La Habana. Año X.
5 al 11 de NOVIEMBRE

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Apuntes de una espectadora de teatro
Marilyn Garbey • La Habana
Fotos: Maribel Amador y Abel Carmenate

La lluvia fue una presencia constante en los primeros días del Festival de Teatro de La Habana. Me impidió llegar a la sala Llauradó para ver Coincidencias, del BläkPox Colective de Finlandia. Entonces atravesé los portales del Prado habanero y volví a ver Mekaniskmo, la pieza de George Céspedes para Danza Contemporánea de Cuba, con "El Bolero", de Ravel como telón de fondo y con los obreros de una fábrica como protagonistas.


Coincidencias (Sattumia)

La cucarachita Cuca en la sala-teatro El Arca

El Teatro Guiñol de Guantánamo presentó La cucarachita Cuca, una nueva mirada al clásico cuento, de la autoría de la actriz Aliexa Argote, quien asume el rol protagónico como actriz titiritera. Ahora se propone una vuelta de tuerca a la archiconocida historia de la cucarachita Martina, aquella que tuvo la suerte de encontrarse una moneda y de casarse con el ratoncito Pérez. Aliexa continúa la fábula. Martina cuida al goloso ratón, que una vez más cayó en la tentación al oler la sopa, y es su prima Cuca quien la sustituye en sus labores domésticas. Limpiando se encuentra una moneda, y a partir de ahí parecería que se repetirían los hechos, pero el argumento toma otro giro porque a la joven no la convencen sus pretendientes y se asusta cuando descubre un ratón. De la gracia y el talento de la actriz se nutre este espectáculo unipersonal, también de su imaginación y de la asimilación del legado del Guiñol de Guantánamo y de maestros como Armando Morales o René Fernández, quienes mucho han contribuido en la formación de las nuevas generaciones de titiriteros. Aliexa ha creado un montaje muy sencillo, convirtiendo los instrumentos de limpieza en figuras que cobran vida para representar la fábula, transformados en personajes. A saber, el guante deviene gallo, la punta de la escoba es el ratón, el sacudidor de polvo es el perro. Y es tal el poder de convencimiento de la actriz que los niños asumen la verdad escénica que les propone y participan del juego como activos protagonistas.

Soñando historias, por Tres gatos locos, de Argentina, en la Plaza de Armas

La función comenzó tarde por desperfectos técnicos, pero el público permaneció expectante y fuimos recompensados por un espectáculo que conjuga gracia y talento para indagar en temas de hondura política. La imaginación es amenazada por la bruja capitalista con armas tan fulminantes como la comida chatarra, la televisión basura,  los videojuegos y la telefonía móvil. Dicho así parecería un teque, pero es extraordinaria la expresividad corporal de los actores y sus cualidades vocales, el uso de la música, la capacidad par interactuar con los espectadores e involucrarlos en un juego en el que un caballero rescatará a la princesa de sus sueños. Al despertar se impondrá la dura realidad, la que impide la plena realización de los seres humanos, la de las diferencias sociales. No hay cambios de vestuario, no hay aparataje escenográfico, tan solo talento e imaginación, unidos al poder de encantar al auditorio con la narración.

