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Este premio habla mucho
de los jóvenes
Fernando Martínez
Heredia
Más que un gusto, para
mí es una emoción muy
grande recibir el Premio
Maestro de Juventudes
porque uno no espera que
esto le suceda. Es
decir, el que espera que
una cosa así le suceda,
no se lo merece, creo
yo. Este premio habla
mucho de los jóvenes, no
de mí. No se trata de
que yo sea importante,
sino que los jóvenes han
sabido encontrar el
camino y seguirlo, que
es lo más difícil.
La juventud artística
necesita confluir
Ramona de
Sáa
He dedicado mi vida a la
juventud, con un amor
inmenso; pero nunca
esperando un premio. No
obstante, el Maestro de
Juventudes significa un
reconocimiento muy
valioso para mí.
Ciertamente, tenemos una
gran cantera de jóvenes
artistas y escritores en
este país, de modo que
es un orgullo sentirse
parte de ella. También
es un compromiso, porque
el magisterio solo
termina con la vida. A
veces, ni con ella. Me
alegra especialmente que
el premio provenga de la
juventud artística, de
escritores, bailarines,
artistas de la plástica,
teatristas… no solo de
los jóvenes de nuestras
academias de danza.
Conservo una grata
memoria de los tiempos
fundacionales de esas
escuelas: los alumnos de
las diferentes
manifestaciones
confluían todo el tiempo
en los espacios de
creación, lo cual
siempre constituyó un
crecimiento. La juventud
artística necesita
confluir y por eso me
alegra tanto asistir a
este reconocimiento,
rodeada de tanto
porvenir.
Soy esencialmente
maestro
Enrique Pineda
Barnet
De todos los premios que
he recibido este es el
que más me ha
emocionado. El premio
que más alegría me ha
dado por dos razones:
porque es un premio de
juventud y dedicado a la
esencia de lo que yo
soy. Yo soy
esencialmente maestro.
Por eso me da tanta
alegría.
Uno en realidad es
discípulo de juventudes
Marta
Valdés
Me siento un poco
cohibida, tímida, porque
realmente los maestros
son los jóvenes, uno en
realidad es discípulo de
juventudes. Todos los
grandes hicieron las
cosas importantes siendo
jóvenes. Uno conoce los
ejemplos de Martí joven,
Maceo joven, leímos al
joven Mella, a Rubén, a
Pablo de la Torriente
tan maravilloso y tan
joven también. Gracias a
ellos nos hemos formado.
Entonces ser reconocido
por unos jóvenes que
están en la plenitud de
la vida, le da a uno una
tranquilidad muy grande
para vivir lo que le
queda. Tengo muchas
esperanzas y toda mi
energía será para
ayudar, para luchar,
para cooperar y asistir
a los jóvenes con
cualquier conocimiento
que yo tenga. Siempre
trataré de evitar que
les pongan obstáculos
delante y que así logren
encaminar todo su saber.
Modelo para hoy y para
el futuro
Alfredo
Sosabravo
Recibir el Premio
Maestro de Juventudes es
un honor que me ha
emocionado y agradezco
mucho. Fui profesor en
los años 60, hace 50
años, en la primera
escuela de instructores
que hubo en Cuba, en el
hotel Comodoro; después
no he estado
directamente vinculado a
la docencia pero sí he
seguido creando cosas
que pueden servir de
modelo a los jóvenes,
para hoy y para el
futuro. Diríamos que
ahora sería, en cierta
dimensión, un profesor
no ya local, sino
nacional, por eso me
agrada tanto haber sido
reconocido por la
Asociación Hermanos
Saíz.
Los jóvenes son libres
como cascabeles
Nersys
Felipe
El premio Maestro de
Juventudes ha sido una
sorpresa. Me honra el
hecho de recibirlo junto
con grandes
personalidades de
nuestra cultura; pero
siento que soy la más
humilde, la más pequeña
dentro de esta
constelación. Quizá
porque vengo de una
provincia, porque
escribo literatura para
niños, porque no tengo
ese vuelo que se le
reconoce a las grandes
obras para adultos. No
obstante, cuando
Fernando Martínez
Heredia empezó a hablar
de sus maestros de la
infancia, me sentí muy
conmovida. Lloré,
incluso. Yo también fui
maestra de primaria y no
consigo imaginarme un
reconocimiento más
grande que esa
denominación. Los
jóvenes de hoy son
maravillosos: críticos,
libres como cascabeles.
Tienen la capacidad de
seleccionar bien el
camino que quieren
seguir y el camino que
están construyendo para
todos. Me honra
acompañarlos.
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