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Pocas personas han
tenido en Cuba la
constancia y pasión por
el blues que
desde hace ya muchos
años ha profesado Miguel
de Oca. Él es lo que se
dice un verdadero
conocedor del devenir
“bluesero” universal y a
tono con el amor que
experimenta por dicha
manifestación sonora,
contra viento y marea ha
persistido en llevar
adelante la banda
nombrada Sociedad Habana
Blues.
Como cualquier lector
avezado deducirá, esta
blues-band nunca
ha podido realizar entre
nosotros un fonograma
con alguno de los sellos
discográficos existentes
en el país. No obstante,
gracias al auge de las
producciones
independientes en virtud
del imparable desarrollo
de las tecnologías de
información y
comunicación (las
llamadas TIC), el
piquete encabezado por
Miguel de Oca ha grabado
y puesto en circulación
por su cuenta y riesgo
varios CD.
Uno de los más
recomendables, en mi
opinión, es el titulado
La esquina del blues,
álbum concebido como una
suerte de material
compilatorio de una
selección de los que la
agrupación ha
considerado como los
mejores temas del
proyecto desde su
fundación.
Lo anterior implica que
las grabaciones aquí
recogidas son tomadas de
diferentes momentos en
la historia de la banda,
con lo que apreciamos
distintas
ecualizaciones, así como
cierta variedad en los
niveles cualitativos de
cada corte desde el
punto de vista
técnico-sonoro, algo que
hubiese podido
resolverse de haber
contado con la
posibilidad económica de
alquilar un estudio
profesional para
remasterizar el
material.
Pese a lo señalado, los
que hemos seguido por
años el quehacer de
Sociedad Habana Blues,
agradecemos disponer de
un disco que de conjunto
logra captar el espíritu
que los ha guiado a
permanecer fieles a la
práctica del blues
en sus diferentes
variantes. Así, entre
otras piezas que han
sido caballo de batalla
del repertorio del
ensamble, oímos aquí
temas como “Sr. Percival”
(uno de mis favoritos),
“Dark beauty”, “When you
got a good friend” y
“Silvia”, composiciones
devenidas pequeños
clásicos del grupo.
Como algunos fans
de Sociedad Habana Blues
han apuntado, el CD
La esquina del blues
no consigue reflejar a
plenitud toda la energía
que Miguel de Oca y sus
compañeros transmiten
sobre el escenario;
pero, lo importante es
que al menos las 13
piezas recogidas en el
fonograma han quedado
registradas en soporte
digital, como testimonio
de la fe que esta
blues-band cubana ha
tenido en una expresión
sonora que, como ellos
bien saben, siempre será
una manifestación
contracorriente en la
escena musical cubana. |