desde "Ojos
malignos", hasta "Madrugada sin fin",
que es el tema que
incluí con Medina en el
Uno, dos, tres,
cuatro.
Me siento muy cómodo en
ese sentido. Me gusta
engarzar las cosas unas
con otras, y este
trabajo con Los Choco
Latinos es como un
clímax, una especie de
colofón a una etapa
después de vivir tantos
años allá. Encontrar
músicos que comparten
conmigo una serie de
sensibilidades diversas.
Lo mismo tocan un tema
tradicional cubano, que
un estándar de jazz, que
un tema de Irakere. Es
muy rico, diverso, y
prometo ver si lo puedo
traer a Cuba. A lo mejor
en un año y tanto
estamos por acá.
Por cierto, te doy un
adelanto. Los Habana
Abierta estamos haciendo
gestiones para poder
venir a tocar. Queremos
venir, hacer una gira
por toda Cuba. Tenemos
la voluntad, estamos
atando los cabos,
aceptamos la
colaboración de todo el
mundo. Esa es la idea.
Vamos a ver si sale.
Has estado en peñas por
aquí. ¿Qué panorama te
has encontrado entre los
trovadores jóvenes?
No han sido muchos los
lugares, pero algo he
visto. Estuve en una
descarga en la peña de
Gerardo Alfonso. No me
sé muy bien los nombres,
pero vi gente haciendo
cosas muy buenas. Hay un
tipo como Ray Fernández
que es tremendo, es
impresionante lo que
hace. Y recuerdo a Eric
Méndez, a Reynier Aldama…
con muy buenas
canciones. Es que esta
rueda no tiene fin. |