Si vas a sacar un cuchillo, USAlo, de EE.UU., en el Teatro Trianón

Si vas a sacar un cuchillo, USAlo bajo la de dirección de Carlos Díaz, fue la propuesta de Fundarte. Del  encuentro entre un petrolero y una sirena surge el pretexto para iniciar un juego escénico que quiere llamar la atención sobre algunos de los problemas más graves que agobian a la Humanidad: la pérdida del amor en la vorágine de la vida contemporánea, el saqueo de la naturaleza para mantener un estilo de vida insostenible por el consumo excesivo, la incomunicación entre los seres humanos que conlleva la soledad. Sobre el escenario descansa una palmera hecha de plástico, que lo escinde en dos márgenes. En una vive el petrolero y en la otra se pasea la sirena. Los textos de Samuel Beckett, el escritor que dibujó con mano diestra el drama de la incomunicación, son pretendidos puentes para la comunicación. El actor Carlos Caballero regresa al escenario del Cine Trianón, donde tantas veces fue aplaudido por los espectadores, acompañado por la bailarina y coreógrafa Elizabeth Doud. La obra va rompiendo fronteras entre el teatro y la danza, entre las diferencias lingüísticas, entre la realidad y la ficción, entre orillas que son como un matrimonio mal llevado. Carlos Díaz calificaba como el director ideal para un proyecto de esta naturaleza porque es un creador que ha roto obstáculos que impiden la comunicación entre seres humanos y ha promovido el reconocimiento de las diferencias. Para ser consecuentes con el contexto donde nace el proyecto, la ciudad de Miami, la representación se hace en inglés y en  español. Así también se derrumba la barrera del lenguaje, se propicia el diálogo, se multiplica el número de espectadores. Si vas a sacar un cuchillo USAlo es un montaje que recién comienza su andar por los escenarios y aún requiere de ajustes, como el profundizar en la compenetración entre los dos intérpretes, aún desde el minimalismo sensorial que sugieren la dramaturgia de Beckett y el montaje de Carlos Díaz. Así ganará más intensidad esta propuesta que reclama nuestra mirada sobre el efecto del petróleo, causante de la guerra, que ha contaminado hasta los cantos de sirena que atrajeron a Odiseo de vuelta al hogar.


Si vas a sacar un cuchillo, USAlo / If you’re going to pull a knife, USAlo (USE it).

Jerry viene del zoo en el Café Bertolt Brecht

Antonia Fernández, directora del Estudio Teatral Vivarta, habla de su montaje Jerry viene del zoo, una versión de El cuento del zoológico, de Eduard Albee, interpretado por Joelvis Lobaina: “Los cartones que utilizamos en la obra son los desechos del centro comercial Carlos III que tenemos encima de nuestra sede, reciclamos lo que bota el mercado y lo convertimos en material de trabajo. Siento que en los días que vivimos, hay un afán excesivo de los individuos por el dinero, un deseo de tener mucho dinero. No creo que sea malo tener dinero, pero se identifica el ser con lo que tiene en bienes materiales. Albee, el autor, concibió al personaje como un desvalido, yo subrayé ese despojo, esa pobreza. Así enfaticé la soledad en que hemos estado ese actor y yo, haciendo teatro y trabajando con los constructores, pero sin claudicar porque nuestra responsabilidad es hacer teatro. Este es un espectáculo de bolsillo donde solo nos tenemos el uno al otro, él y yo. Joelvis es una persona extraordinaria, me conmueve por su entrega al trabajo, por su perseverancia para ser actor. Cuando lo conocí no tenía ni escuela ni experiencia teatral, y trabajó duro para transformarse en lo que es hoy. Le estoy muy agradecida por haberme convertido en testigo de ese ascenso, es una de las virtudes que tiene el arte, se puede convertir en una escalera para la transformación del ser humano”.

No puedo ver todo lo que se presenta en el Festival, pero alcanzo a encontrarme con algunos amigos. Me sorprenden gratamente las colas en los teatros y casi pierdo un brazo en las escaleras de la sala Hubert de Blanck porque una multitud clamaba por ver The society, de la Compañía Jo Stromgren, de Noruega, una aguda reflexión sobre la lucha por el poder, sobre la amistad y la traición, hablada en un idioma sin sentido y matizada por el humor y por esa peculiar manera de asumir la danza teatro. Este es el tipo de teatro que prefiero, donde la inteligencia y la imaginación se convierten en armas poderosas para dialogar con el público. Sin complacencias.
 
 
 
 


GALERÍA de IMÁGENEs
14 Festival de Teatro
de la Habana

 
   
Lineamientos del VI Congreso del PCC
(.pdf, 736 Kb)
Información sobre el resultado del Debate
(.pdf, 394 Kb)
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.